viernes, 18 de agosto de 2017

Graceland Too

Esta casa de dos pisos en pleno centro de Holly Springs (En el 200 Este de la Avenida Gholson), Mississippi, a medio camino entre Memphis y Tupelo, los dos enclaves centrales de la vida de Elvis Presley fue abierto como museo-homenaje al Rey por su dueño y habitante, el rocker Paul McLeod. Un auténtico obseso de Presley, McLeod compró esta edificación, conocida hasrta entonces como la Casa Bryant y que databa de 1853, por el parecido de su fachada con la de Graceland, la mansión de Elvis en Memphis. Se dedicó durante años a coleccionar parafernalia y objetos relacionados con él, y a remozar la fachada de su hogar para que se pareciese aún mas a Graceland, incluyendo el añadido de los dos leones de la entrada. Eso sí, primero la pintó enteramente de rosa y luego de azul, y adornada con banderas confederadas. McLeod intentaba vestir y parecerse a Elvis, pero era su hijo adolescente, Elvis Aron Presley McLeod, quién mantenía más parecido y la verdadera atracción de las visitas, aparte de por el físico por su memoria fotográfica que recordaba el más insignificante detalle relacionado aunque fuese tangencialmente con el rey. La casa-museo Graceland Too (un juego de palabras entre "Graceland también" y "Graceland 2") abría las 24 al día los siete días de la semana pues McLeod estaba encantado de atenderte incluso si llamabas a la puerta en plena noche, todo con tal de contarte anecdotas del rey y enseñarte su colección. A la tercera visita te ponía una chaqueta de cuero, te hacía una foto, la colgaba en su pared de la fama y tenías derecho a entrar gratis de por vida. No es de extrañar que Graceland Too se convirtiese en el principal reclamo turístico de la ciudad. Pero para el joven Elvis McLeod aquella vida (recordemos que uno de los dos debía estar siempre en casa haciendo guardia para las visitas y por tanto apenas podían alejarse del pueblo) empezó a convertirse en poco menos que una sentencia a cadena perpetua (llegó un momento en que hablar con las visitas era la única manera de comunicarse con gente del exterior de otra cosa que no fuese Elvis) y dejó a su padre para emigrar al norte a trabajar como lava-coches, cambiando su nombre para no dejar pistas. Aunque ya no era los mismo sin él, el entusiasmo de Paul siguió haciendo funcionar bien Graceland Too, hasta que el sueño terminó el 15 de julio de 2014. Esa noche un tipo llamado Dwight David Taylor Jr., que le había ayudado a pintar la casa, llamó a la puerte de Graceland Too pidiendo dinero, como Paul se negó a dárselo rompió una ventana e intentó penetrar a la fuerza, a lo que McLeod respondió pegándole un tiro que le dejó muerto en la entrada. No se presentaron cargos contra él por considerarse que solo había rechazado a un intruso legitimamente (quizá, según apuntan los de siempre, porque era negro, ya que Taylor iba desarmado), pero solo dos días después McLeod se pegó un tiro en la mecedora del porche muy afectado por lo que había hecho y aparentemente depresivo por una enfermedad que llevaba arrastrando un tiempo en secreto. Por supuesto Graceland Too cerró de inmediato y sus tesoros fueron subastados en medio de una gran expectación al año siguiente. Hubo gran enfado y recursos cuando se supo que todo se había vendido a un mismo comprador, por 54.000 $, por lo que la subasta hubo de ser repetida. El club de amigos de Graceland Too consiguió reunir algo más de 5.000 $ para que la casa siguiese en pie.