miércoles, 21 de octubre de 2009

The Five Satins (New Haven, 1955)

Cuando Fred Parris fue expulsado del grupo vocal de Connecticut (Estados Unidos) The Canaries decidió formar el suyo propio, The Scarlets, con compañeros de instituto. Entusiasta y optimista marchó a los estudios Red Robin en Nueva York con una maqueta, la cual gustó lo suficiente a los productores como para editarles el single "Dear one" (1954), una balada de rhythm & blues que funcionó muy bien en la Gran Manzana. Vinieron un par de singles más que cada vez sonaban mejor, incluso Parris triunfó como compositor ajeno al ser el autor del rock and roll "Cry baby", de las Bonnie Sisters. Sin embargo, en medio de su meteórico ascenso, los 5 Scarlets fueron llamados a filas aunque con la promesa de que harían la mili juntos y cantando para entretener a las tropas. De eso nada, a uno lo mandaron a Tejas, a otro a Alaska, a otro a Corea,... más separados no podían estar. El más cercano a casa era Parris que, desde Filadelfia, podía volver los fines de semana y allí formó un nuevo grupo, los Five Satins (a veces escrito como The Five Saints, mal, no eran santos). Editaron un single, "All mine" (1955) hecho con tan pocos medios que a mitad de canción se oye un camión que pasaba por la puerta, único sonido no-humano en este pionero pre-rock a capella. Ante la falta de éxito, dos de sus componentes (Stanley Dortch y Lou Peebles) dejaron el grupo y entró solo uno, el ex-miembro de los Scarlets Al Denby, que ya terminó el servicio militar, por lo que quedó establecido como cuarteto (aunque no por ello cambiaron de nombre) y giraron su estilo claramente hacía el du-duá. Habían prosperado mucho así que los de discos Standord, un modesto sello local, accedió a hacerles una audición que sería grabada para, caso de resultar válida, conservase la frescura del caracter original de los Five Satins. Lo que cantaron fue "The Jones girl", una versión-respuesta al tema de los Mills Brothers "The Jones boy". Como gustó bastante se la editaron en single en 1955 y no pasó nada hasta que la reeditaron, con más medios, los del sello Ember en 1956 los cuales descubrieron que era la cara B del disco, "In the still of the night" (nada que ver con la canción homónima de Cole Porter), la que tenía más posibilidades, un tema que Parris había compuesto durante una guardia nocturna en la mili (o en una iglesia según otras versiones). Así era pues llegó al número 3 de las listas de rhythm & blues y al 24 de las generales a nivel nacional y se convirtió en una de las más influyentes del du-duá / doo-wop, hasta el punto que hay quién dice que sus coros usando las palabras sin sentido doo-wop, doo-wop (en castellano suena como du-uap) dieron nombre al género. Pero Parris aun no había acabado el servicio militar, pues había pedido muchas exenciones para seguir con su carrera musical, y fue enviado ahora nada menos que a Japón. Su sustituto Bill Baker no lo hizo mal del todo pues el single, "To the aisle" (1957), llegó al número 5 de las listas de R & B. En ese momento Peebles decidió volver con ellos, algo que no sentó bien a algunos de sus miembros pues parecía que llegaba ahora a aprovecharse un poco del trabajo ajeno, sobre todo a Baker y Denby, que decidieron marcharse de forma fulminante y formar The Chesnuts. Tambien vuelve Parris, ya licenciado de la mili y forma un nuevo grupo llamado Fred Parris & the Scarlets junto a Peebles, a algún viejo amigo de los Scarlets y ex-miembros de los Starlaks, grabando la balada "She´s gone" (1958), eso sí, subtitulados los créditos del disco como The Original Five Satins. Esto era tontería así que reclamaron el nombre de Five Satins, con Parris y Peebles como únicos miembros originales pero ante la falta de éxito grabaron bajo otros nombres como The Wildwoods o The New Yorkers, como si este fuera el problema y no su total falta de variedad y de evolución. En 1962 retomaron el nombre original pero tampoco pasaría nada destacable excepto que cada vez iban a discográficas menos importantes y Peebles, desesperado, dejó el grupo, siendo sustituido por un ex de Los Revalons. Con Parris ya como único miembro fundador siguieron interpretando y grabando durante los primeros años 70 sin ningún éxito aunque debemos destacar que aparecieron cantando en la película "Let the good times roll" de 1973. Parris repitió truco y los rebautizó como The Black Satins, consiguiendo una aceptable acogida con "Everybody stand and claps your hands" (1975), un tema soul. Todo se complicó más (algo habitual en los grupos de doo-wop) cuando Baker formó sus propios Five Satins en 1981 con ex-miembros de los Scarlets y los Chesnuts también, por lo que hubo dos grupos paralelos, casi idénticos, hasta practicamente el día de la muerte de Baker en 1993 (Parris sigue con los suyos todavía). De los otros miembros originales Dortch trabaja en la cafetería de la universidad de New Haven y Jim Freeman tiene un negocio de exterminador de plagas. Tristes finales para unos pioneros autores de temas míticos que muchos de nosotros hemos conocido con deleite cuando vimos películas como "American graffiti", "Cry baby" o "Cuenta conmigo".
Múusicos: Fred Parris y Bill Baker (solista), Lou Peebles, Al Denby y Jimmy Curtis (tenor), Stanley Dortch, Tommy Killebrew y Wes Forbes (segundo tenor), Ed Martin y Richie Freeman (barítono), Jim Freeman, Sylvester Hopkins y Corky Rogers (voz bajo) y Jessie Murphy (piano) y Jerry Greenberg (batería).

"In the still of the night".

No hay comentarios: