sábado, 24 de octubre de 2009

Annette Funicello (Útica, 1942 - Bakersfield, 2013)


Aunque nacida en el estado norteamericano de Nueva York, su familia se mudó con ella al sur de California cuando solo tenía cuatro años. Para que venciera su timidez enfermiza sus padres la pusieron a recibir clases de canto y danza y resultó que la niña tenía un talento innato para ello, tanto que durante un recital en el que ella participaba fue descubierta por los cazatalentos de la Disney que la llamaron para una pre-selección de papeles para el popular programa televisivo "El Club de Mickey Mouse" en 1955. Aquella chica tan graciosa y guapa causó sensación en el casting hasta el punto que fue la única elegida por Walt Disney en persona. Su papel como una de las mousequeteras la hizo tan popular en todo Estados Unidos que pronto le dieron un programa propio, "Walt Disney presents Anette" (1957), y luego papeles en otras series, en una de las cuales interpretó la nana country "How will i know my love?" que una vez editada en disco dió comienzo a una fructífera carrera musical. Tras algunos papeles más en infantiles producciones Disney, se centró en el rock and roll algo edulcorado pero simpático, apto para que los niños se fueran acostumbrando al nuevo género, y saliendo de gira para promocionarlo en el show itinerante de Dick Clark. Así llegaron temas como la cortísima pero efectiva "Tall Paul" (1959) que llegó al número 7 de las listas, "Train of love", escrita por Paul Anka, o "Pineapple princess" (1960) canción que inauguraba su nuevo estilo hawaiano, etapa de paso hacia el género surf que tanta gloria había de darle. Efectivamente, a principios de los años 60 Annette empezó a protagonizar una serie de películas de un sub-género nuevo, las películas playeras que se caracterizaban por tontolines argumentos amorosos entre adolescentes, fiestas en la playa, surf, música y muchas, muchas chicas guapas en bikini. Así llegaron "Fiesta playera" (1963), "Fiesta de músculos playeros", "Fiesta de pijamas" (1964), "Tapete de bingo playero", "Como rellenar un bikini salvaje" (1965) y otras con títulos por el estilo. En muchas de ellas compartía protagonismo con el otro nuevo icono del cine playero, Frankie Avalon, cantaba melodias surferas o baladas y enseñaba ombligo a pesar de la prohibición expresa al respecto de Disney, tan conservador para unas cosas y para otras no. Esto la había convertido también casi en un mito sexual para los niños (y los no tan niños) pero ella antepuso su vida privada a su carrera profesional cuando se casó y tuvo su primer hijo en 1966, retirándose del mundo del espéctaculo tras un par de peliculillas más para criarlo a él y a los otros dos que tendrían en seguida. Annette, contrariamente a la imagen almibarada y cursi que daba en la pantalla, ya había demostrado su espíritu rebelde por al asunto umbilical pero nadie esperaba de ella un sentido del humor tan fino como el que protagonizó en su esperado regreso al cine. Y es que en "Regreso a la playa" (1987) ella y su amigo Avalon se parodiaban a si mismos y al cine surfero de forma cruel e hilarante, demostrando su fina inteligencia y saber estar, amén de cantar un divertido tema ska. Por otro lado llamó la atención su aspecto físico, muy envejecido para su edad (45 años), y las malas lenguas lo atribuyeron al consumo excesivo de alcohol. Anette, demostrando una vez más gran entereza y fortaleza de espíritu, anunció publicamente que padecía esclerosis múltiple, un trastorno progresivo que en poco tiempo la confinó a una silla de ruedas y de paso cerró el pico a unos cuantos bocazas. Incapaz de actuar ya debido a su enfermedad (hay una emotiva película sobre su vida) se metió a empresaria creando su propio perfume y sus propios ositos de peluche, unos teddy bears, y escribió su autobiografía. Pero finalmente la enfermedad la vencio, muriendo en California cuando contaba 70 primaveras.
Músicos: Anette Funicello (voz).

Pout-purri de algunas de sus canciones más surferas, muchas de ella versiones de sus amigos los Beach Boys pero otras suyas, en todo caso siempre las supo hacer propias por su inimitable estilo.