miércoles, 4 de marzo de 2009

"Peggy Sue se casó" (Francis Ford Coppola, 1986)

Tomando como título la famosa canción de Buddy Holly, Coppola hace una película menor en su filmografía pero sobre un tema que siempre quiso hacer, el mundo inocente en que vivían los estadounidenses hasta 1963, sobre todo los adolescentes. A ritmo de rock and roll, la película se podría insertar en ese sub-género tan de moda en los años 80 sobre los viajes en el tiempo, o quizá no pues tal vez, a modo de Alicia en el pais de las Maravillas, todo haya sido solo un sueño. La trama gira en torno a una Peggy Sue divorciada (una Kathleen Turner todavía en la cima de su efímera fama, pre-obesidad mórbida) que acude a la reunión de antiguos alumnos del instituto. En un momento dado sufre un desmayo que la llevará al final de los años 50, cuando aun era la novia de su futuro marido Charlie (Nicolas Cage). Este tipo es un inocente muchacho que tiene la ilusión de ser una estrella del rock & roll a imagen y semejanza de su ídolo Fabian. Para empezar forma un grupo de du-duá con sus compañeros (en el conjunto está un debutante Jim Carrey) y cantan, no mal, el "I wonder why" de Dion. Pero luego, en una prueba, es rechazado después de interpretar "He don´t love you". Las dudas que nos pudieran asaltar sobre si tiene verdadero talento o no para la música se disipan cuando estropea el "She loves you" de Los Beatles que Peggy Sue le ha proporcionado tramposamente para que triunfe. Al pobre Charlie se le junta su fracaso musical con no entender que es lo que le pasa a Peggy Sue, ahora tan madura y experimentada de pronto, con hilarantes resultados para nosotros, desde la crueldad de la butaca. Fue nominada a tres oscars, incluido mejor actriz, pero no ganó ninguno. Pienso que hay que verla al menos una vez por los momentos buenos que tiene pero desde luego no será de las que envién al espacio en una sonda para que perdure por los siglos de los siglos. La banda sonora, eso sí, es sensacional, aunque peca un tanto de no rebuscar demasiado e insertar algunos temas que están prácticamente en todas las películas revivalistas sobre los años 50 ("Teenager in love", de Dion & the Belmonts, "The Stroll", de The Diamonds; "Just because", de Lloyd Price, o "Tequila", de The Champs). Pero también hay otros no tan habituales, como "Shimmy shimmy ko ko bop", de Little Anthony & the Imperials; "Just a dream", de Jimmy Clanton; "You belong to me", de The Duprees; "Dance by the light of the moon", de The Olympics; o "Finger poppin´ time", de Hank Ballard. Canciones más modernas dan vida a la fiesta de antiguos alumnos, como el "You can´t sit down", de Phil Upchurch Combo. Ah, Kathleen Turner canta el himno en su emocionada vuelta al colegio. No tiene mala voz y era buena actriz. Una pena que antepusiera a su carrera su amor por vomitivo pollo frito de Kentucky.

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