miércoles, 13 de mayo de 2009

Skiffle

The Star Saints

Haciendo música folklorica tradicional de raices europeas mezclada, de ningún país en particular y de todos en general, surgieron a finales del siglo XIX en el sur de Estados Unidos una serie de bandas, contratadas para tocar en bodas y funerales a cambio de lo que su pudiera recaudar pasando el sombrero durante el evento, sin ningún tipo de medio y que tocaban instrumentos improvisados tales como un peine, una botella vacia (soplando por su boca), una caja de madera, una tabla y una cuba de lavar o una sierra. Solo unos pocos podían permitirse con el tiempo la adquisición de una banjo, una guitarra española o un violín. Ello les dió un sonido característico, muy primitivo pero animado, y se les empezó a llamar spasm bands. Cuando en los años 20 del siglo XX el sonido del blues y del jazz influyó en sus repertorios y sonidos se empezó a llamar onomatopeyicamente a esa música skiffle, ya que sonaba muy metálico. Era una evolución paralela a la que empezaba a llevar el hillbilly por otros medios más avanzados, mientras que el skiffle se quedaba como una música popular para pobres de solemnidad. Aun así se instauró el nombre como algo oficial y ya por 1925 Jimmy O´Bryant & his Chicago Skifflers consiguieron grabar un disco. Por los años 40 ya era una música muy popular pero su sonido era ya tan definido y característico que, aunque algunos grupos tuvieran medios para comprar instrumentos de verdad, siguieron usando sus tablas de lavar para raspar las baquetas, sus peines con un papel de fumar como vientos, sus latas con cuerdas a modo de guitarra, sus arpas de boca y sus sierras o palanganas (wash tub) para crear ese efecto sónico casi alienígena. Curiosamente el skiffle fue perdiendo terreno en Estados Unidos (al fundirse con el country y el hillbilly) para ganarlo en el Reino Unido durante los años 50, hasta el punto que parece ser un género eminentemente británico hoy en día. Aparecieron multitud de grupos y cantantes como Lonnie Donegan, The Gin Mill Skiffle Group, Tony Sheridan o Robby Hood. De hecho varios integrantes de los que luego serían los Beatles o los Rolling Stones empezaron con grupos de skiffle. La sencillez de este tipo de música y la poca necesidad de medios físicos para llevarla a cabo hicieron que no solo se extendiera su popularidad a otros paises del ámbito anglosajón, caso de Australia (The Rock Island Linesmen), sino también a la zona europea, sobre todo a Alemania donde tuvo una aceptación inesperada. Al avanzar los años 50 la mayor capacidad adquisitiva de los jovenes hizo que pudieran comprarse instrumentos de verdad, incluso eléctricos, para interpretar el nuevo género de rock and roll. Con ello el skiffle iba a quedar obsoleto en seguida y practicamente sería olvidado durante décadas hasta que las nuevas bandas de rockabilly incorporaran algo de sus sonidos y de su instrumental a su género para darle un aire más rústico y equivocadamente auténtico a su música. Por otro lado siempre hay quién, o bien para demostrar su talento a la adaptación a cualquier instrumento, o bien para divertir al público con sus instrumentos improvisados (caso de los argentinos Les Luthiers) han practicado el skiffle, sabiéndolo o no.

Lonnie Donegan, autoproclamado rey del skiffle, ya puede comprarse algún instrumento decente.