martes, 21 de octubre de 2014

Tommy Tucker (Memphis, 1941 - 1985)


Nació en el norteamericano estado de Tennessee y se aficionó a la música country desde niño. Aprendió a tocar la guitarra y estaba en su primera adolescencia cuando consiguió actuar nada menos que en el prestigioso festival Louisiana Hayride. Considerado una de las grandes promesas del country, se torció conforme avanzaron los años 50 al enamorarse del rockabilly, sobre todo de la sabia mezcla que de este con el country hacía Johnny Cash. Su estilo se parecía mucho al del genio de Sun, por lo que fue fichado por los del nuevo sello rockabilly de Memphis, Hi, con la esperanza de repetir el éxito de este. Grabó primero el rockabilly al uso "Rock & roll mama" (1958), acompañado por la nueva banda de Bill Black, el primer contrabajista de Elvis, y luego ya en solitario "Loving Lil´" (1959). Este parecía realmente un buen tema del Cash de esos días, pero en realidad lo había compuesto para la ocasión otro de los grandes del rockabilly, Charlie Feathers. En los conciertos que empezó a hacer con frecuencia en esos días tuvo sus primeros problemas con la ley, al ser un menor de edad que estaba actuando en locales donde se vendía alcohol, cosa prohibida, encontrando dificultades para tocar haswta que cumpliera la mayoría. Tucker derivó un poco hacia el western-bop y el estilo de películas del oeste, como en "The strangers" (1960) y finalmente fue requerido para tocar en Nashville, meca del country. Allí le vió actuar Jack Clement, uno de los más astutos ojeadores de su tiempo, que se lo llevó a la gran discográfica RCA, sin que a los de Hi les importara demasiado, pues ahora les sonreía el éxito gracias, precisamente, al Bill Black´s Combo. RCA le quiso lanzar como un rockero-vaquero pero queriendo darle apertura al nuevo enorme mercado adolescente femenino (Tucker también era apuesto), como demuestra "The return of the teenage queen" (1961) -compuesta por Cash-, promocionándole en buenos conciertos, a veces teloneando a estrellas del mismo palo pero de la talla de Pat Boone, mientras que paralelamente componía para otros rockers, como Eddie Bond. Precisamente después de pasar una noche bebiendo y jugando con él y con su banda volvía a Memphis a gran velocidad con su coche cuando provocó un tremendo accidente en el que se vieron envueltos otros dos vehículos. Cuatro personas murieron calcinadas y dos resultaron heridas graves, pero Tucker, casi ileso y borracho, se dió a la fuga, y cuando su dañado coche se paró, siguió corriendo. Detenido más tarde, negó ser el culpable pero no convenció a nadie y fue metido entre rejas. Salió en 1963, un año y medio de prisión que no parece un gran castigo teniendo en cuenta que había dejado huérfanos a seis niños (a los que tuvo que pagar una indemnización).  El castigo llegaría de otra manera, estigmatizado como epítome del gamberrismo juvenil, por lo que los de RCA se desentendieron de él. A partir de ahí anduvo tocando en clubs de carretera y viéndose obligado a cambiar su nombre artístico ligeramente, grabando en pequeños sellos, donde aun debemos destacar algunas buenas grabaciones -sin ningún éxito-, como su versión del "Cry, cry, cry" (1965) de su adorado Cash, acreditado esta vez como Tommy Ray Tucker, o el blues-rock "You don´t love me" (1966) haciéndose llamar para la ocasión Tommy Raye. Solo los de Hi le acogieron nuevamente, como un hijo pródigo, grabando en sus estudios varias canciones country durante los primeros años 70, pero que no llegaron a ver la luz. Grabó un sorprendente single en Monument, "Goodbye Carolina" (1974), que pasó desapercibido, y terminó auto-editándose cassettes a primeros de los años 80. Acabado, la conciencia por lo sucedido y la tristeza por el fracaso le convirtieron en una sombra de lo que era, todo lo cual expresó en su autobiografía "Enganchado al carro de un perdedor". Ahogando sus penas en alcohol una noche se quedó dormido fumando y se despertó en medio de un incendio pavoroso. Se refugió en el cuarto de baño, pero allí pereció axfisiado por el humo. Tenía solo 44 años.
El apodado después El chico malo de Memphis, no debe ser confundido con otros músicos homónimos. Así, está el líder de la Big Band de los años 30 y 40 o el bluesman de Ohio que triunfó con su excelente "Hi-heel sneakers" (1964), una obra maestra del blues-rock que llegó al número once de las listas de éxitos y que llegó a ser versionada por el mismísimo Elvis. Más rockera era "Long tall shorty" (1965), pero de menor éxito. Tucker había estado asociado también brevemente con el dúo Dean & Jean en el trío de doo-wop The Dusters. Harto de ser ninguneado por las grandes discográficas (según él, por ser negro) dejó su carrera como cantante, estableciéndose en Nueva Jersey. Aunque se siguió dedicando a componer para otros artistas, su ocupación oficial durante los años 70 fue la de agente inmobiliario, si bien toda su energía y creatividad la ponía en escribir en algunos periódicos sobre la explotación a las que los medios de comunicación blancos tenían sometidos a los negros y también, siendo bastante realista y auto-crítico, sobre la ignorancia y conformismo de estos. En 1982 se pusó a cambiar el parqué de su casa con ella cerrada, resultando envenenado mortalmente por los vapores de los sprays de tetraclorometano que estaba usando. Tenía solo 48 años.
También hubo unos Tommy Tucker & the Lullabyes, un grupo de du-duá que grabó el buen tema "You belong to me" (1961). No se más de ellos y no se si existía relación con los Tucker tratados. 
Músicos: Tommy Tucker (voz y guitarra acústica).
 
 "Rock & roll mama"

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