martes, 13 de enero de 2015

Danny Zella (Detroit, 1938)

De ascendencia italiana, su familia se había establecido en Michigan (Estados Unidos) atraidos por la cantidad de trabajo que producía la entonces próspera industría automovilística. En su adolescencia se compró un saxofón, y cuando el rockabilly arrancó con fuerza a mediados de los años 50, Zella tocaba el género con una pasión nunca vista en un instrumento de viento, lo que hacía sus actuaciones muy originales. No eran ningún virtuoso precisamente, y de forma deslabazada dejaba el instrumento para ponerse a pegar saltos, gritos o a cantar (tampoco es que tuviera mucha voz), pero era ese salvajismo en escena, junto a su imponente presencia (140 kilos en casi dos metros de altura) lo que le hacía tan atractivo en todas las fiestas y clubs en los que actuaba. Acompañado la mayoría de las veces de una banda de amigotes llamados Los Zell Rocks, se convirtió en una celebridad local que ningún joven rockero del estado quería perderse. Fichado por el sello local Fox, su "Wicked Ruby" (1958) es un salvaje rockabilly con toda la frescura, virtudes y defectos del amateurismo rocker, pero la muestra paradigmática de una época y un espíritu. Fue un éxito regional y los de Fox le pasaron a su filial Dial, casi creada para él, donde grabó otra brutalidad rocker como es la pieza propia "Sapphire" (1959), si bien ahora en la cara B, en un esfuerzo de contención, llevaba un romántico du-duá en el cual las armonías vocales las hacían el grupo doo-wop de la casa, Los Larados (tampoco precisamente hábiles). Con su grupo de apoyo cambiando de formación constantemente, y tambien de nombre (The Zeltones, The Zella´s Rockers...), Danny se pasó al rock and roll intrumental para apuntarse al carro de la moda del instro (aunque en realidad su repertorio en directo siempre había llevado mucho de esto), pero el sonido es tan malo que aunque "Steel guitar rag" (1961) o "Zebra" (1962) mantienen un asilvestramiento rara vez dado en el instro, las ventas fueron tan bajas que Zella empezó una rápida decadencia. Terminó relegado ante los nuevos grupos pop y se dedicó a otros trabajos no relacionados con la música, marchándose a vivir a Florida, donde todavía sigue, ya jubilado. Su dureza rockeril ha sido vista por muchos como ejemplo e influencia directa para míticos grupos del mismo Detroit, como MC5, cuyos integrantes le vieron en directo y quedaron fascinados.
Músicos: Danny Zella (voz y saxo), Dick Jordon (guitarra), The Larados (coros), The Zell Rocks y The Youngsters.