jueves, 29 de enero de 2015

Cleide Alves (Río de Janeiro, 1946)

Simpaticona y guapa, esta brasileña estaba empezando la adolescencia cuando fue fichada por la discográfica Copacabana, que buscaba una nueva estrella infantil. Sus primeros temas resultan inofensivos acercamientos a este mercado, aunque podemos destacar quizá el animado tema "Seguindo e cantando" (1960) y el típico disco de villancicos, junto a su hermano Gilberto. Pero en seguida se convirtió en una mujercita que encajaba mucho mejor con la imagen de juventud desenfadada amante del rock & roll, y la nueva Alves emergió en Brasil como una especie de reina del twist local gracias a temas como "Hey, brotinho" (1962) o "Habibi twist" (1963), por citar alguno, muchos de ellos compuestos por su amigo, el luego célebre Roberto Carlos. Pero su mayor éxito fue "Mamae acha que é normal" (1964), -¡Acha mamá, qué es normal!- un tardío rockabilly que la convirtió en la gran estrelinha do rock brasileño y en la niña mimada y más querida por todos de la llamada joven guardia rockera nacional. Pero en plena cima se tomó un largo descanso para formar una familia, volviendo ya en plena etapa ye-yé cuando se la había olvidado casi por completo. Aun así no son desdeñables "Nunca amei um homem igual a vocé"(1968) o "Vocé já teve e sua chance" (1970), editados ya por RCA, pero con el declive definitivo de la joven guarda se retiró de la música, volviendo solo para un disco recordatorio de este movimiento musical, grabando una estupenda versión de "Estúpido Cupido" (1990).
Músicos. Cleide Alves (voz), Betinho e seu Conjunto y Renato e seus Blue Caps.