martes, 11 de noviembre de 2014

TNT Records (San Antonio, 1953 - 1966)

Bob Tanner era un dinámico e inteligente empresario tejano que se vio venir la revolución que se avecinaba en la industria musical, con el declive y defunción de los discos de pizarra y el auge de los de vinilo. Así pues abrió su propia planta de procesado de discos en fecha tan temprana como 1947, la primera de Tejas, lo que le garantizó un gran negocio al dedicarse a fabricar buena parte de los lanzamientos de las discográficas independientes, llegando a copar en algunos momentos el 80% de este tipo de producción en el estado. En seguida amplió el negocio abriendo un estudio de grabación que, de la misma manera, atraía a músicos y pequeños sellos de todo Tejas. Finalmente se animó a abrir su propio sello discográfico, al que bautizó primeramente Tanner, y que llegó a editar algún disco del entonces principiante y luego estrella del hillbilly Tex Williams. Pero en seguida cambiaría el nombre al más atractivo e impactante de TNT, que no son solo las siglas de la nitroglicerina (y cuya explosión formaría parte del logotipo de la marca), sino de Tanner´n´Texas, es decir, Tanner y Tejas. Con sede en el nº 1422 al lado oeste de la calle Poplar, de San Antonio, se caracterizó desde el principio por un espíritu independiente y por apoyar a artistas jóvenes con proyección de futuro. Al comienzo, a principios de los años 50, se dedicó a editar sobre todo discos de música country y hillbilly que se fueron animando progresivamente hasta llegar por propia evolución natural hasta el rock & roll o muy cerca de él. Caso sintómatico de esto fue el artista de la casa Roy King ("Be bopping baby"), los hermanos Jacoby ("Flood plain boogie") y Bill Anderson, que aquí grabó el mestizo "Take me" (1957). Pero por allí pasaron también grandes segundones del rockabilly, como Glenn Reeves, Betty Barnes, Ray Campi, Jimmy Dee, Ray Liberto, Ray Doggett, Jimmy & Johnny, Cecil Moore, Johnny Olenn,...Y muchos otros rockers que se quedaron por el camino y su recuerdo se ha perdido en el devenir de los tiempos: Dottie Jones (anunciada como El orgullo de Tejas, es fantástico su rockabilly "Honey, honey"), la banda de Jerry Dove (que con Bill Massey como vocalista hicieron "Pink bow tie", una respuesta/homenaje/parodia/buitreo al "Blue suede shoes"), Chuck Goddard (un pincha-discos de Georgia que hizo la rompedora, en letra, "Living myself to death", y que tras dejar TNT aun grabó un buen tema high school, "Forty-eight hours to love"), Sandy Ford (nada que ver con su homónimo británico de mayor fama. En este es destacable su "Cat man boogie"), Rick Johnson (buena es su balada doo-wop "At last", pero tras dejar TNT se dedicaría al country), Linn & Gin (que solo hicieron un single, "Promise me", y que iban acompañadas de una banda llamada, muy significativamente, The Rocks), Los Delatones (fantástico y merecedor de mejor suerte su rock & roll "Little Jeanie"), el dúo Joe B. & Charlie Davis (unos hillbilly-rockers, con la estupenda humorada "Shut your big fat mouth") o The Blue Notes (vease su propia entrada)... todos ellos antes de que empezase 1961. Como veís, aunque haya muy buenos y hoy reconocidos artistas ahí, en su momento no se puede decir que el éxito les sonriera a ninguno. Solo Anderson destacaba un tanto, pero precisamente por eso, ambicioso, se marcharía a discos Decca, donde triunfaría plenamente como artista country. Los intentos de TNT por que le fuera mejor haciendo rhythm & blues o standares pop tampoco tuvo suficiente recompensa. La empresa era así difícil de mantener, pues aunque en espíritu funcionase como tal, no era una pequeña compañía independiente que enviaba sus grabaciones a otras más grandes para que les dieran salida prácticamente sin arriesgar nada. TNT tenía su propio estudio de grabación, planta de procesado de discos, mucho personal y dinero invertido por hombres de negocios que querían resultados. Los éxitos regionales de, por ejemplo, Los Traits, su mejor baza, no parecían suficientes. El relativo fracaso de ventas, si exceptuamos a los citados Traits y algunas exitosas grabaciones country de Anderson, no debemos atribuirlas solo a la mala suerte. Se tomaron malas decisiones, entre las cuales debemos destacar cierta falta de personalidad en diversos momentos a la hora de crear un sello distintivo, pues sus artistas rockers editaban country y viceversa, creando cierta confusión, mientras que en breves periodos de tiempo experimentaron con series exclusivas de rhythm & blues o gospel, lo que empeoró esto. Además se dejó grabar a algunos artistas sin demasiado talento, como Red River Dave, solo porque había invertido mucho dinero en la empresa. La falta de guía musical de Tanner es también evidente, lo que demuestra que la visión empresarial y musical no son exactamente lo mismo. Además ni siquiera tenía un ingeniero de sonido fijo, empeñándose muchas veces él mismo en llevar a cabo la grabación cuando en realidad tenía poco idea de ello. Los malos resultados en algunas grabaciones así lo demuestran. Así las cosas TNT cerró antes de que se convirtiese en una ruina, quedando de nuevo como planta procesadora de discos para otras compañías más pequeñas, hasta finales de los años 70. Cerrada y abandonada también, la sede de TNT es hoy día una triste nave industrial de suministros eléctricos sin nada que recuerde su pasado.
No debe confundirse con discos TNT de Louisville (Kentucky), una pequeña y efímera compañía, esta sí totalmente independiente, que solo llegó a editar un single, bueno y valioso, de un grupo llamado Gary & the Detonators: el rock & roll bailable "I wanta dance" (1963). Esta banda, que duró de 1960 a 1964, estaba liderada por Gary Knott y fue este su único disco. "Honey, honey", de Dottie Jones.