jueves, 17 de abril de 2008

Buddy Holly (Lubbock, 1936 - Clear Lake, 1959)


Charles Hardin Holley, apodado Buddy por sus padres, nació y se crió en una localidad tejana que había prosperado gracias al algodón. El origen humilde de su familia hizo que Buddy creciera entre negros e inmigrantes mejicanos, gustando en seguida de la música que hacían entonces, blues y corridos respectivamente, y aprovechandose de las enseñánzas musicales de su madre y hermana (coristas en la iglesia) y de sus hermanos, guitarristas, con los que tocaría en varias fiestas. Sin embargo, cuando Buddy formó su primera banda junto a Bob Montgomery (Buddy & Bob), su repertorio se basaba en la música hillbilly de Hank Williams y en el bluegrass de Bill Monroe. Cantaron en su escuela y luego en la radio local tan bien que pronto tuvieron un programa propio, llamado “El show de Buddy & Bob” y ganaron algunos premios. Sin embargo algo iba a cambiar definitivamente la vida de Buddy: En 1954 Elvis hizo una actuación en el Centro Juvenil de Lubbock y Presley, siempre amable, invitó a subir al escenario a la joven promesa local, contagiándole de su entusiasmo y energía y convirtiéndolo así para siempre al rock & roll. Desde entonces cada vez que una eminencia rockera se acercaba a su ciudad (Bill Haley, Marty Robbins, Roy Orbison,...) Buddy era el telonero. Canalizó su música cada vez más hacía un rock and roll tranquilo, debido a las influencias del blues y a las canciones de amor mejicanas, y a un suave rockabilly tex-mex, sub-género que prácticamente él creó. Grabó unas cintas y las envió a todas las discográficas, llevándose el gato al agua la compañía Decca, la cual le edita los singles “Love me” y "Modern Don Juan" (1956) con una errata en la acreditación, haciendo que el apellido Holley se transforme en Holly para siempre. Son discos geniales, pero la falta de fuerza de las canciones, cuando el rockabilly salvaje estaba en su apogeo, hace que pase desapercibido. Que sus siguientes discos, que incluían obras maestras como “That´ll be the day” o “Rock around with Ollie Vee” (1957) corrieran la misma suerte se debió tan solo a las injerencias y a la estupidez de la compañía (no olvidemos que Decca había desechado a Elvis y en el futuro rechazaría a los Beatles) con la que Holly tuvo fuertes encontronazos y fue amenazado con no volver a grabar jamás en ninguna parte por no plegarse a sus demandas. En ese año Buddy forma su nueva banda con miembros de los Three Tunes, con los cuales marcha al estudió de Norman Petty (su The Norman Petty Trio había grabado algunos temas instrumentales) en Nuevo Méjico para regrabar “That´ll be the day”. Es un tema sensacional por el que se interesan grandes compañías, pero estas necesitan saber el nombre del conjunto (Petty no quería dar el de Buddy Holly, temeroso de las amenazas de Decca). Con Petty metiéndoles prisa al respecto con una llamada de larga distancia, los chicos improvisan en la sección de insectos de una enciclopedia, eligiendo The Crickets (Los Grillos). Así es como la canción, editada por el sello Coral, salió acreditada como de Los Crickets y gustó tanto a un pinchadiscos de Búfalo que la radió 300 veces seguidas. Gracias en parte a la insistencia de este bendito loco, el tema se hizo conocido de todo el mundo y llegó al número uno de las listas, dando comienzo a giras multitudinarias con los grandes mitos del rock & roll, con graves problemas también, ya que el Ku Klux Klan les impedía tocar en muchos lugares en el mismo concierto que grupos negros. Ese mismo año, el batería de los Crickets, Jerry Allison, se echa una novia (luego su mujer) llamada Peggy Sue Gerron y le compone una canción preciosa que daría el segundo gran éxito al grupo, "Peggy Sue", dando lugar a infinidad de canciones menores que incluian su nombre por parte de otras bandas (decir que en un primer momento Holly -que a punto había estado de salir con Peggy Sue- quería llamar al tema "Cindy Lou", como su sobrina). Por cierto que Peggy Sue compondría una magnífica canción para Los Crickets algunos años después: “Lost and alone”. Hay cierta confusión en la edición de sus discos en estos tiempos, pues el sello Coral edita sus discos alternativamente en sus dos subsidiarias, Brunswick y Coral, acreditándoles en la primera como The Crickets, y en la segunda como Buddy Holly solo. El caso es que a partir de aquí actuarían en todos los grandes programas de radio y televisión, teniendo Holly un violento altercado en directo con el idiota presentador Ed Sullivan, muy famoso allí, tras meterse este con el característico aspecto de empollón de Buddy. Inician giras por Australia y Europa arrasando alli por donde van y dejando una huella indeleble a todos los que tuvieron la suerte de verlos. Ellos, a su vez, también se sienten influidos por rockeros australianos, como lo demuestra el que Jerry iniciara una mediocre carrera paralela como cantante solista, usando el pseudónimo de Ivan, su segundo nombre, grabando la versión del rocker australiano por excelencia, Johnny O´Keefe "Real wild child". Esto, el hecho de que Buddy se instale en Nueva York y de que, contra lo ya planeado, no quiera celebrar su boda con Peggy Sue de forma conjunta con Holly y su novia portoriqueña María Elena Santiago (aunque sí se irán juntos de luna de miel), le separará de Los Crickets. aunque de forma amistosa. María Elena, inteligente y ambiciosa, se convierte en manager de Buddy en detrimento de Petty. Este pilla tal enfado que bloquea sus cuentas dejándoles sin un duro, sin embargo los problemas económicos durarían poco al vender diez millones de copias de “Rave on” (1958) e “It doesn´t matter anymore” (1959), este ya sin ninguno de los Crickets. Con acierto, María Elena hace que Buddy cambie sus finas gafas por unas de concha que le dan la imagen estilo Buddy Holly que ha pasado a la posteridad. También le influyo musicalmente, haciendole introducir orquesta y guitarra española y crearon su propia productora, Prism, que pronto fue sobre ruedas, produciendo los primeros discos de Waylon Jennings y Lou Giordano. Entonces iniciaron una nueva gira con otros artistas a través del crudo invierno del Medio Oeste, tan dura que una vez se les paró el autobús y tuvieron que hacer una fogata dentro de él para no morir congelados. Aun así, tras ser rescatados por un sheriff, el batería de Holly tuvo que ser hospitalizado con sintomas de hipotermia. Así las cosas, llegó un momento que estaban tan agotados que, después de actuar en Clear Lake, Holly convenció a sus compañeros Ritchie Valens y Big Bopper de alquilar una avioneta para llegar a su siguiente destino y ahorrarse muchas horas de sufrimiento en la carretera. Por culpa de la ventisca el avión se estrelló en una granja, al poco de despegar, y murieron sus cuatro ocupantes (las tres estrellas y el piloto). Habría una quinta víctima, el hijo que esperaba María Elena, que tuvo un aborto al recibir la noticia el dia que la música murió, el 3 de febrero de 1959. Holly había dejado un estilo inconfundible, canciones de rock and roll limpio y de letras blancas, una guitarra melosa y una batería tan trabajadora que más parecía un redoble de tambor continuo. Su rockabilly abarcaba una gran pluralidad de tonos, al contrario del monolitismo de otras figuras del género, y su pérdida nunca podrá ser reparada. Dió al rock & roll canciones tan inolvidables como “Oh boy”, “Maybe babe”, “Peggy Sue got married”, “Brown eyed handsome man”, “It´s too late” o “Heartbeat”, aparte de las ya nombradas, en tan poco tiempo. No es de extrañar que su influencia sobre los nuevos rockeros haya sido tan enorme, ni que su presencia en escena (y no solo su música) haya sido el ejemplo máximo para los sosos e inmóviles grupos del mersey beat, ni que desde hace años se celebren la Semana de Buddy Holly en Inglaterra (organizada por Paul McCartney, que tiene todos los derechos sobre las canciones de Holly) y en Estados Unidos, amén de existir un musical sobre su vida y dos películas. En cuanto a los Crickets decir que consiguieron sobreponerse bastante bien al varapalo de la perdida de Buddy, llegando al nº 5 de las listas británicas con “Don´t ever change” a mediados de 1962, con Jerry Naylor ahora de vocalista (curiosamente, Naylor se fió de su instinto y evito volar en un avión que se estrelló). También funcionaron bien en Inglaterra con “My little girl”, “La Bamba” (aprovechando que no se había editado la versión de Richie Valens allí) y acompañando a Bobby Vee en un LP que llegó al nº 2. Luego se confundieron entrando al trapo de la corriente mersey beat británica, aunque sus canciones no estaban exentas de calidad. Tras hacer algunos homenajes a Holly el grupo se deshizo y solo Allison (tras divorciarse de Peggy Sue) continua con él de vez en cuando. De ellos, su pianista Glen Hardin pasó a ser el habitual del Elvis de los años 70. Naylor, por su parte, es miembro de la Academia de la Música Country y en el siglo XXI ha editado la colección de libros, videos y discos "The rockabilly legends", haciendo un extenso homenaje al género. En algunos de los discos aparece él mismo regrabando algunos viejos temas, en ocasiones haciendo duo con el hijo de Carl Perkins.
Músicos: Buddy Holly (voz y guitarra), Tommy Allsup, Waylon Jennings y Grady Martin (guitarra), George Atwood, Don Guess, Larry Welborn y Bob Moore (contrabajo), Jerry Allison, Buddy Harman, Farys Coursay y Carl Bunch (batería), Nicky Sullivan (guitarra rítmica), Joe B. Mauldin (contrabajo, bajo y guitarra), Sonny Curtis (violín), Boots Randolph (saxo) y Gary Tollett, Ramona Tollet, June Clark y The Roses -Robert Linville y David Bigham- (coros).

Holly y los Crickets tocan "Peggy Sue" en televisión en 1958.