domingo, 6 de marzo de 2016

Becky Hobbs (Bartlesville, 1950)

Nació en un pueblo del norteamericano estado de Oklahoma, donde empezó a tocar la guitarra desde niña y donde formó su primera banda, enteramente de chicas, de rock & roll. Marchó a Tulsa para estudiar en la Universidad, en 1968, y allí se unió a una banda femenina llamada Surprise Package, que eran un poco psicodélicas y que solían actuar con regularidad en algunos garitos de la ciudad. Pero en 1971 Becky se trasladó a Baton Rouge (Louisiana), donde se curtió tocando el piano y cantando en un grupo llamado Swamp Fox. En 1973 se instaló en California, donde consiguió colocar algunas de las canciones que había empezado a componer, alguna de ellas a estrellas de la talla de Shirley Bassey, por lo que empezó a poder vivir de la música. Los de RCA la ficharon como cantante solista, aunque remitiéndola a su sello de pruebas, Tattoo, donde grabó unos álbumes pop y country a finales de los años 70 y primeros 80, entre los que debemos destacar su country-rock "Honky tonk saturday night" (1981). Pero para triunfar a lo grande había que vivir en Nashville y allí se desplazó. Dio pronto en el clavo con la balada "Let´s get over them together" (1983), a dúo con Moe Bandy, que llegó al número diez de las listas del género, pero Becky fue cambiando de tercio gradualmente a lo largo de la década de los ochenta, haciendo hillbilly y western bop cada vez más animado, y prefiriendo ahora sentarse al piano en una especie de nueva versión femenina de Jerry Lee Lewis (de hecho llegaría a grabar el más conocido tema de este, "Great balls of fire"), acompañada por un grupo bastante rockero, The Heartthrobs. Se convirtió en una cara bastante conocida del country gracias a algunas apariciones televisivas, pero de pronto, quizá cansada de las agotadoras giras que estaba llevando a cabo, ralentizó el ritmo y prefirió volver a la composición, dando algunos temas de éxito a estrellas de la talla de Conway Twitty. No por ello abandonó su propia carrera como cantante, destacando su tema hillbilly "Jones in the jukebox" (1988), compuesto a medias con el artista rockabilly de la factoria de Sun Records, Mack Vickery. Cuando, después de pasar por otros sellos, Becky volvió a RCA, girando, ahora si claramente, hacia el rockabilly, destacando temas como "All keyed up" (1989), "A woman needs" (1990) o "Mama´s green eyes" (1994), que la hicieran tan querida por los seguidores del rockabilly como lo había sido de los del country. Fue requerida en los principales festivales del género, incluso en Europa, llegando a hacer 300 shows al año, record no batido por ninguna mujer. Aun sigue tocando y actuando, aunque muy centrada ultimamente en la herencia musical indígena.
Músicos: Becky Hobbs (voz, piano y acordeón), Don Goodwood y Eddie Angel (guitarra) y Kim Carnes (coros).