lunes, 12 de enero de 2015

Harry Glenn (Bald Knob, 1916 - Dyer, 1989)

Como nació en una pequeña aldea de Indiana llamada (y no es broma) Capullo Calvo, no es de extrañar que a mediados de los años 40 decidiera trasladarse a Hammond, una ciudad famosa entonces por sus acererías, donde consiguió trabajo como fundidor. Sus ratos libres los dedicaba a su gran pasión, la música, componiendo country, y pronto tuvo un éxito local con la canción "Free and easy" (1946), interpretada por la banda de Fletcher Henderson. El estilo de Glenn era muy peculiar, recitando o hablando más que cantando y con una tenue balada instrumental de fondo, y con tan poca alegría y originalidad (al final todas las canciones terminaban pareciéndose) le resultaba cada vez más difícil colocar su material. Así pues decidió crear su propio sello discográfico, Mar-Vel, en 1949, con el optimista pero astuto eslogan de "la música del futuro, grabada hoy". Inauguró con "Hazel", del proyecto de crooner Roy Biggs, pero las ventas fueron muy flojas. Cosa curiosa y poco habitual en los de su estilo, tras fracasar como cantante melódico en los años 50, Briggs se pasaría al rock & roll, editando en otros sellos buenos temas como "Seventeen", "Playboy" (1964), y sobre todo "I want to rock with you" (1965), por varios Estados, antes de que se le perdiese la pista. Mientras tanto, en Mar-Vel, Glenn se dedicó a auto-editarse sus propias y tediosas composiciones, aunque pronto recurrió a otros artistas locales, como el crooner George Sabo o el grupo de vaqueros Fuzzie and Bonnie Owens & Sun Valley Playboys (de ellos, Bonnie triunfaría como cantante country en solitario). A partir de mediados de los años 50 Mar-Vel records se especializó tanto en western-bop (aquí hizo su primera grabación Jackie DeShannon, acreditada como Sherry Lee y grabó Bob Reed "Choctaw boogie") como en rockabilly, si bien ninguno de sus artistas de este género triunfó y apenas, con las notables excepciones de Jack Bradshaw, Herbie Duncan y Bobby Sisco, pudo ganarse la vida con la música... y ello gracias a los esfuerzos del inagotable Glenn. Y es que este jamás dejó su trabajo en la siderúrgica y las grabaciones y la promoción la hacía en sus ratos libres, tal era su pasión y confianza en sus muchachos. Hombre cuanto menos estrafalario, iba con sus artistas en su remolque (profusamente decorado publicitariamente) por las estaciones de radio y las salas de conciertos hasta sitios tan lejanos como Nashville o Alabama, vendiendo discos desde la ventanilla, gritando proclamas por un altavoz y poniendo la música a toda pastilla. Más de sus rockers, muchas veces inmigrantes sureños, eran: Bob Burton, que empezó haciendo duetos de country & western con Shorty Ashford y, en menor medida, con Ginny Carter, ya desde 1952, siempre acompañado de sus Sunny South Boys, pero terminó haciendo un rockabilly paródico en "Tired of rocking" (1956); Billy Hall, generalmente acompañado por un grupo llamado The Rhythm Boys o haciendo duetos con Hank Lynn, para su faceta country optaba por el diminutivo de Bill, pero que hizo el buen rockabilly "Move over Rover" (1957); o Ronnie Jones (nada que ver con el bluesman inglés homónimo de los años 60), por lo general también más asiduo al country, pero que también hizo una bonita incursión con el medio tempo "Knocking on the back side". Más original era el rock & roll de The Law Brothers, como demuestra su fantástico "Root beer". Pero todos los esfuerzos fueron vanos y Mar-Vel cerró en 1959. Era solo un truco para apartar deudas, pues en seguida continuó con Glenn Records, que no era sino la misma empresa pero con otro nombre. De hecho muchos de los artistas  eran los mismos (Sisco, Bradshaw, Duncan, Ashford...) e incluso algunos, como Ronnie James, llegaron a editar aquí los mismos temas que en Mar-Vel. Hall, ahora acompañado de un grupo llamado The Arabs, hizo un rockabilly nuevo, "I need some lovin´" (1962). Destacar, no obstante, los fichajes del ecléctico Billy Nix, del Skipper Hunt Combo, de Chuck Dallis, de Tony Sperry ("Oriental rock") y de Ray Lynn, cuyo "Mean, mean woman" (1961) es excelente; así como su atención al nuevo sonido de los grupos de chicas de los 60, editando las mismas dos canciones a The Secretaries, The Beverly Sisters y The Gaye Sisters. Aunque le fue bien un tiempo con algunos nuevos cantantes country como Helen Lilly o Rem Wall, y de que seguía con sus estrafalarías tácticas publicitarias, el negocio no se sostuvo pues Glenn se negó a tragar siempre con las imposiciones del sistema musical de entonces, incluyendo sobornos a pincha-discos o mangoneos de grandes empresas, y quebró. Se asoció entonces, en 1963, con su amigo el pincha-discos Kit Wright para fundar el sello H and K, siglas de los nombres propios de los fundadores. Recuperaron a Ronnie Jones para una versión del "Crazy arms" y grabaron un par de discos a rockeros reciclados en cantantes country, como Connie Dycus o Penny Joyce, antes de dar su canto del cisne con el rockero "Row boy, sink or swin" (1964), de Slim O´Mary & the Southerneers, última edición de H & K, otra discográfica independiente acosada por las deudas y el fracaso de ventas. Glenn siguió promocionando y vendiendo los discos que le quedaban, en mano, a traves de su remolque durante años, hasta que en 1976 Carl Schneider, que había fundado el sello de rockabilly y country Cowboy Carl, se lo encontró por casualidad aparcado en una calle y como no podía ser de otra forma se sintió fascinado por lo que encontró dentro de ese remolque mágico. Trabaron amistad, a pesar del fanatismo religioso y político que había invadido a Glenn con la edad, y presentaron juntos un inolvidable programa en una emisora local. También Schneider empezó a reeditar material de los sellos de Glenn en Cowboy Carl, gracias a lo cual la mayoría de aquellas piezas han llegado hasta nosotros. Glenn, este héroe que grabó más de 150 discos con solo su sueldo de obrero, finalmente se jubiló, tanto del metal como de la música, y murió a los 73 años de edad.
"Move over rover· de Billy Hall.