jueves, 17 de abril de 2008

Leiber & Stoller (Baltimore y Long Island, 1933)

Leiber y Stoller flanqueando a Elvis

Jerry Leiber era un chaval extraordinariamente dotado para la música que se ganaba unos dólares tocando el piano al salir del instituto. Así conoció, en Los Angeles, a Mark Stoller, un chico que trabajaba vendiendo discos y que amaba profundamente el blues. Los más grandes compositores del siglo XX se decidieron a escribir canciones de Rhythm & Blues para un público mayoritariamente negro. Se dieron cuenta que iban por el buen camino cuando el bluesman Jimmy Whiterspoon, impresionado, grabó su composición “Real ugly woman” en 1950. Solo un año después se hicieron notar cuando Charles Brown grabó su tema “Hard times”. Su increíble talento empezó a dar éxitos a maestros de ese estilo como Little Esther Phillips, Amos Milburn, Little Willie Littlefield (“Kansas City”) y Big Mama Thornton (“Hound dog”). Cualquier músico de los primeros años 50 se peleaba por tenerlos a su servicio pero ellos, ahora pudientes, fundaron su propio sello discográfico, Spark, lanzándose a la producción de grupos que acogían bajo su seno. Gracias a sus composiciones (“Yakety Yak” entre ellas) The Coasters se convirtieron en estrellas. Pero el pequeño sello de los dos amigos no podía llevar a cabo una distribución de discos a nivel nacional y empezaron a trabajar para Atlantic records, como jefes de su filial Atco, en Nueva York. Allí crearían una cadena de éxitos para otros artistas como The Clovers o The Drifters (“On Broadway” o “Fools fall in love”). En 1956 Stoller sobrevivió milagrosamente al naufragio del Andrea Doria, salvándose así para la música futuros temas imprescindibles en nuestras discografías. Era tal su fama que fueron contratados por RCA como los primeros directores artísticos independientes de la historia de la música (aunque siguieron manteniendo contacto con discos Atlantic), teniendo como máxima responsabilidad componer las canciones para el emergente rey del rock and roll, Elvis Presley. Era su talento lo que les llevó allí, aunque se les habrieran más puertas de las normales -sobre todo en sus composiciones para el cine- gracias a que Leiber salía con la hija del presidente del consejo de la Metro-Goldwyn-Mayer. Sus composiciones serían determinantes para encumbrar al Elvis de los primeros años, quedando impresionados con aquel chico pues ellos se pensaban que eran los blancos que más sabían de rhythm & blues. Obras maestras como “Baby, i don´t care”, “Jailhouse rock”, “Loving you”, “Treat me nice”, “Dirty, dirty feeling”, “Trouble”, “Don´t” o “King Creole” saldrían de su pluma prodigiosa (Stoller, además, sería el pianista en algunas de estas grabaciones y saldría en su película "El rock de la cárcel"). Sin embargo en seguida hubo encontronazos con la monotonía que se les proponía componerle para el cine y con su manager, el Coronel Parker, que no les dejaba confraternizar con su pupilo. El colmo vino cuando Parker les puso delante un contrato en blanco para que lo firmaran, queriéndoles tener como esclavos, así que le mandaron a tomar por saco. Entonces, a principios de los años 60, el dúo fundo otro sello propio: Red Bird. Fue de efímera vida y a partit de ahí llevaron una vida de compositores independientes, haciendo obras inolvidables como “Stand by me” o “Spanish Harlem” para Ben E. King, “One bad stud” para los Honey Bears, “Lucky lips” para Cliff Richard, o “Past, present & future” para las Shangri-Las y otras para gente como Screamin´ Jay Hawkins, Johnny Mathis, Ray Charles, Joe Turner, The Monkees, Perry Como, Frank Sinatra, Peggy Lee o Solomon Burke . Luego hicieron un triste experimento, la Leiber-Stoller Orchestra que iba por teatros tocando sus antiguos temas junto a otros especialmente compuestos para este formato musical. Luego Stoller fundó su grupo Mike Stoller & the Stoller System, igualmente desastroso. Un musical suyo ganó un premio Grammy en 1995 y ambos tienen una estrella en el paseo de la fama de Hollywood, tal ha sido su contribución a la música del siglo XX en general y al rock & roll en particular.


"Smokey Joe´s Café" también es obra de Leiber y Stoller. Aqui cantada por Ray Gelato.