jueves, 1 de enero de 2015

H-Bomb Ferguson (Charleston, 1929 - Cincinnati, 2006)

Nacido en Carolina del Norte (Estados Unidos) Robert Percell Ferguson, que tal era su verdadero nombre, era hijo de un predicador baptista que regentaba también una tienda de música. Cuando el pequeño empezó a aporrear el piano en venta con verdadero talento, su padre le pagó las clases de piano con la que condición de que fuera para tocar el órgano en la iglesia. Pero el chico no estaba llamado por ese camino, y cada día, después de la misa, se quedaba allí con sus amigos para tocar y cantar rhythm & blues y boogie-woogie. En 1948 se enroló como pianista en la banda de R&B Joe Liggins & the Honeydrippers, que habían triunfado unos años atras con el tema, precisamente, "The honeydripper", y con los que se trasladó a vivir a Nueva York, donde habían obtenido suculentos contratos para actuar. Allí Ferguson les dejó para empezar una carrera en solitario cuando los del club nocturno Baby Grand, de Harlem, le ficharon como músico fijo, donde se ganó su primer apodo de The Cobra Kid. Tras una serie de singles en pequeñas discográficas, cuando le ficharon los de discos Savoy se cambiaría el sobrenombre a H-Bomb, la Bomba H, por su explosividad en escena, sus salvajes gritos y su frenética y bromista charla en escena. Y es que Ferguson había ido evolucionando del R&B y el boogie-woogie más animado al incipiente rock & roll, y su "Good lovin´" (1951) se vendió muy bien, aunque curiosamente hemos de decir que en muchas de sus grabaciones no toca ni el piano, solo canta y grita. "Bookie´s blues" (1952) es una genial humorada pero ya no se vendió tan bien y se estancó en el circuito de clubs neoyorquinos. En 1957 quisó cambiar de aires y se estableció en Cincinnati, entonces una pujante ciudad meca del rock & roll, donde fichó por la modesta discográfica Finch, grabando un par de excelentes singles, entre los que cabe destacar el tema "She don´t want me" (1958), y luego pasando a discos Arc, donde le editaron el magnífico "Little tiger" (1959). No es que fueran grandes éxitos, pero al menos le sirvieron para llamar la atención de la poderosa discográfica King, que le lanzó discos como "Midnight ramblin´ tonight" (1960) o "Mary, Little Mary" (1961), convertiendose en uno de los héroes estatales del R&B y el R&R. Tras pasar unos mediocres años 60, pateandose el circuito de clubs del medio oeste y sin llegar a grabar, decidió retirarse de los escenarios a principios los años 70 tras un postrer single de blues de regreso en Finch, "Medicine man" (1974). Pero cuando empezó a necesitar dinero con urgencia empezó a hacer gloriosas reapariciones, ahora llevando unas estrafalarias pelucas, que serían su nuevo sello personal (cambiando se personalidad según cual llevaba puesta), para tapar su calvicie y que le hacían parecer un loco. En uno de estos regresos, volviendo al rhythm & blues de sus comienzos, triunfaría en festivales europeos y en el de Chicago, a principios de los años 90, lo que le animaría a grabar un álbum, "Wiggin´ out" (1993), el primero de su carrera. Con problemas de salud y en la ruina más absoluta, tuvo que vivir sus tristes últimos años acogido en un asilo hasta que falleció a los 77 años de edad.
Músicos: H-Bomb Ferguson (voz y piano), Frank Paisley (guitarra), Eddie Davis (bajo), Jack "The Bear" Parker (batería), Purvis Henson y Count Hastings (saxo), The Mad Lads y The Medicine Men. "Rock, H-Bomb rock" (1952). Su cantar gritando podía volver loco al menos preparado.