domingo, 23 de mayo de 2010

"Elvis Presley: Canciones" (Jordi Costa y Alberto Manzano, 1994)

En los años 90 la editorial Espiral lanzó al mercado una colección de libros, con las letras de las canciones y su traducción, de las grandes estrellas del rock llamada "40 años de rock´n´roll". Tuvo gran éxito por su sencillez y por lo económico de sus precios pero la selección era, cuanto menos, peculiar. Así resulta increible que hubiera que esperar hasta el número 169 para encontrarnos con el libro dedicado a Elvis, el cual debía haber ocupado sin ninguna duda el número 1. Tanta espera fue vana pues lo que salió fue el peor ejemplar de la colección. En primer lugar digamos que se hizo una inédita selección de canciones y ademas pésima (el responsable de ello es un tal Antonio Blanch). Mientras que en los demás números de la colección aparecían todas y cada una de las canciones originales de los cantantes o grupos (especialmente brillante es el libro dedicado a los Creedence Clearwater Revival) aqui encontramos un centenar de obras en las que se hechan en falta grandes obras originales del Rey en perjuicio de versiones que él hizo de otros grandes y que mejor estarían en los libros dedicados a ellos, al fin y al cabo se trata de leer las letras, no de oir las canciones. Después de una aceptable mini-biografía del ídolo a manos de Jordi Costa, viene otro pequeño "pero" en la labor como traductor de Alberto Manzano, a mi modo de ver un gran conocedor del inglés, pero poco puesto en cuanto al mundo rockabilly se refiere (es un gran experto, no obstante, en gente como Leonard Cohen). Pienso que para dedicarse a la traducción no basta saber idiomas sino también conocer el tema del que se está hablando con profundidad. Por ejemplo, de todos es sabido que el "That´s all right mama" es dedicado a su madre (a pesar de la doble intención que quisiera darle el cantante original Big Boy Crudup), que un "cat" es un rocker y no hay que buscarle tres pies al gato, que un tutti frutti es una macedonia (¿Estamos traduciendo o no?), por no hablar de cuando escribe en inglés fonético a destiempo. Tampoco adapta la rima en algunos temas donde es tan sencillo hacerlo como en "Blue Moon" o traduce mal algunas cosas simples, siendo curioso su aversión personal a una palabra tan sencilla como "well" y resultando especialmente hiriente su translación de "El rock de la cárcel". Aun así, o quizá por ello, recomendamos su obra relacionada con Cohen o Tom Waits.

2 comentarios:

Argantonio dijo...

Alberto Manzano...
Joder...
Estoy intentado aún recuperar los restos del naufragio de aquel libro que compré de canciones en bilingüe de Syd Barrett...
Bueno, a decir verdad, fue más satisfactorio que otra cosa.
Ahora me enseña a cómo NO traducir.
Por cierto... "Hep cat" lo traduce como "gato chulo".
En fin...
Gran página esta.

Argantonio dijo...

...
Alberto Manzano es el equivalente en traducción a lo que en música es Puturrú de Fuá.
Joder...