miércoles, 29 de octubre de 2014

Bobby Pedrick Jr. (Nueva York, 1946)

Nacido en el barrio neoyorquino de Brooklyn, como la mayoría de los adolescentes y pre-adolescdentes de su época y lugar Bobby se aficionó al rockabilly con pasión. Era un niño desenvuelto, guapo y con buena voz que deleitaba a familiares y amigos en cualquier reunión cantando los éxitos de rock & roll del momento y también llamando la atención en las esquinas del barrio, cantando doo-wop con sus amigos. Es por esto que se le consiguió un hueco en la radio, llamando desde las ondas la atención del sello Bigtop, que le editó el single de rockabilly "White bucks and saddle shoes" (1958), creado nada menos que por Pomus & Shuman, dos de los grandes compositores del género. El disco fue un éxito local e incluso se coló en las listas nacionales, convirtiendo a Bobby en una celebridad pues, oh amigos, solo tenía doce años (como la voz nos muestra con claridad). Luego llegaron los alegres high school muy adecuados a él en temática, "Pajama party" (1959) y "School crush" (1960), pero esta precocidad, que sirvió para que asombrara al pais, también tuvo su efecto negativo ya que el muchacho era demasiado joven legalmente para salir de gira y otras actividades profesionales que hubiesen podido promocionarle. Así las cosas su impacto inicial se fue apagando y la familia volvió a centrarle en los estudios. Algún tiempo después, ya con la voz cambiada, hizo un postrer intento con "That girl is you" (1962) y la algo ofensiva "Two ten Tessie", pero como apenas se vendió se le intentó relanzar ahora como líder de Bobby & the Consoles, un grupo de du-duá bastante bueno al que no le fue nada mal localmente con "Jelly Bean" (1963) pero que desgraciadamente no duró mucho pues al doo-wop le quedaban tres siestas ante la inminente invasión británica. Además, en esos momentos murió su padre, manager y también sustento familiar, y Bobby empezó a trabajar como jefe de producción de una revista. Volvió todavía con muy buen gusto, haciendo su falsete en una muy buena versión del "Maybe" (1966), pero nada ocurrió. Queriendo reciclarse y adaptarse a los tiempos para volver a la canción, Bobby decidió cambiarse el nombre, quizá no queriendo que se le recordase como el típico eterno niño prodigio, adoptando el de Robert John, sus dos nombres reales.  No solo el nombre, su estilo había cambiado radicalmente hacia el pop o hacia el slow-rock, aunque conservando su gusto por las armonías vocales. Habiendo fichado con Columbia "If you don´t love me" (1968) fue su primer disco que, en este estilo, se vendiò aceptablemente, y en la misma linea siguió con "When the party is over" (1970). Pero en lo que a nosotros respecta es mucho más interesante su versión del clásico y exótico du-duá de Los Tokens "The lion sleeps tonight" (1972), el cual llegó al número tres de las listas estadounidenses. Problemas con la discográfica hicieron que volviese a dejar la música, terminando en Nueva Jersey trabajando en la construcción. Tras años en el andamio recibió una llamada de un antiguo productor dándole una idea que podría triunfar y consiguiéndole un contrato con EMI para llevarla a cabo. El resultado de la labor conjunta de ambos fue "Sad eyes" (1979), una balada rock bastante hortera que llegó de forma inexplicable al número uno, vendió millones de copias en todo el mundo y le convirtió en famoso durante una breve temporada. Siguió haciendo cosas parecidas un tiempo, y viviendo bien de ello, aunque podemos destacar como un poco mejor, solo un poco, el destrozo que hace del clásico de Los Four Seasons "Sherry" (1980). Los años 80, a pesar de que parecía que era una época que se adaptaba bastante bien a sus características, no le fue demasiado propicia, vendiéndose a estilos de la nueva ola o la música disco sin la menor vergüenza. Su merecido fracaso hizo que además, con la llegada del revivalismo rocker nadie le quisiese recuperar, y si a alguien se le pasaba por la cabeza solo tenía que poner algún disco de los ochenta para quitarse la idea en cuestión de segundos. Una pena porque en su época como Bobby Pedrick era un excelente muestra de la mejor forma de mezclar doo-wop y rockabilly. Ahora se dedica a la composición de forma casi exclusiva. 
Músicos: Bobby Pedrick Jr. (voz), Bobby Mancari (guitarra) y Steve Butera (teclados). "White bucks and saddle shoes".

Rocky Kan (Sevilla, 1942 - Zaragoza, 1992)

Nacido en Andalucía, el verdadero nombre de este rocker pionero español era José Luis Cano Olivera. Dado que su padre era policía, su niñez la pasó emigrando se ciudad en ciudad a donde su padre era destinado hasta que finalmente, cuando tenía diez años de edad, se asentaron en Zaragoza. Allí trabajó de botones y luego en algo que sería definitivo en su carrera, camarero en el club de oficiales de la base americana, donde no sólo aprendería a hablar inglés sino a amar el rock & roll que sonaba en sus gramolas y se oía en sus películas (muchas de ellas no proyectadas en cines españoles). De esta manera, era él el primer rocker nacional en enterarse de las novedades musicales y estéticas que el rock aportaba.
Notó que esa música le crecía dentro y que debería saber expresarla, por lo que se dedicó a conocer los acordes de guitarra de forma autodidacta hasta conseguir dominar el instrumento. Cuando se sintió preparado, con solo 14 años de edad. se presentó a un concurso radiofónico local haciéndose llamar ya Rocky Kan (acortando y haciendo más llamativo su verdadero apellido Cano). No ganó, pero le sirvió para que la discográfica Iberofón le fichase. Por ello se marcha a vivir a Barcelona, sede de la discográfica, compartiendo piso con otro rocker pionero aragonés, Chico Valento. El sello le edita un primer disco repleto de versiones del rocker italiano por antonomasia, Adriano Celentano, su mayor ídolo, pero también con el impagable y mal envejecido "Rock del fútbol" (1961). Promocionado como El Primer rock and rollista, sigue cercano al R&R transalpino, pero deja claras sus adscripciones en su siguiente EP "Dixieland rock" (1962), más cercano al rockabilly del primer Elvis y donde se declara abiertamente rocker, aunque por desgracía una grabación y producción penosas dan al traste con el que podría haber sido el gran hito del género en España. Para colmo de males los conciertos que se le consiguen son como telonero de folclóricas y además, por imposiciones empresariales, poco a poco hubo de decantarse por estilos más domesticados del rock & roll como el high school o los bailes de moda. Sin embargo, supo darle su toque personal y su sentido del humor, como en el sarcástico mestizaje que es “Twisteando el madison” (1963), subliminal mensaje a la ceguera musical de los ejecutivos discográficos. Luego siguió derivando, ahora hacía la chanson française, en un ejemplo típico de como no llevar la carrera de un rockero. A pesar de tanto desproposito Kan tenía ciertas posibilidades gracias a su talento, pero por desgracía en esos momentos fue llamado a hacer el Servicio Militar y ahí acabó todo. Cuando salió, todo el panorama musical había cambiado y los de Iberofón se habían desentendido de él. Fichado por el sello Zafiro continuó su adaptación a los tiempos derivando ahora en una especie de desfasado cantante ye-yé, como demuestra "El mejor remedio" (1965). La falta de éxito hace que se enrole brevemente en Los Pumas y que luego se instale en Madrid, donde forma parte de un conjunto algo psicódelico que no obtiene ningún éxito. Cansado de luchar en el negocio, vuelve a Zaragoza, donde monta la discoteca Samantha´s de gran éxito por la calidad de la música, que era pinchada desde un coche. Desgraciadamente un accidente de tráfico truncó su vida cuando solo tenía 50 años de edad.
Músicos: Rocky Kan (voz y guitarra), los Croque Notes y el conjunto Juan Ferret.
"Ya, ya. twist" (1963).

martes, 28 de octubre de 2014

Rattled Roosters (Vancouver, 1988 - 2001)

Banda de la costa Oeste canadiense que se incorporaron tardiamente al revivalismo rockabilly, aunque cuando lo hicieron le pusieron gran empuje, llamando en seguida la atención de los medios de comunicación por su salvaje estilo y puesta en escena. Los Gallos de Pelea tenían imagen, quizá algo recargada y artificial, y sabían tocar, mezclando a la vez punk y pop con rockabilly en su repertorio y directo, indefinición crónica que sin embargo para otros, no para mí, parecía ser una virtud en cuanto a comercialidad se refiere. Dejando aparte esas cuestiones, tenían cultura musical y un entusiasmo sin límites, y se auto-editaron una serie de cassettes para promocionarse al poco de comenzar, consiguiendo gracias a ellas ser contratados y curtirse en multitud de conciertos. Llamaron la atención de Bill Cowsill, líder del grupo pop de éxito de los años 60 The Cowsills que se había establecido en Canadá, tanto como cantante (Blue Northern) como productor (The Burners), y que les produjo su primer disco, "Year of the rooster" (1990). Consiguieron fama nacional y, considerados como los máximos exponentes del rokabilly canadiense en esos momentos, fueron requeridos para ser teloneros de gente como el Reverendo Horton Head o Little Richard. Fichan por discos Cargo, que les edita el mágnífico single "Marilyn" (1995), entre otras cosas, pero en esos momentos deciden dar un salto adelante emigrando a Los Angeles, donde el panorama rocker seguía en ebullición. Tocaron mucho en el legendario garito Viper´s Room y la crítica les aclamó por su disco "Young & modern" a la vez que conseguían la ansiada y comercial polémica gracias al video-clip de su canción "Love is a...holiday" (1996), una de sus peores, solo porque hacían apología del beber y del fumar. Su momento de fama se alargó cuando el famoso presentador de la televisión estadounidense Jerry Springer subió a cantar con ellos, o por motivos tan triviales como que su aspecto les valía ser considerados como los jóvenes más glamurosos de América para algunas revistas tontas. Finalmente, y viendo cercano el final de la vorágine, editaron el álbum "Retro-Spex" (1999) que mezclaba recopilación de viejos temas con algunos nuevos muy buenos. No mucho más adelante se separaron. De ellos, Rick Royale intentó llevar a cabo una carrera como cantante en solitario, pero fracasó y se metió a artista conceptual; Ed Maxwell se unió a The Devics y luego estuvo tocando para los cantautores John Oszajca, que había sido novio de Lisa Marie Presley, y Gary Jules, entre otros; y Crash Gordon tocó para Steve Waitt. Mientras tanto su primer mentor, Cowsill, había formado la banda de country-rock y high-school moderno The Blue Shadows (1992-1996) y, una vez recuperado de su adicción a las drogas, The Co-Dependents junto a miembros de los citados Burners. Con estos hacía country, bluegrass, rock y también algo de rockabilly, pero en 2004 su delicada salud le impidió seguir y la banda se separó. Su hermano y compañero de banda Barry se instaló como músico en Nueva Orleans, y allí le sorprendió el huracán Katrina, muriendo con solo 50 años de edad. Al año siguiente le seguiría Bill, víctima de sus problemas de salud consecuencia de años de drogadicción.
Músicos: Rick Royale (voz), Joel D´arlen (guitarra), Ed Maxwell (contrabajo) y Crash Gordon (semi-batería). "Bad girl too".

domingo, 26 de octubre de 2014

"Joey" (Joseph Ellison, 1986)

Producto cinematográfico perteneciente al sub-género de cine para adolescentes que ni de lejos alcanza un mínimo nivel para catalogarlo como séptimo arte. La dirección y el montaje parece obra de aficionados, las interpretaciones son, como poco, mediocres, y el argumento es solo una excusa con un guión que, apostaría, es totalmente improvisado. No veo sino un torpe intento para lanzar al estrellato a uno más de esos jóvenes actores guaperas de los años 80, en este caso Neill Barry, que se quedaron por el camino. Y digo torpe por no ser cruel, algo que no seré al ser consciente del bajo presupuesto del que disponían. A pesar de presentarse como una comedieta adolescente, con sexo, bromas y rock & roll (lo cual entraña ciertas posibilidades comerciales), cualquier púber se sentiría totalmente decepcionado a no ser que pensase echar una cabezadita en el cine. Neill, el Joey del título, ni siquiera tiene un papel tan protagonista como para poder destacar y para colmo de males y desconcierto del público, "Joey" acababa de ser una película de fantasía de cierto éxito tan solo el año anterior (¿Pretendían establecer una asociación de ideas entre el Joey del film y el mito Joey Ramone? Viendo la cartelera, tal parece). Eso sí, como documento histórico musical ya es otro cantar, convirtiéndose sin duda en el gran hito cinematográfico para los amantes del du-duá. Y es en este aspecto que el director (al que afortunadamente no dejaron ponerse nunca más detrás de una cámara) lanza toda su artillería pesada, con una excelente banda sonora (pero estropeada en parte por un sonido pésimo), haciendo constantes guiños a los entendidos en el tema y consiguiendo que aparezcan en la cinta algunos grupos míticos. Ello fue posible gracias a un acuerdo por el cual se le permitió filmar, a veces como si de un documental se tratase, durante los ensayos y el estreno final del Royal New York Doo-Wopp Show que tuvo lugar en 1985 en el mítico Radio City Music Hall de Nueva York. El argumento gira en torno a los problemas generacionales de Joey, un adolescente con una banda de rock guitarrero, y su padre, que en tiempos era el líder del grupo de du-duá de cierto éxito Joey King & the Delsonics. Ahora es un borrachuzo amargado por la pérdida de tiempos mejores que rige un taller donde tiene empleados a dos de sus viejos Delsonics. Su amor por el doo-wop no ha mermado con los años, todo lo contrario, y lo escucha en el coche ("Boy from New York City", de Los Ad-Libs, a los que podemos ver interpretándola) y el trabajo ("Let´s go, let´s go, let´s go", de Hank Ballard & the Midnighters, "Since I don´t have you, de The Skyliners, y "You can do it", de Doug Witt). Quizá por eso se lleve mal con su hijo, al no entender la música que hace. Lo que no sabe es que el joven Joey también conoce (segura e inadvertidamente a través de él) y respeta el du-duá, y se presenta con su banda a las audiciones del show del género para conseguir trabajo como conjunto oficial de acompañamiento. Allí, en los ensayos, tendremos ocasión de ver y oir a The Limelight ("Daddy´s home"), The Teenagers ("Why do fools fall in love?" con una cantante femenina para suplir las agudas voces de Frankie Lymon), The Elegants ("Little Star") y una impagable versión rock-horror que del "I put spell on you" hace el gran Screamin´ Jay Hawkins. Al grupo de Joey se le hace una prueba acompañando al grupo vocal de Vito Balsamo mientras cantan "Unchained melody", y se produce uno de esos momentos mágicos e irrepetibles en el mundo de la música, fusionándose con acierto el doo-wop clásico con el nuevo rock estridente de los chicos en los dos minutos más brillantes del film. Por supuesto son contratados pero ahí no terminarán los problemas del chico, acosado por una pandilla de estúpidos malos enfundados en beisboleras que parecen sacados de los años 50, Los Lunáticos, no aceptado por la familia de su novia y perseguido por la policía por un intento de robo del que es inocente. Esta persecución, en su instituto, da lugar a la escena cómica con menos gracia de la Historia del cine, aunque por fortuna está amenizada por la versión del "Surfin´ bird" que hicieron Los Ramones. Sutilmente se nos hacen algunos guiños sobre las diferencias generacionales. Así, mientras Joey padre conduce un Cadillac Eldorado de los años 50, la banda del hijo lleva una furgoneta Bigfoot (paradigma del horterismo de los 80); mientras la matrícula personalizada de los amigos del padre reza "Doo-wopps", en la de la furgoneta se lee "Arrive Stoned", en momentos casi subliminales. Sin embargo, ni por asomo los chicos oyen mala música, llevando en la casette de su vehículo siempre al grupo de rockabilly The Polecats ("Make a circuit with me" y "Jeepster") o poniendo en la gramola del bar el "Rock and roll is king", de la Electric Light Orchestra. Es decir, su gusto no es malo, solo ha evolucionado con los tiempos, no como los del padre. Aun así, cuando los chicos tocan, lo que hacen es ese rock-pop con ínfulas de dureza pero irrelevante, hortera e inane, de lo peor de su década: "Joey in the rain", "Play the show" y "Tonight all night" (esta última durante los títulos de crédito finales). No mucho mejor es la aportación del hoy olvidado grupo Scandal ("Goodbye to you" y "Love´s got a line on you"), desconcertante "El lago de los cisnes" (Chaikovski) durante la escena romántica, y apenas inaudible una versión del "Wipe out" por The Safaris, sí, The Safaris. Y mucho, mucho más du-duá de música de fondo, oyéndose incluso en la radio de la comisaría: "You belong to me" (The Dupress), "Little girl of mine" (The Cleftones), "Searchin´" (The Coasters), "Rip Van Winkle" (The Devotions)... Al final todo se arreglará de forma precipitada y artificial en aras de un final feliz que tendrá su apoteosís en el gran show doo-wop. Allí, después de que The Silhouettes canten su mítico "Get a job", el director del evento y maestro de ceremonias Frankie Lanziano (que había sido integrante de Los Montereys) invita a subir al escenario a Joey padre, que solo había ido a ver tocar a su hijo. Joey King & the Delsonics (que en realidad son el grupo neoyorquino de du-duá de los 80 Yesterday´s Today) hacen enloquecer al público con la mediocre "Moonlight love" y padre e hijo demuestran que pueden triunfar juntos en el mismo escenario y ante el mismo público. Solo apta para irredentos amantes del du-dua.


Ni siquiera el anuncio es divertido, lo cual es grave.

Los Hermanos Carrión (Méjico D.F., 1960)

Los hermanos Ricardo y Lalo Carrión, imbuidos por la fiebre de las películas y canciones estadounidenses de rock & roll deciden empezar a tocar y a cantar con el objetivo único de divertirse en casa. En 1958 Ricardo formará el dúo Añoranza, junto a un primo suyo, con la intención de animar reuniones familiares y fiestas, aunque al poco la asociación será con Lalo, bautizándose, sin necesidad de complicarse la vida, como Los Hermanos Carrión. Poco a poco van conociendo otros muchachos con las mismas inquietudes y el conjunto va adquiriendo forma y soltura, sobre todo cuando se les incorporan los hermanos Cossio, ya unos rockers profesionales que habían estado con los míticos Camisas Negras hasta su disolución, y luego con Los Sinners. Su estilo se basa en hacer versiones de éxito de rock & roll del otro lado del Río Grande, pero estando en las fechas que estamos su repertorio se basa en temas principalmente high school y romántico, dejando ya de lado el rockabilly. Sus principales referentes serán los Everly Brothers, tanto por estilo como por similaridad familiar (aunque los Carrión no eran gemelos). Tras incorporarse otro hermano a la formación graban su primer disco, desde el principio largas duraciones, que les lleva a la cima del éxito en su país, recibiendo premios y frecuentes actuaciones en la radio y televisión nacional. En estos primeros momentos se hinchan a hacer buenas versiones en castellano de gente como Neil Sedaka, Paul Anka, Del Shannon y, claro está, los hermanos Everly, aunque también habría rock & rolles más animados de Buddy Holly, Carl Mann o Bill Haley. Llegaron a hacer varios números uno en las listas, como con "Se fue" (1961), versión del "Runaway" de Shannon, o con "Rosas rojas" (1962), versión del "Roses are red" de Bobby Vinton. En medio de la vorágine Lalo comienza una carrera como solista, de nuevo haciendo buenas versiones de grandes, como su "Gina", de Johnny Mathis, o "Yo sufro" (1963), título paradigmático y casi cómico del permanente estado mental de su autor Roy Orbison, pero después de no obtener los resultados esperados decide volver al redil del conjunto. Para entonces los Carrión estaban girando a baladas cada vez más blandas o al folclore mejicano y después poniendo sus miras en versiones del mersey beat de Los Beatles. Esto no terminaba de convencer a Diego Cossío, por lo que se aventuró a grabar en solitario el tema "El espantapájaros azul" (1965), una obra maestra del rock instrumental que no ha adquirido el reconocimiento merecido. Tras casarse en 1967 se separaría definitivamente de ellos de forma amistosa (sigue tocando con ellos de vez en cuando) y formaría junto a su otro hermano, Fernando, Los Barrocks, una espléndida banda de rock que hacía versiones de los Rolling Stones o los Creedence Clearwater Revival, por citar buenos ejemplos. Por desgracia cayeron en el experimentalismo que no conduce a nada y se separaron en 1973. Paralelamente los Carrión habian iniciado una carrera cinematográfica en la que solo podemos destacar su participación en "Por mis pistolas", junto al genio Cantinflas. Pero en los años 70 su carrera entró en franca decadencia, llegando a participar en el festival de la OTI, aunque nunca han dejado de actuar y de hacer algunos buenos discos, como su interesante "La canción mexicana al estilo rock" (1978). En los 80 y 90 se dedicaron más que nada a lanzar recopilaciones de viejos éxitos, pero también algunos buenos de nuevas versiones de los años 60. En el año 2007 participaron en un famoso concurso televisivo de viejas glorias donde hicieron un gran papel. Por su parte Cossío se había dedicado al jazz y a programas educativos hasta que tuvo que refugiarse tocando en hoteles de los centros turísticos del país, llegando a su momento más bajo en 1980 cuando grabó un álbum de música disco. Desde entonces ha formado algunos duetos o tercetos tocando sus viejos éxitos de los 50 y 60 .
Músicos: Eduardo "Lalo" Carrión y Ricardo "El Güero" Carrión (voz y guitarra), Heriberto Estrada y Diego de Cossío (guitarra), Marcos Domínguez (bajo y teclados), Ricardo Escacena, Héctor Carrión, Alejandro García y Juan Manuel de Cossío (batería) y Martín Jiménez.
 "Se fue".

Bill Lawrence (Kaimuki, 1925)

Nacido en las islas Hawaii, Billy y sus hermanos Sonny y Fred tuvieron desde pequeños grandes inquietudes musicales, influidos claro por la música indígena y el country, aprendiendo a tocar instrumentos locales como el ukelele, aunque no tardarían en dar el salto a la guitarra. Afincados ya en la ciudad de Honolulu, juntos formaron la banda Lawrence Bros. Combo, que podía tocar tanto música indígena y country como rock & roll, generalmente instrumental, aunque en seguida se hizo evidente que Bill era el más carismático, encandilando a todos cuando sacaba a relucir su grave voz solista y su guitarreo, y para según que actuaciones se acreditaban como Bill Lawrence & the Cousins, haciéndose pasar por primos más que como hermanos. A mediados de los años 50 se interesaron por el rockabilly, y llamaron la atención del director de orquesta local Bob Bertram, que acababa de fundar su propia discográfica: Bertram International. Primero les usó como banda de apoyó de Robin Luke en su tema "Susie darling", que estranaba las ediciones del sello, y que fue un éxito nacional. Viendo la viabilidad de sus chicos les editó ahora a ellos solos el espléndido tema rockabilly "Hey baby!" (1958). Se escuchó muy bien en las islas, por lo que los de una discográfica californiana se lo reeditaron con mayor tirada y ya acreditado como de Bill Lawrence en solitario. No alcanzó el éxito y los Lawrence Bros. Combo volvieron a sus cosas habituales en medio del Pacífico, editando rock & roll instrumental propio de calidad, como "Marine´s rock" (1960). Eran muy conocidos en Honolulu, actuando en la televisión local y muchas veces ante los soldados de las bases estacionados allí, pero poco más, y decidieron cambiar de táctica y empezar de cero cambiàndole el nombre al conjunto, rebautizándose tras incluir a nuevos miembros, como The Five Finks. "Boss" (1963) es un buen single instrumental, pero nada más, por lo que Bill volvió a grabar en solitario por si sonaba la flauta, esta vez con un aire más high-school, como en "Please don´t leave me" (1965), pero de nuevo nada sucedió. Bertram siguió confiando en ellos hasta el final, y les empleó como músicos de estudio para otros cantantes como Ken Craig, Dave Edwards o Danny Dalton, ninguno de los cuales tuvo éxito. De hecho tenía planes para editarles un álbum todavía en 1979, pero para entonces los hermanos ya habían perdido la ilusión y decidieron retirarse de la música.
Músicos: Bill Lawrence (voz y guitarra), Sonny Lawrence (contrabajo y bajo), Fred Lawrence (acordeón), Red Reeves (armónica), Tilton Sisters, Linda Lewis y Charlene Lewis (coros), Karen Ann (percusión),  Bob Bertram (batería) y su orquesta, Ken Craig, Dave Edwards, Danny Dalton.
 "Hey baby!".

sábado, 25 de octubre de 2014

Parchís (Barcelona, 1979 - 1985)

Lamentable, dirán algunos no sin una pizca de razón, que se incluya a Parchís en una enciclopedia del rockabilly y del rock & roll clásico. Pero no ha de resultarnos tan descabellado si afrontamos con valor su discografía y dejamos aparte prejuicios personales. Que escriba este artículo antes que sobre otros que lo merezcan más se debe a la trivial razón de que hoy he visto un disco suyo vendido a precio de oro en la más prestigiosa tienda de discos de Cincinnati, cosa que me hizo pensar en el valor de los chicos. El conjunto fue creado de forma totalmente artificial por la discográfica española Belter, que quería sacar tajada de los grupos infantiles que tanto éxito estaban teniendo en esos momentos. Pero su enfoque pretendía ser más dinámico y moderno que, por ejemplo, Enrique & Ana, los reyes de la canción infantil en esos momentos. Desde el primer momento se decidió que el grupo se llamaría Parchís, ya que los formarían cuatro niños cada uno de los cuales iría vestido enteramente de uno de los colores del popular juego de mesa. Se inició un proceso de selección después de poner anuncios en los periódicos, y finalmente se citó a los elegidos: Tino Fernández, Yolanda Ventura (hija del famoso trompetista Rudy Ventura), Gemma Prats y Oscar Ferrer. El problema estribaba en que quién hizo el casting debía ser ciego o bien haberse dejado influir por recomendaciones, porque si exceptuamos a Fernández (guapo, desenvuelto y con buena voz) la pandilla elegida no podía ser más sosa. Alguien debió percatarse del hecho y se recurrió a añadir a un quinto miembro que supuestamente era el dado del juego y por tanto iba vestido de blanco: David Muñoz, que aunque no cantaba, bailaba bastante bien y de forma frenética, animando mucho el cotarro. Tras algunos ensayos y, por supuesto, sin dar ningún concierto ni nada que se le parezca, graban un doble álbum llamado "Las 25 supercanciones de los peques" (1979) de cara a las grandes ventas que suelen producirse para Navidad. Apenas hay temas propios, incidiendo en las canciones de moda de ese año, la mayoría, si exceptuamos bandas sonoras de inmortales series infantiles, morralla totalmente olvidable. Pero de forma sorprendente en la selección se incluyen temas de rock & roll clásico, como "La plaga" (la vieja adaptación de Los Teen Tops de un tema de Little Richard) o "Si yo tuviera un martillo" (de Trini López), así como el rockero tema "Ganador", que acababan de editar el dúo Marce & Chema. Estamos hablando de una época en que, salvo para raras excepciones, el rockabilly estaba completamente olvidado en España y Parchís, con su exíto, lo dío a conocer y a amar a los que en esos momentos eran tan solo unos niños que aun estaban formando su oido. El disco se convierte en un super-ventas y los chicos salen en los más importantes programas de la televisión nacional, encandilando a algunos y haciéndose repelentes para otros. Siempre cantaban en play-back, para evitar no deseadas meteduras de pata, basándose buena parte de su imagen en coreografía bien ensayadas, en el atractivo físico de Fernández y en los simpáticos momentos danzarines de Muñoz. Con eso era suficiente para que no pudiera hacerles sombra ninguno de los nuevos grupos infantiles que parecían surgir por doquier. De todas formas, y aunque no se les daba oportunidad para demostrarlo con asiduidad, sus voces y su presencia en escena era lo suficientemente buenas como para que quedaran segundos en un festival de la canción en Polonia. Su fama no haría sino aumentar cuando cantasen el tema principal de la popular serie de dibujos animados "Comando G" (1980) y cuando protagonizen incluso algunas infames películas. Más destacables en estos momentos son su versión del "Me vuelvo loco", de Tequila, y su tema "Twist de mi colegio", un buen rock & roll clásico más que el twist que parecía anunciar el título, y en el que Muñoz podía lucirse a gusto. Pero, tras un disco de villancicos, Ferrer deja la banda para centrarse más en sus estudios (llegaría a ser director de marketing de una gran empresa), siendo sustituido por el modelo publicitario Frank Díaz. Su popularidad alcanza buena parte de latinoamérica e incluso Estados Unidos, haciendo multitudinarias giras por estos paises donde aun se les recuerda con cariño. Siguen haciendo sintonías de dibujos animados, comerciales temas propios malos ("Hola amigos") y buenos ("Vamos a bailar un twist") y versiones de temas de éxito del momento, entre los que, ¡Ojo! está el "Rockabilly rebel" (1981) de Matchbox. Su popularidad alcanza niveles estratosféricos, protagonizando más películas e incluso un tebeo. Quizá ello no diga mucho de la cultura musical del momento (y no me refiero solo a España) pero eran un mal menor e infinitamente superiores a cualquiera de la basura musical que nos inunda ahora desde los grandes medios. Graban en italiano y en inglés, alcanzan a dar con un tema imperecedero ("Cumpleaños feliz") y venden millones de discos, destacando entre todos ellos "Meteorito rock & roll" (1982), "Las rockeras de Santa Teresita", una versión del "Hasta luego cocodrilo" de Bill Haley y otra de "La puerta verde" (1983), de Jim Lowe. Pero pocos beneficios les quedan a los chicos, y en 1983 Fernández deja la banda para iniciar una carrera en solitario que fracasaría, siendo seguido poco después por Muñoz, siendo sustituidos por los hermanos Cambronero, provenientes del grupo Viva´s. Sin sus más carismáticos representantes y con la discográfica al borde la ruina al no saber adaptarse a los nuevos tiempos, Parchís entra en una fase ahora sí lamentable y poco más tarde se optaría por disolver el conjunto infantil de más exito a nivel mundial. Los Cambronero seguirían arrastrando al grupo, a veces con Díaz con ellos, e intentandolo de forma paralela con otros nombres como Reprise o el dueto Michel & Chus, todo ello totalmente olvidable y no más que un triste sucedaneo de los Parchís originales, lo que ya es decir. Finalmente formarían el dúo Platón, que afortunadamente no duró mucho. Surgirían continuaciones como Parchís 92, los Parchís argentinos, los Parchís peruanos, los nuevos Parchís,... patéticos remedos del original que espero que estén ardiendo en el Infierno. En cuanto a los verdaderos Parchís, unos chicos que en cualquier otro país se habrían convertido en millonarios, la tacañería de sus jefes (seguramente ya empezarían a huntar a los Pujol o algo así) que además les dejó bastante abandonados después de crearles,  les obligó a buscarse trabajos ordinarios. Muñoz estudió en Escocia y trabaja en una agencia publicitaria en Estados Unidos. Prats estudió puericultura, abrió su propio jardín de infancia y actualmente es secretaria. Fernández consiguió trabajo en una empresa en Murcia y tuvo un accidente de tráfico que le costó perder un brazo. Y Ventura se dedicó a la interpretación, consiguiendo algunos papeles en televisión, medio en el que aun trabaja en Méjico gracias a su buen hacer y belleza (ha sido incluso portada de Playboy). Curiosamente fue Díaz el que más tiempo permaneció vinculado al mundo de la música, creando el grupo Ciéncielos y luego alguna banda de rock. Actualmente rige un bar.
Músicos: Tino Fernández y Chus Cambronero (rojo), Yolanda Ventura (amarillo), Gemma Prats (verde), Oscar Ferrer y Frank Díaz (azul) y David Muñoz y Michel Cambronero (blanco) -todos voces-.
 
"Twist de mi colegio". ¡Qué mala sombra! Al final sacan a bailar a los crios solo para dejarles cortados.

jueves, 23 de octubre de 2014

Jimmy Bowen (Santa Rita, 1937)

Nacido en Nuevo Méjico, durante su adolescencia trabó fuerte amistad con Buddy Knox, unidos por sus mismos gustos musicales: El rock & roll. A falta de instrumentos formó juntó a él y otro amigo, Don Lanier, el grupo de doo-wop The Rhythm Orchids, que cantaban en bares a cambio de cerveza y comida. Animados por el éxito que tenían entre la audiencia y por Roy Orbison, que les vio cantar, recolectaron 60 dólares para ir a grabar al cercano estudio de Norman Petty, aunque ni tenían repertorio, ni se sabían letras de las canciones que pretendían cantar. Cuando Petty se encontró ante semejantes aficionados les dijo que volviesen cuando estuviesen preparados de verdad. Así lo hicieron... ¡Solo una semana después! sin haber ultimado los detalles y llevando como batería a la novia de Lanier solo porque estaba buena y tenía unos timbales. Se improvisaron chapuceras soluciones a los problemas que iban surgiendo y con una mezcla de talento y suerte (aparecieron por allí The Roses, el coro de Roy Orbison, que colaboraron desinteresadamente) dieron vida a un disco que cambiaría sus vidas: "Party doll" (1956). Iba acreditado como de Buddy Knox with The Orchids en esta su cara A, pero en la B el que cantaba "I´m stickin´ with you" era Bowen, apareciendo como Jimmy Bowen with The Orchids. Pues bien, ese acetato que grabaron para que solo lo oyeran familiares y amigos fue oido también por cazatalentos, editores y pinchadiscos que, asombrados de la calidad de este pausado rockabilly, le dieron publicidad y lo reeditaron a lo grande en Roulette Records de Nueva York al año siguiente. La edición es confusa porque se lanzó primero (en un disco muy buscado por los coleccionistas) con Bowen cantando el "Party doll" mientras en la otra cara Knox interpretaba "My baby´s gone". Esto se subsanó en seguida en perjucio de Bowen, pues las siguientes ediciones iban acreditadas para ambas caras como de Buddy Knox with The Rhythm Orchids. Al alcanzar Knox el estrellato de esta forma, la discográfica decidió que las carreras de los otros Orchids debían seguir también por separado, y se reeditó el "I´m stickin´ with you" ahora sí bien y con Bowen como un solista más. Vendió un millón de copias y llegó al número 14 de las listas, convirtiéndole durante unos meses en habitual de buenos conciertos, actuaciones televisadas y llegando a aparecer en la película promocional del rock & roll "Jamboree". Vinieron más temas de buen rockabilly como "Warm up to me baby" (1957), "Can she kiss" (1958) o de animado du-duá, como "You´re just wasting my time" (1959) u "Oh yeah, oh yeah! Mm mm" (1960) que ya no se vendieron tan bien. Lanier, por su parte, se unió a los citados Roses para formar el grupo estilo high-school Don & his Roses, que aunque no triunfó, grabó algunos buenos temas. Los tres solían salir juntos de gira (donde Bowen impresionaba por la novedad entonces de cantar y tocar el contrabajo a la vez) y así poder mantener vivo el proyecto común The Orchids, aunque solo para los conciertos (en las grabaciones seguían colaborando, pero no aparecían acreditados). Lanier siguería grabando sin éxito, a veces acreditado como Don La Near, mientras que el rock and roll de Bowen derivó pronto hacia un más suave high-school, buscando acercarse al mercado adolescente femenino, destacando temas como "Somebody to love" (1961) o "Teenage dreamworld" (1962), bastante buenos. Pero perdía su gracia en escena al cantar ya sin contrabajo, falta grave ya que su voz no era ni mucho menos portentosa como para suplir esta originalidad. Las ventas fueron bastante malas y dejó los escenarios para convertirse en productor, con su amigo Lanier como asistente y compositor. Fue contratado en seguida por el astro Frank Sinatra que quería sangre nueva que revitalizase una carrera que amenazaba con quedarse totalmente casposa, y no solo de él, sino de su camarilla de amigotes del rat-pack Dean Martin y Sammy Davis Jr. Tras conseguirlo, en 1968 fundó su propio sello, Amos, que le duró hasta 1971. Se animó entonces a producir películas, aunque en este campo no estaría tan acertado. Destaquemos solo "Punto límite: Cero" (1971) y "Vuelven los caraduras" (1980), solo porque compuso algunas de sus muy buenas canciones. Dejó California para establecerse en Nashville, ahora un hervidero de nuevos genios del country, donde dirigió algunas discográficas y produjo a estrellas como Glen Campbell, Kenny Rogers, Hank Williams Jr., Kim Carnes y Garth Brooks. Modernizó los equipos de sonido y los sistemas de grabación y, en 1988, fundó un nuevo sello discográfico, Universal, que finalmente vendió cuando se le diagnóstico un cáncer de tiroides. Lo superó en 1995, pero consideró que ya había tenido bastante ajetreo (Lanier fue su ayudante hasta el final) y se retiró a Hawaii, donde aun vive.
Músicos: Jimmy Bowen (voz y contrabajo), Buddy Knox (voz y guitarra rítmica), Don Lanier (guitarra), Patricia Everett, ¿Don Mills? y David Alldred (batería), The Roses -David Bigham y Robert Linville- (coros) y las orquestas de Hugo Peretti y Joe Reisman.  "I´m stickin´ with you".

Los Satélites del Twist (San Salvador, 1963 - 1965)

La Historia del rock & roll en El Salvador bien podemos empezarla con Tony Lozano, un muchacho de San Salvador que a finales de los años 50 era el propietario de una de las dos primeras guitarras eléctricas del país (la otra era de Guayo Meléndez). Por supuesto la adquirió con gran esfuerzo para intentar imitar los sonidos rocanroleros que llegaban a cuentagotas desde su abusón vecino del hemisferio norte. A principios de los años 60 conociò a Plutarco Interiano, otro chico con sus mismos gustos, y pronto formaron un dueto. Ensayaban en la calle y tuvieron la suerte de trabar amistad con Germán Mangandi, otro muchacho del barrio que tenía mayores dotes como guitarrista y que podía enseñarles algunas cosas. Pronto se les unió el hermano de Plutarco, Tirso, pero su pensamiento era seguir tocando solo por diversión. Sin embargo como eran el único conjunto moderno en esos momentos, se les requirió como teloneros de una banda española que iba a hacer un concierto tan importante como desconcertante, Los Churumbeles de España (que cantaban temas populares y folclóricos). Aceptaron, aunque no tenían ni repertorio ni nombre, solucionando esto en seguida al bautizarse deprisa y corriendo como Los Satélites del Twist completando la formación con Salvador Urrutia. Su debut como teloneros de Los Churumbeles no pudo ser más amateur, necesitando pedir prestada una semi-batería al circo del Payaso Chocolate, que la usaba para sus canciones cómicas y chabacanas, y la otra guitarra eléctrica a su dueño, el citado Meléndez. Todo para tocar una sola canción, que como no podía ser de otra forma fue "Popotitos". El problema era que Meléndez también tenía un grupo, Los Super Twisters, y casualmente ese día tocaban en un hotel, por lo que esperó impaciente a que terminasen para salir corriendo con su guitarra hacia allá. Luego ambos grupos tocaron en las mismas veladas, haciendo una especie de sana competición, y en la radio. Por desgracia la vida de los Satélites no se alargó mucho, terminandose cuando los hermanos Interiano se mudaron de vecindario. Lozano seguiría en el mundo de la música, fundando más adelante el grupo Crema Púrpura, mientras que Urrutia se centraría en los estudios (terminaría siendo abogado). En su nuevo barrio los hermanos Interiano formaron un conjunto más elaborado, llamado Los Holly Boys, que contaba incluso con bajo eléctrico, saxo y un cantante carismático y dotado llamado Oscar Olano. Por desgracia hacían un pop blandísimo, y afortunadamente cuando Olano se pasó a Los Intocables la carrera de los Holly Boys entró en franca decadencia hasta su desaparición. Los Super Twisters, mientras tanto, suavizando su estilo habían conseguido ganar el primer certamen centroamericano de rock, pero tampoco duraron mucho más. Meléndez formaría entonces el conjunto Los Mustangs (nada que ver con el homónimo español) y seguiría más o menos asociado a la música hasta su fallecimiento en el año 2014. Fueron los grupos pioneros, así como Los Fire Fingers (1965-1966), que sería el gérmen del grupo pop y psicodélico Los Supersonicos, este ya de mucho éxito en el país. Por su parte Los Intocables, un muy buen grupo ye-yé, triunfarían plenamente en el país, aunque no por eso Olano iba a dejar su trabajo de visitador médico, algo en lo que era tan bueno como cantando pues por sus grandes ventas se ganó un viaje a España como premio. Luego él y Mangandi formaron la banda pop Los Beats. Tras separarse Mangandi formaría grupos cada vez más alejados del espíritu original del rock & roll como Los Kiriaps, La Fiebre Amarilla, Vía Lactea, Grupo Amigo, etc. Olano llevó a cabo una carrera en solitario como cantante de música ligera, llegando a aparecer en el famoso programa inter-continental "300 Millones" (1975). Luego emigró a Europa (actualmente reside en Noruega) y sigue cantando y componiendo.
Músicos: Tony Lozano (voz y guitarra), Plutarco Interiano y Tirso Interiano (guitarra acústica) y Salvador Urrutia (batería)
. Como no he encontrado nada a mano de Los Satélites, no me resisto más a poner el excelente "Negro Gato" de Los Supersónicos.

martes, 21 de octubre de 2014

Tommy Tucker (Memphis, 1941 - 1985)


Nació en el norteamericano estado de Tennessee y se aficionó a la música country desde niño. Aprendió a tocar la guitarra y estaba en su primera adolescencia cuando consiguió actuar nada menos que en el prestigioso festival Louisiana Hayride. Considerado una de las grandes promesas del country, se torció conforme avanzaron los años 50 al enamorarse del rockabilly, sobre todo de la sabia mezcla que de este con el country hacía Johnny Cash. Su estilo se parecía mucho al del genio de Sun, por lo que fue fichado por los del nuevo sello rockabilly de Memphis, Hi, con la esperanza de repetir el éxito de este. Grabó primero el rockabilly al uso "Rock & roll mama" (1958), acompañado por la nueva banda de Bill Black, el primer contrabajista de Elvis, y luego ya en solitario "Loving Lil´" (1959). Este parecía realmente un buen tema del Cash de esos días, pero en realidad lo había compuesto para la ocasión otro de los grandes del rockabilly, Charlie Feathers. En los conciertos que empezó a hacer con frecuencia en esos días tuvo sus primeros problemas con la ley, al ser un menor de edad que estaba actuando en locales donde se vendía alcohol, cosa prohibida, encontrando dificultades para tocar haswta que cumpliera la mayoría. Tucker derivó un poco hacia el western-bop y el estilo de películas del oeste, como en "The strangers" (1960) y finalmente fue requerido para tocar en Nashville, meca del country. Allí le vió actuar Jack Clement, uno de los más astutos ojeadores de su tiempo, que se lo llevó a la gran discográfica RCA, sin que a los de Hi les importara demasiado, pues ahora les sonreía el éxito gracias, precisamente, al Bill Black´s Combo. RCA le quiso lanzar como un rockero-vaquero pero queriendo darle apertura al nuevo enorme mercado adolescente femenino (Tucker también era apuesto), como demuestra "The return of the teenage queen" (1961) -compuesta por Cash-, promocionándole en buenos conciertos, a veces teloneando a estrellas del mismo palo pero de la talla de Pat Boone, mientras que paralelamente componía para otros rockers, como Eddie Bond. Precisamente después de pasar una noche bebiendo y jugando con él y con su banda volvía a Memphis a gran velocidad con su coche cuando provocó un tremendo accidente en el que se vieron envueltos otros dos vehículos. Cuatro personas murieron calcinadas y dos resultaron heridas graves, pero Tucker, casi ileso y borracho, se dió a la fuga, y cuando su dañado coche se paró, siguió corriendo. Detenido más tarde, negó ser el culpable pero no convenció a nadie y fue metido entre rejas. Salió en 1963, un año y medio de prisión que no parece un gran castigo teniendo en cuenta que había dejado huérfanos a seis niños (a los que tuvo que pagar una indemnización).  El castigo llegaría de otra manera, estigmatizado como epítome del gamberrismo juvenil, por lo que los de RCA se desentendieron de él. A partir de ahí anduvo tocando en clubs de carretera y viéndose obligado a cambiar su nombre artístico ligeramente, grabando en pequeños sellos, donde aun debemos destacar algunas buenas grabaciones -sin ningún éxito-, como su versión del "Cry, cry, cry" (1965) de su adorado Cash, acreditado esta vez como Tommy Ray Tucker, o el blues-rock "You don´t love me" (1966) haciéndose llamar para la ocasión Tommy Raye. Solo los de Hi le acogieron nuevamente, como un hijo pródigo, grabando en sus estudios varias canciones country durante los primeros años 70, pero que no llegaron a ver la luz. Grabó un sorprendente single en Monument, "Goodbye Carolina" (1974), que pasó desapercibido, y terminó auto-editándose cassettes a primeros de los años 80. Acabado, la conciencia por lo sucedido y la tristeza por el fracaso le convirtieron en una sombra de lo que era, todo lo cual expresó en su autobiografía "Enganchado al carro de un perdedor". Ahogando sus penas en alcohol una noche se quedó dormido fumando y se despertó en medio de un incendio pavoroso. Se refugió en el cuarto de baño, pero allí pereció axfisiado por el humo. Tenía solo 44 años.
El apodado después El chico malo de Memphis, no debe ser confundido con otros músicos homónimos. Así, está el líder de la Big Band de los años 30 y 40 o el bluesman de Ohio que triunfó con su excelente "Hi-heel sneakers" (1964), una obra maestra del blues-rock que llegó al número once de las listas de éxitos y que llegó a ser versionada por el mismísimo Elvis. Más rockera era "Long tall shorty" (1965), pero de menor éxito. Tucker, harto de ser ninguneado por las grandes discográficas (según él, por ser negro) dejó su carrera como cantante, estableciéndose en Nueva Jersey. Aunque se siguió dedicando a componer para otros artistas, su ocupación oficial durante los años 70 fue la de agente inmobiliario, si bien toda su energía y creatividad la ponía en escribir en algunos periódicos sobre la explotación a las que los medios de comunicación blancos tenían sometidos a los negros y también, siendo bastante realista y auto-crítico, sobre la ignorancia y conformismo de estos. En 1982 se pusó a cambiar el parqué de su casa con ella cerrada, resultando envenenado mortalmente por los vapores de los sprays de tetraclorometano que estaba usando. Tenía solo 48 años.
También hubo unos Tommy Tucker & the Lullabyes, un grupo de du-duá que grabó el buen tema "You belong to me" (1961). No se más de ellos y no se si existía relación con el Tucker tratado.. 
Músicos: Tommy Tucker (voz y guitarra acústica).
 
 "Rock & roll mama"

sábado, 18 de octubre de 2014

Los Speakers (Bogotá, 1964 - 1968)

A finales de los años 50 Fernando Latorre era un adolescente de la capital colombiana aficionado al rock and roll que llegaba de Norteamérica a través de las ondas de radio. Su padre le había enseñado a tocar el acordeón, instrumento poco rockero donde los haya pero que le animó a intentar copiar aquellas melodías y a formar un grupo musical junto a su compañero de instituto Alfredo Besoza, tamborilero en la banda del colegio. Para completar la formación reclutaron a sendos amigos, Humberto Monroy y Argamiro Parra, que sabían tocar la guitarra, formando así Los Dinámicos en 1961, pioneros del rock & roll en Colombia. Al principio tocaban solo en fiestas privadas de amigos, pero pronto deciden presentarse a un importante concurso radiofónico, que ganan. Esto, y uno de sus conciertos retransmitido en directo a todo el país, les daría bastante popularidad, pero por desgracia no dejarían ninguna grabación registrada (solo hacían versiones de R&R estadounidense). Cuando la estrella del rockabilly hispano, Enrique Guzmán, llega a Colombia de gira en 1964 se hace evidente que no hay un grupo local que tenga una formación lo suficientemente seria como para telonearlo, y así es como Latorre y Monroy se unen entonces Luís Dueñas, hijo de un reputado compositor, que acababa de disolver a su vez su propia banda, Los Eléctricos, y a los muy buenos músicos Oswaldo Hernández y el multi-instrumentista español Rodriga García para formar Los Speakers. Su concierto con Guzmán fue un éxito, de forma que se disolvió a Eléctricos y Dinámicos de forma permanente para afrontar el futuro como Speakers. Pronto alcanzaron gran renombre y son fichados por el sello Vergara, que les lanza su gran éxito "El golpe del pájaro" (1964), una versión del "Surfin´ bird" de Los Trashmen que estaba en la cara B de su primer single, "La Bamba". Monroy y García también compusieron algunos temas propios, pero sus mayores ventas siguieron siendo versiones de temas extranjeros, como "La casa del sol naciente" (1966). Empiezan a variar su estilo, y ya no solo verionean a Chuck Berry, sino también y lo que es más preocupante, a Los Beatles. Cambian de discográfica y Latorre deja la banda para ser sustituido por Edgar Dueñas, hermano de Luis y el otro antiguo componente de Los Eléctricos. Este tiempo Edgar lo había pasado en la banda mersey-beat Los Flipper, otro conjunto de éxito que tenía su origen en los mas rockeros Thunderbirds. Los remozados Speakers olvidan a partir de aquí el rock & roll clásico para acercarse cada vez a la psicodelia y el movimiento ye-yé, haciendo versiones de Los Brincos, como "Borracho" (1967), algo nada indigno, no como cuando grabaron en esos momentos algunos discos de música tropical escondidos bajo el pseudónimo de Los Angeles. Todo esto derivó en conflictos internos que terminaron ocasionando la salida del grupo de Hernández (que emigra a Europa) y los hermanos Dueñas, siendo sustituidos, entre otros, por Roberto Fiorilli (proveniente de grupos como The Young Beats o Time Machine). Tras nuevos fichajes, los ahora irreconocibles Speakers hicieron la banda sonora de telenovelas, grabaron un álbum lleno de temas propios y salieron de gira por Ecuador. Luego hacen un LP totalmente psicodélico, "En el maravilloso mundo de Ingeson" (1968), original obra que fue su testamento, pues García tiene que volver a España para hacer el Servicio Militar y los otros no continuan con la banda. Fiorilli y Monroy deciden formar el grupo de rock progresivo Siglo Cero (1969), que dura unos meses solo. Fiorillo entonces se mete en grupos folklóricos, mientras que Monroy crea Génesis (1972), que finalmente tuvo que cambiarse el nombre a Maiz (1983) para evitar problemas legales con los más famosos homónimos. Con ellos estuvo hasta marzo de 1992, en que se sintió muy mal pero no tenía dinero para pagar sus asistencia sanitaria, muriendo de los que parecía ser un infarto con tan solo 45 años de edad. El resto de integrantes originales de la banda irían falleciendo también con los años, excepto Fiorilli (que volvió a su Italia natal, donde aun toca en clubs) y García. Este, al terminar la mili en España se había unido a Los Pekenikes, con los que estuvo poco tiempo. Luego creó las bandas pop Solera (1972) y Crag (1974) de nulo éxito, antes de empezar una carrera en solitario que sigue hasta hoy sin tener apenas repercusión. Sigue siendo músico de estudio, productor y compositor.
Músicos: Humberto Monroy (voz y bajo), Oswaldo Hernández y Oscar Lasprilla (guitarra), Fernando Latorre, Edgar Dueñas y Roberto Fiorilli (batería), Luis Dueñas (teclados y guitarra) y Rodrigo García (guitarra, bajo y voz).

viernes, 17 de octubre de 2014

Louie Innis (Shelbyville, 1919 - Nashville, 1982)

Louis Innis nació en el norteamericano estado de Indiana, y dado que sus padres eran músicos aficionados, el también gustó en seguida de la música country que practicaban, aprendiendo a tocar la guitarra y a cantar. Pero en su pueblo no había muchas posibilidades aparte de tocar en los bailes de fin de semana, así que buscó fortuna como músico en la ciudad más importante del estado, Indianápolis, consiguiendo aparecer con regularidad en un conocido programa, "Indiana hoedown", de una emisora local de televisión. Finalmente llamó la atención del modesto sello Sterling, de Boston, que le grabó un par de singles de temas hillbillies standard, como "Foggy river" (1947), con algunos miembros de su familia acompañándole musicalmente.. No es que fueran un éxito, pero al menos sirven para que le fichen los de Mercury, que pusieron a su disposición más medios y una banda de acompañamiento formada por profesionales. La mejora es sustancial, e Innis, que ya empieza a utilizar de vez en cuando el diminutivo de Louie, evoluciona hacía el western-bop, destacando pronto "Chattanooga boogie" (1949), "Jug band boogie" (1950) o "Good night Cincinnati, good morning Tennessee" (1951), un proto-rockabilly que parecía ser, en letra y música, una premonición de lo que habría de ser su carrera profesional. Tras "Stomp that thing" su acercamiento al rock & roll ya no está camuflado, y los del sello King, ansiosos por encontrar una figura que les acerque a ese incipiente mercado, le fichan. Trasladado a Cincinnati, sede de la discográfica, muestra pronto sus intenciones en su temprano dueto con Charlie Gore, otra de las esperanzas de la casa, "(You ain´t nothing but a female) Hound Dog" (1953), una canción respuesta al "Hound dog" de Thornton, con respecto a la cual solo cambiaba las letras para hacerla más cómica. Se nota ya aquí su instinto rocker, pues recordemos se adelanta a la versión rockabilly que poco después haría Elvis. De todas maneras se estanca pues sus raices hillbilly tiran de él con fuerza y se resite a abandonarlas. Muy notables son sus  "You´ve got it" (1954) o "Sing your song, baby" (1955), pero les faltaba garra y determinación para dejar atrás todo lo pre-establecido y ni este ni otros intentos triunfaron. La realidad es que la llegada del rockabilly le pilló ya mayor (la insistencia de King de fichar a veteranos en vez de apostar por jóvenes valores le costó quedarse muy a la zaga en las ventas rockeras) aunque no le faltaba talento y presencia. Por tanto se decidió emplearlo más como compositor y músico de estudio que como solista, firmando en estos momentos -a medias con Gore- un gran rock & roll para la estrella femenina de la casa, Bonnie Lou: "Daddy-O", y tocando la guitarra en algunas grabaciones de Hardrock Gunter. Solo volvería a grabar con King en la cara B de un disco de la estrella de la casa del momento, Cowboy Copas, casí como un favor personal. Su "You walked right out of my dreams" (1961) fue una buena despedida. Habiendo fracasado en su intentona en Ohio, se trasladó a Nashville (Tennessee), ya meca del country, donde se incorporó a un grupo de antiguas glorias del género para tocar por ahí, cosa que hizo durante muchos años, práticamente hasta el día de su muerte a los 63 años de edad.
Músicos: Louie Innis (voz y guitarra acústica), The Innis Clan y The String Dusters. "Sing your song baby"

jueves, 16 de octubre de 2014

Thurnston Harris (Indianápolis, 1931 - Pomona, 1990)

Con solo seis años de edad ya destacaba cantando en el coro de su iglesia, allá en su Indiana natal, siendo incorporado al gupo de gospel de la congregación: Los Canaan Crusaders. Luego él y su hermano se incorporaron a Los Indiana Wonders, de mayor renombre local, pero su incorporación al ejército frenó una carrera musical a la que parecía destinado. Allí, al menos tomó conciencia de otros estilos misicales, entre ellos el rhythm & blues y el doo-wop. Una vez licenciado se trasladó a Los Angeles, en los primeros años 50 bulliendo de buenos grupos de du-duá, consiguiendo que le ficharon como solista uno de los mejores, Los Royals (rebautizados pronto como The 5 Royales). Su tema con ellos "Help me somebody" (1953) fue un éxito en el mundo del R&B, pero cuando fueron fichados por el sello King y por tanto tenerse que trasladar a Cincinnati, Harris prefirió quedarse en California. Se unió entonces a Los Lamplighters, un grupo de du-duá que no tenía demasiado éxito pero que se lo pasaba en grande, emborrachándose, drogándose y peleándose (entre ellos y con cualquiera). Finalmente Harris fue fichado por los de discos Aladdin para lanzarle como cantante solista, y su primera apuesta fue grabar (con la colaboración a los coros de sus antiguos compañeros, aunque acreditados para la ocasión como The Jacks)  una versión de un muy reciente tema de Bobby Day. El emocionante en su simpleza doo-wop "Little baby pretty one" (1956), inmortal hoy gracias a una serie de buenas películas que lo incluyen en su banda sonora, superó al original con creces y ya en su momento vendió más de un millón de copias, llegando al número seis de las listas. Harris se convirtió en una estrellas, apareciendo en los principales programas televisivos y saliendo de gira como telonero de Fats Domino o Buddy Holly, entre otros mitos. Aunque nunca volvió a alcanzar el mismo éxito, sus siguientes singles también destilan buena música, como su magnífico y agresivo rock & roll "Do what you did" (1958) o el du-duaero high school "Runk bunk" (1959). Como muestra de como su estrella se iba apagando decir que ahora su nueva versión de un tema de Day, "Over and over", fue superada por este en ventas. Para colmó, Aladdin cerró y Harris se vio obligado a vagar por otras discográficas cada vez con menor repercusión. Para 1965 ya estaba sobreviviendo a base de cantar en clubs de mala muerte, totalmente olvidado. Su alcoholismo se acrecentó, y aunque había conseguido vencer a las drogas su falta de emolumentos y su vicio le condujeron a la mendicidad, al hospital y a pasar breves tempoadas entre rejas. Vivía en callejones o de la caridad de amigos y parientes que lo alojaban en su casa un tiempo para que pudiera seguir tirando. Cuando ya  no podía caer más bajo algunos buenos amigos le consiguieron un contrato en el Club Palomino cantando blues en 1983. Consiguió grann aceptación y críticas, de hecho se estaba barajando la posibilidad de que volviese a grabar un disco, pero los viejos hábitos no le dejaron y como consecuencia de una borrachera brutal le dio un infarto mientras estaba refugiado en casa de su hermana. Tenía solo 58 años, triste final para un grande aunque desconocido del rock & roll de la edad de oro.
Músicos: Thurnston Harris (voz), Pete Lewis (guitarra), Earl Palmer (batería), Plas Johnson (saxo) y The Jacks (coros).

miércoles, 15 de octubre de 2014

Los Estudiantes (Madrid, 1958 - 1964)

Dos adolescentes amigos del colegio, Pepe Barranco y José Fábregas, formaron un dúo que tocaba en bailes escolares haciendo versiones de rock americano con una guitarra española y una batería en fecha tan temprana como 1955, lo que les convierte en unos de los pioneros en hacer rock & roll en España.En un principio, sin haber sido aleccionados, lo hacían tremendamente mal, incluso cuando Fábregas fue sustituido, pero la innovación que suponía ver tocar rock & roll en directo les granjeó cierta fama en la capital de España y fueron contratados para actuar cada vez ante un público más amplio. Su gusto se había visto atrapado por el rockabilly y no se concebía una de sus actuaciones sin el “Blue suede shoes”. Pero no fue hasta 1957, durante un concierto en la Facultad de Medicina, que usaron una guitarra eléctrica. Se la prestó un chico que no sabía tocarla llamado Rafael Aracil. Dada su inexperiencia con las cuerdas de metal, Barranco sangró por todos sus dedos de la mano derecha, pero, extasiado, no por ello iba a dejar de tocar. Agradecido, enseñó a Aracil a tocar la guitarra y le incorporó al grupo. Pasaron al campo profesional al ser contratados para tocar en el Palmeral de Alicante, destacando en su repertorio ya las versiones de temas de Carl Perkins, Chuck Berry, Elvis o Gene Vincent. Cuando vuelven a Madrid y se les incorpora otro miembro deciden ponerse al fin un nombre, Los Cuatro Estudiantes, aunque como a veces tocaban tres, otras cuatro o incluso con algún invitado, cinco, decidieron finalmente abreviarlo a, simplemente, Los Estudiantes. Su fama va en aumento y, tras incorporar a la formación a los hermanos Arbex, son contratados por la discográfica Philips que les graba un EP que posiblemente sea el primer disco del rockabilly español, incluyendo versiones como la del "Ready Teddy" (1959). Sin embargo, su carrera fue muy mal llevada. El rock and roll salvaje que destilaban, tanto en esta grabación como en sus directos fue rápidamente reprimido por manos cobardes y se les embarcó en un par de infames películas en 1960 que les transformaron en otros inanes adolescentes, alocados pero inofensivos. Con su rebelde espíritu masacrado en el celuloide (no así en vivo), su popularidad caería en picado en beneficio de otros cuyo salvajismo había sido atemperado, pero que tenían bastante más carisma, el Dúo Dinámico. Así no es de extrañar que tuvieran que esperar años para grabar su siguiente disco, "It´ll be me" (1963), en el cual habían empezado ya a derivar hacía el rock instrumental, aunque se notaba una mejora muy notable en su sonido y técnica. En esta evolución estaban y nuevos y grandes proyectos se vislumbraban cuando la maldición del rock and roll se cebó con ellos también. Uno de los hermanos Arbex. Luis, fallecía haciendo la mili y poco después el que había sido su batería y ahora había montado el sello Novola para relanzar a Los Estudiantes, Luis Sartorius, se estrellaba con su Seat 600 y moría también. Estos dos duros golpes destrozaron a los que quedaban y, tras probar sin demasiado éxito como sustituto de Arbex a Manuel González, de Los Blue Shadows (un grupo de versiones de Los Shadows), decidieron disolverse. Barranco se fue un tiempo a Los Pekenikes y después a formar la banda mod Los Flecos junto a ex-miembros de Los Flaps y Los Sonor. Aracil tocaría en diversas y efímeras bandas, mientras que Fernando Arbex formaría el grupo ye-yé Los Brincos (junto a Junior, Juan Pardo y el mentado González), donde triunfaría plenamente, como de todos es sabido. Luego formaría grupos como Alacrán y Barrabás en los años 70 e intentaría reunificar en diversas ocasiones a Los Brincos. Murió Arbex de cáncer en el año 2003.
Músicos: Pepe Barranco (voz y guitarra), José Fábregas, José Alberto Gosálvez, Luis Sartorius y Fernando Arbex (batería), Rafael Aracil, Luis Arbex, José Luis Palacios (guitarra) y Adolfo Abril (contrabajo).
"Whoo-Ooh" (1959)

domingo, 12 de octubre de 2014

Kimball Coburn (Memphis, 1940)

Como tantos otros adolescentes se enamoró del rock & roll y empezó a cantar armonías vocales, a falta de instrumentos, junto a unos amigos. Tenía facilidad para componer y pronto sus actuaciones en bailes y fiestas le hicieron popular. Tras oirsele en la radio, grabó el single "Boo-Be-Ah-Be" (1958) en el modesto sello Rivermont, de Tennessee. Era una obra magnífica del doo-wop blanco y rockero que podía haberle puesto a la altura de los mismísimos Belmonts, en aquellos años (y en estos) los reyes del estilo sin ninguna duda. De ello se dieron cuenta los de la discográfica Challenge, de California, que se lo regrabó y relanzó con más medios, junto a un nuevo single de parecidas características, "My little girl", que por desgracia llevaba en la cara B el mismo tema siempre, "Cute", que aunque muy bueno también empezaba a hacerse repetitivo. Los discos no funcionaron demasiado bien, pero al menos sirvieron para que el nuevo gran sello especializado en rockabilly, Hi, se fijase en él y lo fichase como una de sus valores de lanzamiento. De nuevo apretando las tuercas y exprimiendo sus hallazgos al máximo, su primer disco con Hi fue "Teenage love", que llevaba en la cara B el "My little girl", solo que ahora rebautizado como "Please, please", para sortear torpemente problemas de derechos, y grabado con un estilo aun más rockabilly por afinidad a la casa. Su siguiente sencillo, "Darlín´" (1959), era un tema high-school que, aunque de gran calidad, ya empezaba a buscar descaradamente un mercado más amplio que no se encontró en parte por lo verde que estaban los de Hi en cuestión de promoción y distribución. Estaba claro que Coburn era un diamante desaprovechado y fueron ahora los de la poderosa RCA los que se dieron cuenta y le ficharon, editándole "Kam & Pam", otro tema pensado para convertirle en un teen-idol, un ídolo para jovencitas que pudieran identificarse con canciones sobre desamor adolescente. Pero fracasó, RCA no le renovó el contrato y recaló en diversas discográficas cada vez de menor importancia, aunque siendo fiel a su du-duá rockero como demuestran buenos temas como "What a day" (1960) o "No reason why" (1962), aunque a la desesperada se adaptó bien a las modas e hizo algún twist, como su "Why don´cha give in". Que su carrera fracasase solo hay que atribuirla a factores externos pues talento, tanto como cantante como compositor, no le faltaba. El caso es que en esta época se casó, con la Pam de su canción antes citada, empezaron a tener hijos, consiguió un trabajo más estable y se involucró más con su iglesia evangélica. Formó un conjunto de rock cristiano junto a sus hijos, todavía unos niños pequeños, a principios de los años 70, tocando en la iglesia y fiestas parroquiales con gran éxito. Viendo su don para transmitir el mensaje divino a través de la música se convirtió en un animado y original Pastor Evangélico que tocaba la guitarra y cantaba animadamente durante sus ritos, consiguiendo bastante adeptos y simpatías, como la que él mismo desprende. Ahora, abuelo, sigue siendo uno de los predicadores más respetados de su fé, y conocido por los discos que sigue autoeditando, con títulos como "Un mensajero y su música", que han hecho que para algunos exaltados sea incluso considerado un profeta.
Músicos: Kimball Coburn (voz y guitarra acústica), The Six O´Clock Boys (coros), Kimball Coburn Jr. (batería), Collie Coburn (órgano), Cathy Coburn y Cari Coburn (pandereta y coros) y la orquesta de Sy Rose. "Please, please".