lunes, 23 de diciembre de 2013

Harmonica Frank (Toccopola, 1908 - Blanchester, 1984)

Frank Lloyd nació en una diminuta aldea del norteamericano estado de Mississippi, muy cerca de Tupelo, en el seno de una familia pobre y atea que ni siquiera llegó a bautizarle formalmente, algo impensable en aquella época. Sus padres le dejaron en la granja de los abuelos, en Arkansas, al no poder mantenerle, y allí le pusieron el mote de "Palo", por lo flaco y lo serio que era. La vida no era mucho mejor allí, azotada la zona con fuerza por la Gran Depresión económica de los primeros años 20, y Frank, con solo 14 años, dejó la granja en compañía solo de su atillo y su armónica para empezar a recorrer el Sur en busca de comida. Viajaba como polizón en trenes de mercancias y dormía en las cunetas, siempre al borde de la inanición y sin que nadie supiera ni quién era ni donde estaba. Años después se reiría del estúpido tópico que decía que solo los negros podían tocar blues porque solo ellos sabían lo que era sufrir. Lo poco que ganaba lo sacaba como limosna tocando en las esquinas, pero la necesidad le llevó a convertirse en un auténtico maestro tocando la armónica, y le vieron los de una troupe ambulante que vendían remedios milagrosos a los incautos, la Happy Phillipson Medicine Show. Le adoptaron con ellos para animar sus espectáculos, tocando y cantando, y fue con esta gente que aprendió a tocar la guitarra. Ahora le gustaban los dos instrumentos por igual y no pensaba renunciar a ninguno de ellos, así que tocaba la guitarra, se metía la armónica en la boca y, con una habilidad característica suya, se la pasaba a un lado de la boca para seguir cantando. No había medios para comprar los usuales brackets que sostiene la armónica ante ti mientras tocas la guitarra, y Harmonica Frank, como empezó a llamársele, conservó esta costumbre peculiar toda su vida. Cuando la troupe llegaba a una ciudad con emisora de radio, Frank se sacaba unos ingresos extra tocando allí, teniendo por lo general bastante buena aceptación. Cuando recaló en Memphis llamó la atención de Sam Phillips, un pincha-discos que acababa de montar un modesto estudio de grabación para captar a los talentos incomprendidos. Le llamó a su Memphis Recording Service y le grabó un par de temas que narraban sus duras experiencias, consiguiéndo vendérselos a los de la disocgráfica Chess de Chicago. La cara A, "Swamp root", era una divertida canción hillbilly que anticipaba algunos conceptos posteriores, mientras que en la cara B había un blues prototípico. Cuando en una edición posterior se reemplazó esta por "Step It up & go", el single se vendió muy bien y creó cierto desconcierto. No es de extrañar, sin no fuera por la escasez instrumental y el sonido acústico estariamos ante un sonido pre-rockabilly al que Frank había llegado de forma natural a base de absorver los diferentes estilos que encontró por los caminos. Con su primer cheque se compró una buena guitarra, grabó otro single en Chess, "Howlin´ tomcat" (1952), y se marchó a trabajar como músico fijo en una emisora de Dyersburg, cerca de Memphis. Allí estuvo hasta que Phillips fundó su hoy mítica discográfica Sun, llamando a Frank para grabar algunos temas. Su único single en Sun llevaba en la cara A la anacrónica "Great medical menagerist" (1954), que no es sino el discurso del falso chamán de la troupe convenciendo a la gente de comprar su elixir milagroso mientras Frank toca. Todo un documento de tiempos pasados. Pero en la cara B llevaba "Rockin´ chair daddy" un excelente proto-rockabilly acústico. Merecía mejor suerte, pero el destino de Frank se selló cuando solo unos día después Sun editó el disco de un joven local llamado Elvis Presley: "That´s all right mama". De repente todo lo anterior había quedado desfasado y el disco de Frank apenas se vendió. Pero aun era optimista, si Presley se había hecho famoso de la noche a la mañana él también podía aprovechar el tirón de la revolución rockabilly. Con Sun volcada completamente en Elvis, Frank marchó directamente a la competencia, Meteor Records, pero a estos no les convenció lo que vieron. Tenían cierta razón, comercialmente hablando. Comparado con Presley Frank no era sino un viejo vagabundo que tocaba hillbilly y blues con la dudosa costumbre de tener todo el rato metida una armónica en el lateral de la boca. Se unió entonces a otro de los desechados del primer pre-rockabilly, Larry Kennon, y para sacar adelante sus temas fundaron su propia discográfica con todo el dinero que habían ahorrado: F&L. Tomaron algunas buenas decisiones, como que Frank prescindiera de dar tanto protagonismo a la armónica, tomando como nombre artístico Frank Lloyd. El único single que editaron llevaba el buen "Rock a little baby" (1958) de Frank en una cara y el "Monkey love" de Kennon en la otra, pero fue un fracaso que no cabe solo atribuir a su nula capacidad de distribución, sino más bien a unas ataduras a lo acústico fuera de tiempo. Decpcionado, Frank se trasladó a Dallas dedicándose a vender helados y dejando el mundo de la música.Volvió a Tennessee cuando un primo suyo le ofreció un trabajo mejor, y fua llí donde conoció a una mujer a través de un club de corazones solitarios, con la que se casó y se estableció en Millington. Allí fue a buscarlo en los años 70 Stephen LaVere, organizador de conciertos de música folk que siempre había considerado a Frank un genio y el verdadero pionero del folk. Este no solo estaba de acuerdo en eso, sino que se consideraba también el inventor del rock and roll, y fascinó a todo el mundo que le descubrió a través de sus conciertos de los años 70. Murió, con sus méritos finalmente reconocidos, a los 76 años de edad.
Músicos: Harmonica Frank (voz, guitarra acústica y armónica) y Larry Kennon (guitarra acústica).
"Rockin´ chair daddy".