viernes, 9 de enero de 2015

Fox Records (Detroit, 1957 - h. 1961)

George Braxton era el dueño de una agencia inmobiliaría de Michigan (Estados Unidos) localizada en Plymouth Road nº 15836. No solo eso era también un gran aficionado al rock & roll que se había volcado en una revista especializada, "Teen Life", con bastante seguimiento en su ciudad. Fue así como contactaron con él un grupo de du-duá formado por adolescentes llamado The Romeos. Cantaron a Braxton algunas canciones y este, convencido de que estaba ante una mina de oro, decidió fundar su propio sello discográfico para grabarles, llamándolo Fox (Zorro) pues se creía muy astuto, y haciéndole el logotipo uno de los propios Romeos. Braxton, por supuesto, no tenía ni estudio de grabación y las oficinas eran otra mesa de su inmobiliaría. Para grabar alquilaba por horas los estudios United Sound y el prensado de discos se lo hacía Capitol. Asimismo como músicos contrataba al combo de Hal Gordon, que era el conjunto que hacía las sintonias y la publicidad en una emisora de radio local, pero que por arte de magia aparecían acreditados en los discos de Fox como La Banda de George Braxton. Grabó su primer disco a Los Romeos, claro, pero lo malo del caso es que Braxton, que ejercía también como ingeniero de sonido, no tenía ni la más remota idea de grabar ni influencias para distribuir y el single fue un fracaso absoluto. En el segundo disco de los Romeos, "Fine, fine baby" (1957) al menos distribuyó copias a los pincha-discos y se oyó bien localmente. Lo que parecía un logro se convirtió en desastre cuando, gracias a esto sus protegidos ficharon por discos Atco. No por ello iba Braxton a desanimarse, y en los meses siguientes grabó sin descanso a cualquier grupo que se le cruzaba, la mayoría de doo-wopp (The Quarter Notes, The Larados, The 4 Clippers...) y rockabilly, si bien no todos salieron a la luz. Destaquemos en este último género su labor de descubrimiento de Johnny Powers (al que quería convertir en el Elvis del Norte, pero al que dejaba a su vez encargado de la venta de sus propios discos, en mano, tras cada concierto) y de The Jiv-A-Tones, y de promoción de Sweetie Jones, Chuck Atha o Little Jimmy Dempsey, No solo eso, creó una serie de filiales llamadas Brax, Dial (nada que ver con el sello homónimo de Tennessee) -aquí su mejor baza fue Danny Zella-, Teen Life y Chant, que no eran sino el mismo perro con diferentes collares. En una de ellas, Brax, grabó Braxton su tema "Hey Ellen" (1958), todavía con esperanzas de triunfar como cantante. En Fox grabó un muy buen tema rockabilly, "Bevy Mae" (1959), de un desconocido llamado Bobby Smith, y luego el instro "Bomp bomp" (1960) por parte de The Sabres. El buen gusto musical de prácticamente todas sus grabaciones (calidad de sonido aparte) no se vio recompensado en ventas, y Braxton fue cerrando uno a uno todos sus sellos para dedicarse de vuelta al triste negocio inmabiliario. Con la tremenda crisis de Detroit de los años 70, el negocio quebró y hoy el local, que recordemos era el mismo de Fox, es una ruina más de las que inundan la ciudad.
"Bevy Mae", de Bobby Smith.