lunes, 19 de mayo de 2008

Nashville sound

Tex Ritter

Durante los años 60 la música country se convirtió en una industria, centrada en Nashville (Tennessee) que movía millones de dólares. Allí estaba el Ryman Auditorium desde el que se llevaba décadas transmitierndo el mítico programa radiofónico The Grand Ole Opry. Sus ondas llegaban al público más variopinto, influyendo en multitud de artistas, y no solo cerriles seguidores del country & western, sino también a nuevos cantantes de rockabilly e incluso a intérpretes de rhythm & blues negros. A estos les gustaba el country, claro, pero también tenían ideas propias e innovadoras con respecto al género. Así, en 1962, el ya cantante de éxito Ray Charles grabó su álbum "Modern sounds in country and western sounds", un doble atrevimiento porque no solo era negro, sino que introdujo sección orquestada de cuerda en un disco de country, dejando de lado las habituales reververaciones de violines y steel guitars. Al principio sembró desconcierto, luego rechazo entre los mas cerriles (aunque el disco fue un éxito de ventas) y finalmente aceptación de que el country podía tener varias formas válidas de expresión como esta. En realidad el disco de Charles no era estrictamente del género, sino de su mestizo estilo personal, pero dejó claro que se podía acercar el country a un público mucho más diverso y amplio que el sureño por diferentes vias. Viendo una veta de oro, productores como Chet Atkins, Owen Bradley y Billy Sherrill se lanzaron a ello, orquestando muchas de las composiciones, tomando prestados elementos del pop de los años 50, añadiendo voces suaves con coros y letras menos toscas, dando lugar al denominado sonido Nashville. Los artistas más importantes fueron Patsy Cline, Jim Reeves y Ray Price que fueron sus primeros grandes representantes, aunque luego llegaron Tex Ritter, Roy Acuff (también su hijo, que grabaría bajo el pseudónimo de Charlie Conrad), Tammy Wynette, Loretta Lynn, Dolly Parton, Boots Randolph (instrumental) y Charlie Rich. Debido a que la música country tenía una gran variedad estilística, hubo muchas voces críticas que señalaron que el sonido Nashville estaba acotando esta diversidad. No fue hasta los años 70, con el movimiento Outlaw (Forajido) que se desecharon las orquestaciones para volver a las raices y a las peleas de honky-tonks. Sea como fuese, el caso es que Nashville se ha convertido en la meca de todos los amantes de la música country y lugar de referencia para todo aquel que quiera grabar en este estilo.


Jim Reeves canta el "I love because" en la televisión noruega en 1964.