Entre el temprano grupo español de rock & roll Los Pekenikes destacó un rocker de corazón fiel como el guitarrista Tony Luz. Este dejó la banda en los años 70 y, aparte de dedicar algo de tiempo a su nuevo grupo de rock instrumental Zapatón (1976-1979), se dedicó a intentar encauzar la carrera de su mujer Karina y se puso a trabajar como productor y diseñando portadas de discos para el sello Hispavox. Allí fue cuando pudo escuchar una maqueta de unos tipos que se hacían llamar Cocodrilo (de ellos, Josele Marín y Jorge Ortuño habian tocado con Moris). Entusiasmado con su sonido trabó amistad con ellos y empezaron a tocar juntos. Poco después se les unía Ramón Peñas, contrabajo procedente de Los Coyotes. Tras grabar una maqueta con rock and roll clásico, la influencia de Tony en Hispavox más la nueva estrategia de la empresa que creó un sello filial, llamado Flush!, para exprimir cualquier grupo bohemio que sonara a la movida madrileña, consiguió que Bulldog, (como ahora se llamaban en homenaje a la canción “Hey Bulldog”, de los Beatles) grabaran un EP de tres temas con la ya legendaria canción “Manolita Gómez” (1982) incluida. Desde ese primer momento ya quedó claro cual sería el honesto planteamiento del grupo: sonido de rock and roll clásico con guitarra, contrabajo y batería (huyendo del rock sinfónico que entonces imperaba) y letras sin pretensiones cargadas de humor en español. El éxito fue inmediato ya que el público español estaba ávido por escuchar r´n´r clásico en un idioma que entendieran. Grabaron su primer LP, el cual contenía obras maestras como “El rock del 600” (1983) o “El ingeniero rockero” (con letra autobiográfica de Tony Luz) que les dió fama nacional y primeros puestos de las listas de éxitos, desbordando ya a su incondicional público rocker. Luego llegó su segundo album, “Swing on the rocks”, que contenía la magnífica “Cualquier chica necesita amor” (1985). Y entonces, tan de repente como empezaron, el grupo se disolvió para volver cada uno a sus respectivos trabajos. Bulldog nos dejó un rock and roll limpio y simpático que es más conocidos por los rockers del extranjero, sobre todo los de Japón (que matan por hacerse con un vinilo suyo original), que por los nacionales. Luz y Ortuño formaron entonces Black Jack, de efímera vida, y años después Luz dio idem a Los Silvertones. Por desgracia este gran genio del rock español falleció en 2017.Existió un grupo llamado Los Bulldogs que no tiene nada que ver con el aqui tratado. Se trataba de un conjunto uruguayo que empezó llamándose Los Epsilons y bajo cuyo nombre grabaron un single de rock & roll en 1964. Pronto derivaron hacía un sonido más ye-yé (de hecho harían una versión del "Black is black", de Los Bravos) y, tras radicarse en Argentina, pasaron a llamarse Los Bulldogs. Después, girando un tanto hacia el pop, pasaron a rebautizarse como Kano y los Bulldogs, teniendo su mayor éxito ahora con la sensacional "Sobre un vidrio mojado" (1969), de la que luego Los Secretos harían una conocida versión en España bastantes años más tarde. Se disolvieron en 1972 al poco de volver a Uruguay.
Músicos: Josele Marín (voz y guitarra), Ramón Peñas (contrabajo), Tony Luz (guitarra) y Jorge Ortuño (batería).
"El ingeniero rockero". ¡Que recuerdos y que tiempos que no volverán! Jamás. Una obra maestra.