viernes, 11 de diciembre de 2015

Carl Burkhardt (Cincinnati, 1908 - 1998)

Cincinnati fue una de las ciudades más activas musicalmente en los Estados Unidos de los años 50 gracias a su condición de frontera entre las grandes ciudades del norte y la enorme corriente musical sureña. Allí además, el rock & roll y el rockabilly se refugiaría de las nuevas corrientes que tendían a dejarlo de lado. Por todo ello no es de extrañar que algunos de los más importantes sello discograficos del país, como King, tuvieran allí su sede. También surgirían multitud de discográficas independientes de éxito y otras de corta aunque más que digna vida. Por encima de todos estos entusiastas que fueron capaces de ponerlos en pie hemos de destacar la figura de Carl Burkhardt que desde 1940 tenía una tienda de reparación de aparatos de radio y tienda de discos en el número 3930 de la Avenida Spring Grove del barrio Northside de Cincinnati. Burkhardtfue sentenciado en 1950 a un año de prisión por vender discos indecentes, pero en cuanto salió se decidió a editar los suyos propios, dando con el tiempo  vida a media docena de sellos y a su propia planta de impresión de discos de vinilo, algo inédito en las compañías independientes. El concepto del negocio discográfico de Burkhardt era contratar a modestos cantantes locales para que grabasen géneros populares locales o bien grandes éxitos del momento y editarlos conjuntamente en sencillos discos de cuatro canciones, sin información ni carpeta, en varios sellos a la vez que se solapaban unos a otros. El resultado habría de ser tan barato que las ventas serían muy altas, como así fue. Así, instaló en su local un rudimentario estudio de grabación, unas planchas de impresión de discos y una pequeña imprenta para la publicidad y para la realización de las simples galletas del centro del disco. A su fábrica de impresión le llamó Rite, nombre que induce a confusión pues poco después otra mucho más poderosa actuaría en la región, pero que también imprimió los discos de otros sellos independientes ajenos a Burkhardt, como Maestro Records, propiedad de Jerry Williams o discos Cumberland. Pues bien, tras la prueba que significó un único disco con Northside Music, en 1952, trasladó su maquinaria de planchado de vinilo a un local más adecuado en el barrio de Evendale, junto a la autopista, y lanzó a la vez otros cuatro sellos diferentes, Gateway, especializado en hillbilly y temas instrumentales (y luego dividido en dos, Parade of Hits y Top Tunes), Kentucky, dedicado al gospel y al western-swing, Alcar, dedicado al bluegrass (aunque editó algunos discos de rock & roll de gente ya más o menos consagrada como Dale Wright, Lou Christie, Chuck Jackson o Ron Neat) y Big 4 Hits, es decir Grandes 4 Éxitos, los que llevaban los EPs en cuestion pero, como hemos dicho, cantados por otros que los originales. Era Big 4 Hits la que cosechaba los mayores ingresos pues eran los discos equivalentes a las actuales recopilaciones de éxitos. Con gente como Delbert Baker, Art Rouse, The Four Jacks, Al Runyon o Jack Daniels -pseudónimo de Burt Lynch- (que también grababan en los otros sellos de Burkhardt) se dedicó a recrear grandes temas del momento, primeramente sobre todo country y standard pops, pero conforme las modas cambiaron rock & roll y rockabilly. El primer disco enteramente de rock & roll en 1955 sirve como perfecto ejemplo pues llevaba los clásicos "The house of blue lights", "Ain´t it a shame", "Seventeen" y "The man in the reincoat" cantadas por Daniels, Rouse, Eileen Scott y Dick Warren. Rouse, Baker y Daniels, sobre todo, se convirtieron en los especialistas de la casa en rock & roll clásico. De Baker, Daniels, Runyon, Los Four Jacks y Marv Lockard nos encargaremos en otro artículo pero decir de Rouse que aparte de todas las versiones, grabó la curiosidad extrema que es "Rockabilly" (1957), un sarcasmo que intenta denostar a un género que parece ser Rouse aborrecía, pero también podemos citar a Bill Ruff ("Are you satisfied"), The Four Blades ("Church bells may ring" o "It isn´t right"), Don Bauer ("On the street where you live"), Johnnie Desert ("Be-Bop-A-Lula"), Gene Zimmerman ("Ka ding-dong"), Clarence Follett ("Blueberry Hill"), Rex Masters ("Too much"), Clarence Cunningham ("I´m walkin´" y "Blue Monday"), Johnnie Arvin ("Mama looka boo boo"), Earl Robbins ("All shook up", "Lotta lovin´", "Treat me nice" y "Teddy bear"), Dave Remington ("Whole lot of shakin´ going on"), Bob Allen ("Peggy Sue"), Happy Harris ("Rock & roll music"), Eddie Finch ("At the hop"), Dale Hampton ("April love"), Hambone Jackson ("Great balls of fire"), Bradley Arthur ("The stroll"), Gootch Jackson ("Oh boy", "Johnny B. Good" y "Breathless"), Rufus Brown ("Sweet little sixteen" y "Keep A-Knockin´"), Frank Thomas ("Witch doctor"), Phil Ross ("Poor little fool"), Buddy Thomas ("Wear my ring around your neck"), Dick Ronson ("Purple people eater"), Glen & Vivian Watson ("Hoping that you´re hoping") y Los Roy-Cliffs y Harvey Layne, estos dos últimos especializados en temas instrumentales pues no en vano eran las orquestinas oficiales de la empresa. Kentucky dejó de editar en 1955 y Burkhardt, siempre inquieto, lanzó otro sello en 1956 llamado Arc, especializado en du-duá y rockabilly. Recurrió aquí como siempre a nuevos cantantes sin futuro como Lou Stacey ("Stagger Lee" y "All american boy", este último sobre la llamada a filas de Elvis), Jimmy Vale ("A lovers question") o Eli Kogos ("Gotta travel on"), pero pudiendo permitirse también fichar a artistas ya consagrados aunque no en su mejor momento como Lattie Moore, Marty Roberts o H-Bomb Ferguson. Las buenas ventas de estos discos se mantuvieron hasta que se popularizaron los álbumes, con muchas más canciones por parte de los artistas originales y también a buen precio, lo que unido a que Burkhardt se vio envuelto en el escándalo payola y otros turbios asuntos financieros, degeneró en el cierre de Gateway en 1957 y de Big 4 Hits un año después. Alcar todavía editó algún disco crepuscular en 1966, aunque se puede decir que había muerto en 1960. Finalmente solo quedó Arc que languideció hasta su definitiva extinción en 1975.  Rite, de todas formas, siguió editando discos para otras pequeñas compañías independientes hasta 1985, llegando a alcanzar la increible cifra de 21.000 ediciones. De todos los artistas de rock & roll de la factoría Burkhardt, solo Runyon hizo carrera en la música hasta su muerte. En cuanto a Dick Warren (19 discos para Burkhardt) y Eileen Scott (¡52 discos!) merecerían un capítulo de esta enciclopedia aparte si no fuera por la más absoluta falta de información sobre ellos. Es de suponer que fuesen de Cincinnati o al menos residiesen ahí o en las ciudades hermanas Covington o Newport. Muchas compartieron disco e incluso hicieron duetos por lo que parece que les unía cierta amistad. Su carrera en los sellos de Burkhardt duró de 1954 a 1959 y Warren fue tendente a las versiones de rock & roll, debiendo destacar sus temas "Rock around the clock" o "My bucket got a hole in it" en Warren. Una vez que terminó el patronazgo de Burkhardt y los discos de grandes éxitos, se les perdió la pista a los dos, al igual que a la mayoría de los anteriormente citados. El viejo edificio de las compañías Burkhardt (arriba, en foto del autor del blog) se conservó milagrosamente abandonado desde 1985 hasta finales del 2014 en que se abrió allí un restaurante que no rinde homenaje en absoluto a tan ilustre pasado.