lunes, 5 de octubre de 2009

Motoristas rockers ingleses

A finales de los años 50 y principio de los 60, varios factores influyeron en la juventud inglesa. Se importa el Rock and Roll de los EEUU, donde ha empezado a caer en desgracia (muerte de Buddy Holly, dulcificación de Elvis tras el sevicio militar, escándalo payola y como consecuencia el hundimiento de Alan Freed, caida en desgracia de Jerry Lee Lewis, muerte de Eddie Cochran, triunfo de los teen idols, repentina conversión religiosa de Little Richard...) y todos los ídolos rockeros se dirigen a las islas a tocar, prácticamente exiliados de su tierra. Además, en Inglaterra, se acaba la restricción de gasolina de la posguerra, la industria motociclista británica se encuentra en su momento álgido, no falta trabajo y el poder adquisitivo de estos jóvenes aumenta y por consiguiente la posibilidad de adquirir una de esas maravillosas máquinas. Estos jóvenes ton-up boys (aquel que lograba las 100 millas/hora) al igual que los teddy boys, adoptan el Rock and Roll como su música. Los propietarios de estas motocicletas solían reunirse en los cafe-racer (aun sigue abierto el ace café en Londres), locales de carretera abiertos 24 horas pensados para el descanso de camioneros u otros viajeros, donde estaba prohibida la venta de alcohol, pero donde, por el precio de un café, podían pasar toda la tarde, poner música en las juke-box, arreglar o modificar sus motos y también organizaban pequeños viajes (a Brighton, por ejemplo, donde el del verano del 64 sería famoso por las peleas con los mods) y carreras ilegales en las que algunos perdieron la vida y otros terminaron dedicándose al motociclismo profesionalmente como pilotos de competición, principalmente en las carreras de la isla de Mann, lugar donde murieron otros cuantos. Su estética era sencilla, pantalón vaquero, botas altas de cuero, cazadora de cuero y al casco le añadieron gafas de aviador para evitar la molestia del aire en sus carreras. Su look se contraponía a la de sus enemigos, los mods, esclavos de la moda, con caros trajes y motos llenas de cromados y espejos. Al contrario que en los EEUU y que sus enemigos, los mods, las modificaciones de las motos inglesas iban dirigidas a lograr mayores prestaciones y no a mejorar su estética. Tres son, fundamentalmente, las míticas marcas de las que gozaron los rockers de la época: Triumph, Norton y BSA. Quitaban todo lo que no era imprescindible y que se pudiera romper o aumentar el peso de la motocicleta, crearon híbridos entre las tres marcas intercambiando chasis y motores, introdujeron mejoras mecánicas, bajaron los manillares y retrasaron los estribos para lograr una posición más aerodinámica. Todo iba encaminado a correr más, a lograr mayor velocidad. Todo este movimiento estaba inspirado en las carreras de fin de semana que se celebraban en antiguos aeródromos en diversos puntos de los EE.UU., donde antes de la afición por la estética, también se dedicaron a mejorar las prestaciones de sus viejas Harleys jubiladas de la Segunda Guerra Mundial, a las que, incluso, se llegó a taladrar piezas para aligerar el peso de la motocicleta y las despojaban de todo aquello que no fuese estrictamente necesario, incluidos los retrovisores. En los años 70, se produce la invasión de las motos japonesas. Sus magníficas prestaciones, sus bajos precios y su fiabilidad las hacen muy apetecibles para el aficionado, pese a carecer del encanto de otras marcas (salvo honrosas excepciones como la Honda CB 750 y alguna más). Todo esto repercute en el resto de marcas, bajando sus ventas, llegando algunas al borde de la desaparición y otras desapareciendo totalmente. En Inglaterra no se salvó ninguna de las grandes y sólo Triumph consiguió reaparecer años más tarde... y la moto estuvo a punto de morir.
(Es un artículo de Javi Holly, también conocido como Javi el Látigo. Muchas gracias por ello, tendremos más colaboraciones suyas proximamente).


Reunión organizada por el Ace Café, salida en Londres y llegada a Brighton.

6 comentarios:

Cuchillo dijo...

Soy fanático de las Triumph, incluso tuve un coche de esa marca cuando era joven y ahora disfruto como nadie de mi América. Estupendo artículo, lástima que aquí no se pueda puntuar.

Jesus el Rocker dijo...

Gracias Cuchillo, nuestro experto en motor y en pedir cubatas en inglés Javi el Látigo ha prometido hacer un artículo sobre las Triumph. Espero te guste y que nos puedas aportar algo sobre aquel coche Triumph que tuviste.
Un abrazo.

látigo dijo...

Muchas gracias, Cuchillo. Una lástima que te deshicieras de aquel coche. Yo no tengo una Triumph porque todas se me quedaban pequeñas (excepto la RocketIII, por supuesto)y me fui a Harley. Me alegro de que te haya gustado. Ya estoy trabajando en el artículo de triumph, pero viendo que lo va a leer algún experto, tendré que trabajarlo un poco más. Un abrazo y disfruta de tu América

Chema Insolvente dijo...

Enhorabuena por el articulo "Látigo", y a Jesús, se ve que tienes pasta para buenos fichajes que escriban la "Espasa" del Rock $ Roll.
Os dejo la dirección de un amigo Holandés que es un fanático de las "Triumph". http://triumph-britbiker.blogspot.com/

Por mi parte amenizaría este articulo con el "Saturday Night At The Duck Pond" de Los Tritons, Buen Rockabilly, y la portada chulisima, con el nombre del grupo emulando el logo de Norton, si no lo teneís, podeís rapiñarlo en el blog cazurro.
Salud amigos.

Chema Insolvente dijo...

Aquí os dejo el enlace de descarga de Tritons, http://www.mediafire.com/file/um5lylvozlm/Tritons-Saturday Night At The Duck Pond.rar

Jesus el Rocker dijo...

Gracias Chema de parte de ambos, nosponemos a ello. Los fichajes no los hago a base de pasta sino a base de chantaje y extorsión. Broma es claro, es por amistad.
Un abrazo.