viernes, 16 de enero de 2015

Johnny Crawford (Los Angeles, 1946)

De ascendencia belga, Johnny nació en California en el seno de una familia de músicos y gente del cine (su padre era montador). Gracias a ello, tanto a él como a su hermano Robert, no les costó trabajo introducirse en el mundo del espectáculo, siendo seleccionado Johnny para uno de los papeles secundarios del Club Disney de la tele de allí, desde que tan solo tenía cuatro años. Ganó tales tablas que para 1956 ya aparecía haciendo obras teatrales en directo en televisión y un buen papel en la serie "El llanero solitario". Siguió acumulando papeles, sobre todo catódicos, hasta que le llegó su gran momento al ser seleccionado para el rol del hijo de Chuck Connors en "El hombre del rifle" (1958-1963). Esta serie, de enorme éxito mundial, era un western basado no solo en el carisma, presencia y habilidad del héroe Connors, sino en la relación padre-hijo. Viéndola repuesta ahora, la calidad de la serie se elevaba muy por encima de la mayoría de sus contemporaneas y, por supuesto, de otras más renombradas de los años 70, no obstante varios episodios fueron dirigidos por maestros del western como Budd Boetticher, Ted Post o Sam Peckimpah. La química entre Connors y Crawford no pasó desapercibida a crítica y público y el chico, entonces de solo trece años, fue nominado a los premios Grammy en 1959 (el mismo año que su padre como montador y su hermano Robert como actor en la serie, también del Oeste, "Laramie"). Los televidentes pudieron ver a Johnny crecer desde la niñez hasta una adolescencia que marcaba la decadencia del serial y su cierre definitivo. Para entonces Johnny y Robert, como casi todos los demás adolescentes de su época y país, se habían aficionado al rock & roll y pretendieron, aprovechando su fama televisiva, triunfar en el medio. Les captaron los de discos Del-Fi, grabando Robert, acreditado como Bobby, "Mrs. Smith, please wake up Joan", un tema mediocre y blando, y Johnny "Daydreams"(1961), donde todavía suena al show de Mickey Mouse de su más tierna infancia (realmente aun era un niño), pero levantando luego el vuelo, con "Cindy´s birthday" (1962), que llegó al número ocho de las listas, por citar alguno de sus éxitos. Al rebufo de su seguimiento por parte de las adolescentes, quizó ayudar a su hermano, y se juntaron, formando The Crawford Brothers, editando la estridente "Good buddies", y el muy superior aunque cursi du-duá "Judy loves me". No se vendieron nada bien y volvieron a separar caminos (Bobby se dedicaría desde entonces, con desigual fortuna, a la producción cinematográfica), triunfando nuevamente Johnny con la balada "Proud" (1963), o con el high school "Sandy" (1964), por citar alguno, más un puñado de buenas versiones de rock & roll clásico. Tal enfoque tenía sentido, no solo había pasado la época del rockabilly más salvaje, sino que Crawford (demasiado joven para imponer su criterio) se había formado una imagen de cúmulo de virtudes en la tele que nadie se hubiera tragado, a estas alturas, a un adolescente rebelde y auto-destructivo. Aun así sus temas, aunque conservadores, rebosan calidad y el chico demuestra buena voz y sentimiento. Pero incluso esta época pasó rapidamente y, tras "Am I too young" (1965), antes que intentar adaptarse a los nuevos ritmos psicotrópicos optó sabiamente por volver a la TV, su medio natural, y dentro de ella al western, apareciendo en clásicos como "Rawhide" (junto a Clint Eastwood, y donde también apareció su hermano Robert) o "Marcado" (1965), la nueve serie de su amigo Connors, así como en esa obra maestra cinematográfica que es la película "El Dorado" (1966). Luego se alistó en el ejército, haciendo labores de filmación, propagándistica o no, alcanzando el grado de sargento antes de licenciarse a finales de 1967. Para cuando volvió estaba totalmente olvidado y, tras grabar un par de postreros discos fuera de onda, tuvo que sobrevivir a base de pequeños papeles en series televisivas y producciones cinematográficas de serie B y calidad regulín durante los años 70 y 80. En 1992 murió Connors, haciendo Crawford un emocionante discurso en su entierro, para acto seguido darse cuenta que los momentos junto a él fueron el punto álgido de su carrera como actor, por lo cual a partir de entonces lo dejaba para volver a ser cantante y líder de una big band que toca temas de los años 20, 30 y 40. La Johnny Crawford´s Dance Orchestra obtuvo cierto reconocimiento con "Sweepin´ the clouds away" y todavía sigue tocando, sobre todo por California. Una gran trayectoria digna de mayor atención.