martes, 6 de septiembre de 2016

Tommy Blake (Dallas, 1931 - Carthage, 1985)

El verdadero nombre de este tejano maldito del rock & roll era Thomas Levan Gibens, y ya desde su infancia su temperamento rebelde, salvaje e incluso violento marcarían su vida. En su adolescencia fue encarcelado por violación y cuando salió se enroló en la infantería de Marina estadounidense quizá con la esperanza de huir de su vida de delincuencia. Pero en los marines también se metió en problemas constantes, y perdió un ojo, se cree que durante una pelea. Se aficionó por el rock & roll y cuando se licenció de la Armada en Louisiana formó, junto a Carl Adams y Eddie Hall, un trió del género y de country al que llamó, no muy originalmente, Los Rhythm Rebels. Consiguieron algunas actuaciones en las principales emisoras de Shreveport y llegaron a actuar en los grandes festivales Big D. Jamboree y Louisiana Hayride en 1955 por lo que en ese momento su carrera parecía más que prometedora. Su paisano Buddy Young, de discos Buddy, se lo llevó a grabar el single, ya de rockabilly, "Koolit" (1956), donde ya aparecía él acreditado como el cantante en solitario Tommy Blake. Aunque el disco se vendió poco al menos sirvió para que Tommy sus amigos fuesen invitados al prestigioso programa televisivo de Johnny Horton. Con semejante curriculum no era extraño que la todopoderosa discográfica RCA le fichase, inaugurando con Blake y sus Rhythm Rebels los flamantes estudios B, hoy mítico museo de la música. De aquella sesión de grabación, con algunos de los mejores músicos del momento, debió haber salido como un rayo a las listas de éxitos su tema propio "Honky tonk mind", pero el mentado Horton la robó y sacó al mercado cuatro días antes, la hizo suya y los de RCA decidieron olvidar la ahora inútil versión de Blake. A cambio editaron el inferior rockabilly instrumental "Mister Hoody" (1957), que fue un fracaso de ventas que hizo que los de RCA, poco dados a arriesgar, prescindiesen de ellos. Había una última y no desdeñable oportunidad para los chicos, pues fueron fichados entonces nada menos que por Sun Records, la legendarioa factoria del rockabilly. Allí editaron los singles "Lordy Hordy" y "Sweetie pie" (1958), pero estos rockabillys fueron un fracaso comercial, los Rhythm Rebels se disolvieron (yéndose Adams a tocar con Dale Hawkins) y Blake recaló en la muchísimo más modesta discográfica Recco, propiedad de Dee Marais. Este era también un amante del rockabilly que habia editado sin éxito a otros cantantes de efímera y hoy desconocida carrera, como Don Dolan ("Now she´s gone"). El disco de Blake allí, "The hanging judge" (1959), tenía un tratamiento más country y recitaba la historia del legendario juez de la horca, Roy Bean, pero ni tratando un tema popular tuvo éxito, y Blake recaló en otras discográficas aun más modestas sin vender apenas discos. Decidió entonces centrarse en su faceta de compositor, colocando algunos buenos temas a gente de la talla de Johnny Cash.Pero era tendente a deshacerse de sus derechos sobre las canciones de forma precipitada con tal de obtener dinero rápido. Y es que Blake, desde los años 60 había entrado nuevamente en una espiral descendente debido al alcohol, las drogas y varios matrimonios tormentosos que le produjeron una enfermedad vascular que le alejo de los escenarios durante los años 70. Su vida marcada por la desgracia no podía terminar de manera más trágica y espectacular: La noche de Navidad de 1985, bajo el árbol navideño lleno de regalos, su nueva mujer le disparó hasta la muerte cuando Blake solo tenía 54 años.
Músicos: Tommy Blake (voz y guitarra rítmica), Carl Adams y Roland Janes (guitarra), Eddie Hall y Buddy Killen y Stan Kesler (contrabajo), Tom Ruple, Farris Coursey y Jimmy Van Eaton (batería), Floyd Cramer y Jimmy Wilson (piano) y Ed Dettenheim (guitarra acústica).