lunes, 11 de enero de 2010

Hep Cat

The Loveless Cousins

Ya hablamos en otro rincón de este diccionario del término cat (gato), aplicado ya en los años 30 y 40 a todos aquellos artistas y aficionados (principalmente negros) de los nuevos ritmos musicales. Como sabeis, después fue una denominación que se aplicó a los primigenios hijos del rock and roll a la espera de un término más adecuado, como rocker, de hecho a Elvis se le llamó durante un tiempo el hillbilly cat ante la imposibilidad de encontrar adjetivos para semejante fenómeno. Era ya entonces un término despectivo en algunos círculos y más cuando se empezó a usar el adjetivo compuesto hip cat. Hay dos versiones muy usadas sobre esta el origen de esta acepción, una es que significa tio enrollado, que esta en la onda (to be hip), y otra que hace referencia de forma peyorativa a los movimientos de cadera (hip) de Presley y otros artistas del rock & roll. Esto último ha de ser descartado radicalmente desde ya, pues este término y su derivación inmediata, hep cat, son anteriores (aunque por muy poco) a la llegada del arrollador fenómeno Elvis. Más bien ha de pensarse en una mezla de la primera explicación con el término, muy usual entonces, de hipster, lo que llamaríamos ahora "un moderno", en el sentido de un joven que no viste a la usanza de lo corriente. Así, un hep cat era un joven alocado y rebelde, seguidor del rock and roll desde sus comienzos allá en los Estados Unidos. Un documento valioso, temprano y tan oculto que casi podríamos calificar de subliminal, se puede encontrar en la película de cine negro "De repente" (1954), donde en esa fecha tan temprana, en el escaparate de una juguetería hay una batería de juguete con un grupo de jóvenes proto-rockeros dibujados en el bombo llamados Los Hep-Cats. De hecho hubo un tiempo en los años 50 en que se editó con éxito una revista juvenil llamada Hep Cat, dedicada casi en exclusiva al rockabilly. Con la llegada de diferenciados rockers y teddy boys el término cayó bastante en desuso, hasta que nuevas generaciones decidieron recoger el relevo tanto en América como en Europa y Japón, quizá paras diferenciarse un tanto de esas dos tribus urbanas. Todo es más estilistico que otra cosa pues todos sienten un sincero amor por el rockabilly y el rock & roll clásico, aunque quizá los hep cats sean más amantes que estos del swing y aquellos tiendan a arreglar las cosas por otras vías. Los nuevos hep cats, o tergalistas como les llamabamos (en una acepción muy acertadamente acuñada por Fermín "El Coronel" Tarraga) por su gusto por los anchos ¡Y que cómodos tienen que ser! pantalones de tergal, visten tambien zapatos antiguos, cinturones estrechos sin apenas hebilla, nikis y lucen un peinado engominado chafando el escaso tupé, han hecho desaparecer las patillas y tienen rapada la nuca, un poco al estilo square de los años 50, es decir los chicos más conformistas dé la época. Esto proviene según algunos del peinado militar que solo dejaba llevar el pelo más largo por arriba, que era lo que tapaba la gorra. (Gracias a todos los foreros de rockers.es y de Rabia Cazurra, las dos mejores páginas de nuestra webo -junto a esta-y a Antonio Alay por la fotografía). De todas formas, se pongan como se pongan, va contra todos los principios de rebeldía del rock and roll y no parece más que una excusa para disimular como el paso del tiempo ha matado parte de espíritu (y no me excluyo totalmente). Para un lego, de hecho, resulta difícil diferenciar a un hep-cat de su cuñado Felipín.