viernes, 13 de diciembre de 2013

Tex Williams (Ramsey, 1917 - Newhall, 1985)

Nacido en el norteamericano estado de Ilinois, su verdadero nombre era Sollie Paul Williams, pero cuando se desplazó a California en busca de fortuna en 1942, el estado estaba lleno de tejanos trabajando en la industría armaméntisca que querían ver actuaciones country, a poder ser de paisanos. Se rebautizó entonces engañosamente como Tex, para caerles en gracia. No necesitaba esos trucos, ya que desde su juventud era un músico dotado, ingenioso y con presencia. Militó en bandas llamadas The Big Slicker Quartet, The Devil Riders o The Texas Rangers´ Fighting Valley, antes de ser fichado para la banda del entonces muy famoso violinista Spade Cooley, auto-proclamado rey del western-swing que acababa de ser puesto en nómina por la poderosa discográfica Columbia. Cooley era un loco con muchos defectos (había echado a su contrabajista Deuce Spriggens y a su cantante Carolina Cotton solo por casarse, y había tirado al puerto a la sustituta de esta solo por barajar otras ofertas), pero uno de ellos no era la ceguera musical, y dejó que fuese Williams quién pusiese la voz en muchos de sus discos de los primeros años 40. Cuando Capitol ofreció a Williams un contrato como cantante solista, Cooley se encolerizó, como era habitual en él, despidiéndole, facilitándole así una decisión que no había tomado ni de lejos (recordemos que más tarde Cooley mataría a palos a su mujer en un absurdo ataque de celos, delante de sus hijos, y sería sentenciado a cadena perperua, muriendo de un infarto, después de ocho años de condena en el descanso del primer concierto que se le dejó hacer). Así pues Tex formó una monstruosa banda de apoyo llamada The Western Caravan, de docenas de miembros, la mayoría de ellos escapados de la banda de Cooley (entre ellos Spriggens y Smokey Rogers) haciendo ahora un country & western de lo más añejo, especializándose incluso en polkas centroeropeas apenas contaminadas por los estilos del nuevo continente. De forma sorprendente tuvieron éxito pronto con "California polka" (1946), que llegó al número cuatro de las listas country. Pero aun así introdujeron elementos del blues y el swing, mezclando instrumentos eléctricos con otros tan primitivos como una tabla de lavar o una botella de whiskey vacia, creando un estilo muy personal, con un Williams que en vez de cantar, recitaba. En este tono triunfaron plenamente con una composición a medias entre Williams y Merle Travis, "Smoke! Smoke! Smoke! (that cigarette)" (1947), una simpática oda al tabaco a ritmo de western-swing que llegó merecidamente al número uno de las listas country estadounidenses y muy alto en las generales. Phil Harris hizo una versión de forma inmediata que vendió todavía más copias que la de Williams. Explotando la veta desenfadada y en tomo humorístico les siguió yendo muy bien con temas como "Don´t telephone, don´t telegraph (tell a woman)" (1948), número dos en las listas country, y otras, donde el tono hillbilly se mezclaba con sugerentes guitarras eléctricas proto-rockabillys. Los de películas Universal, que ya le habían usado en algunas escenas de cortometrajes, le utilizaron ahora para protagonizar sus films de serie-B (acompañado como anti-heroes por Rogers y Spriggens), ya que acababan de perder a su vaquero-cantante estrella, Johnny Mack Brown, pero muchas veces se limitaron a rodar a Tex cantando, rellenando el resto de las cintas con descartes de viejas tomas de Brown u otros, completando así unos bodrios difíciles de ver hoy día. Entonces también, como demuestra el fracaso de su carrera cinematográfica (culpa de los ejecutivos, no suya) que terminó enlatada para completar programaciones televisivas en los años 50. Este tiempo perdido relegó totalmente a Williams a un segunda plano, hasta tal punto que tuvo que dejar Capitol, desbandándose la Western Caravan (a Rogers le fue bien con un tema que grabó en solitario, "A little bird told me", y mejor aun como compositor, ya que de la mano de Ferlin Husky llegó al número uno de las listas country con "Gone". Mientras que Spriggens fundó su propia banda de hillbilly, grabando varios singles para Capitol y Mercury). Fichó entonces Tex por Decca, completando su evolución hacía su particular visión del rockabilly con libertad, tal y como demuestra en "Let´s go rockabilly" (1957), junto a Rex Allen, o "You rocked when you shoulda rolled" (1958). Eran demasiado blandos y Tex demasiado mayor para impactar en la bien surtida juventud rocker de entonces, y fracasó en este género miserablemente. Entonces decidió reflotar su gran éxito, "Smoke..." regrabándolo y editándolo en un nuevo álbum homónimo (1960) cuya portada es de las mejores de la Historia de la música, con Tex fumando cuatro cigarrillos a la vez. Fue un gran éxito, aunque no pudo tener continuidad. Finalmente tuvo un postrer hit volviendo a su más puro estilo narrativo de historias incréibles, con "The night Miss Nancy Allan´s hotel for single girls burned down" (1971), es decir, "la noche que el hotel de la Señorita Nancy Allan para chicas solteras ardió hasta los cimientos". Murió de cáncer de pancreas, que no de pulmón amiguitos, a los 68 años de edad. Por cierto que, coincidiendo con su muerte, el grupo español de rockabilly Los Hurones grabaron en una maqueta una magnífica versión del "Smoke...", "Fu...fu...fuma una vez más". Por su parte Rogers abrió un local de conciertos cerca de San Diego, tuvo un programa en la televisión local y por medio de la radio se convirtió en un personalidad en la California de los años 60. Murió en 1993 a los 76 años de edad.
Músicos: Tex Williams (voz, guitarra acústica y armónica), Johnny Weis y Glen Campbell (guitarra), Deuce Spriggens (contrabajo), Muddy Berry (batería), Ossie Godson (piano), Smokey Rogers (guitarra acústica), Earl "Joaquín" Murphey (steel guitar), Larry "Pedro" DePaul (acordeón), Cactus Soldi, Rex Call y Harry Sims (violín), Spike Featherstone (arpa), Manny Klein (trompeta), Anita Kerr Singers (coros) y las orquestas de Owen Bradley y Jack Marshall. 
Tiene temas más rockabilly, pero no resisto a poner "Smoke..", una genialidad en letra y música.