viernes, 17 de abril de 2009

The Dominoes (Nueva York, 1950 - 1965)

Niño prodigio de la música y educado en los clásicos, Billy Ward era el hijo de un pastor y de una directora de coro que recorrió medio Estados Unidos antes de establecerse en Filadelfia, donde ya con 14 años ganó un premio por una composición de órgano. Tras la Segunda Guerra Mundial, donde sirvió en la defensa costera y llegó a Capitán, se instaló en Nueva York para probar suerte en los espectáculos musicales de Broadway pero mientras tanto, para ganarse la vida, montó una escuela de gospel. Pronto, en fecha tan temprana como 1950, viendo el talento de algunos de sus alumnos, decidió crear un grupo vocal que no solo cantara gospel sino también música secular, como rhythm & blues y el incipiente derivado de este, el doo-wop, y como eran blancos y negros les llamó Dominoes. Como fracasaron los disolvió y formó Los Ques, ahora todos negros, pero eran tan indisciplinados (era tan rígido como si siguiera en el ejército) que los tuvo que sustituir por otros. Gracias a la influencia de la espabilada agente que contrató, Rose Marks, los ahora rebautizados Dominoes pudieron participar en un concurso televisivo caza-talentos ganando el primer premio. Llamaron la atención de Ralph Bass, de discos Federal, que les contrató y les editó casi inmediatamente un single, "Do something for me", seguido de otro, este ya en discos King, que llegaría al número uno de las listas de rhythm & blues, la pícara "Sixty-minute man" (1951), e hicieron los coros para Little Esther. Hasta aqui la voz preponderante era la del bajo Bill Brown, lo cual le daba un sonido característico pero también muy lento y apegado al pasado, a pesar de que algunos consideraron a "Sixty-minute man" la primera canción de rock and roll. Sin embargo, hartos de la tiranía de Ward (no les dejaba beber alcohol y les obligaba a llevar bigote) empezaron las deserciones, yéndose Brown y su compañero Charlie White a unirse a Los Checkers (Las Damas -el juego-, que se llamaban así precisamente en homenaje a sus admirados Dominoes -Los Dominós-), que en seguida ficharon por discos King. Grabaron un par de discos sin éxito, destacando el tema "Oh, oh, oh baby" (1952), antes de que White les abandonara por problemas de drogas, enrolándose en otros grupos con posterioridad, como The Clovers o The Playboys (donde tampoco duró mucho) y siendo sustituido por el solista de The Sparrows. El caso es que White y Brown fueron sustituidos en Los Dominoes por Dave McNeil de Los Beevers y Los Blenders o por alguno de Los Larks. De esta manera el tenor Clyde McPhatter (que como Ward era hijo de predicador y organista) fue ascendido a solista y ello dió un aire más moderno al grupo, más du-duá. consiguiendo otro número uno en las listas antes citadas con "Have mercy baby" (1952), acreditados como Billy Ward & his Dominoes. Vinieron largas, agotadoras y terribles giras por el despotismo de Ward por lo que continuaron las deserciones, yéndose ahora McNeil a Los Pyramids y McPhatter a formar Los Drifters. Ward decidió fichar a unos miembros de los Golden Gate Quartet y Du Droppers y a un tal Jackie Wilson, que fue ganando protagonismo poco a poco, consiguiendo que la banda ganase en animación y pronto llegó el éxito con "Rags to riches" (1953), que llegó al número dos de las listas, y algo despues con "St. Therese of the Roses" (1956) ya en el sello Decca, que llegó al 13. Jackie Wilson, que también hacía imitaciones de Elvis, dejó el grupo para iniciar su fulgurante carrera en solitario (su comportamiento, solo juerguista, era considerado intolerable por el integrista Ward) y fue sustituido por el solista proveniente de Los Larks, Eugene Momford. Con él Los Dominoes ficharon por Liberty Records y obtuvieron un nuevo éxito nacional, "Stardust" (1957), que llegó al número 12 de las listas. Era su canto del cisne, nuevos cambios en el grupo lo dejaron completamente irreconocible con respecto a su formación original y se convirtió en una mera fuente de ingresos para Billy Ward hasta su desaparición definitiva en 1965. Su tenor final, Bruce Cloud, inició una carrera en solitario bastante aceptable hasta que en 1970, enloquecido, mató a su mujer y a su hijo antes de suicidarse. Mcneil, McPhatter, Marks, Momford y Ward también han muerto ya, pero de viejos. En cuanto a Los Checkers, decir que incorporaron personal de grupos como Los Drifters y grabaron algunos buenos temas románticos, como "I wanna know" (1953) o "White cliffs of Dover" (1954), que fue un éxito en Los Angeles, pero se desintegraron poco después. De ellos uno se hizo camionero y otros dos formaron un grupo llamdo The Chorals, terminando en un grupo de espirituales llamado The Singinaires. Brown formó unos nuevos Checkers con ex-componentes de Los Blue Dots y Los Sparrows, editando la divertida "Mama´s daughter" y "Can´t find my Sadie" (1955) antes de disolverse sin éxito. A pesar de ello, discos King siguió editando discos de los Checkers, tirando de grabaciones antiguas o de apaños tramposos con voces añadidas de otros cantantes, hasta fecha tan tardía como principios de los años 70 (no deben ser confundidos con otros Checkers que grabaron "Double jump" en 1962, en Cleveland). White y Brown han muerto ya.
Músicos: Clyde MacPhatter, Grady Chapman, Jackie Wilson, Eugene Momford, Monroe Powell y Lou Ragland (tenor), Charlie White, James Van Loan, Joe Van Loan, Prentice Moreland, Robbie Robinson, Eddie Herring y Bruce Cloud (2º tenor), William Joseph Lamont, Jessie Belvin, Milton Merle, Milton Grayson y Phil Colbert (barítono), Bill Brown, David McNeil, Raymond Johnson y Cliff Givens (voz bajo), Billy Ward (piano) y Rene Hall (guitarra).


"Sixty minute man" y su continuación, "Can´t do sixty no more".