miércoles, 7 de enero de 2015

Cameo-Parkway Records (Filadelfia, 1956 - 1967)

Bernie Lowe fue líder de una big band de swing hasta que el rock & roll desplazó a todos los estilos imperantes hasta entonces y el trabajo escaseó. Se enroló entonces como pianista en el conjunto Freddy Bell & the Bellboys, convirtiéndose pronto en su arreglista, a la vez que fundaba su propia discográfica, Discos Teen. En 1955 adaptó el tema blues "Hound dog", de Big Mama Thornton, al rock & roll para que se convirtiera en un éxito de los Bellboys en Teen. Fue así, pero solo regionalmente, no cuando Elvis le dio su toque personal a la versión de Lowe y arrasó en el mercado mundial. Por cierto que Lowe compondría el éxito "Teddy bear", junto a su amigo guionista Kal Mann, para Presley poco después. Lowe dejó entonces a los Bellboys para asociarse a Mann fundando una discográfica de mayores miras, Cameo Records, en 1956 (nada que ver con unos discos Cameo de los años 20), con sede en una planta de un bonito edificio del centro de Filadelfia (1405 Locust Street). A ellos se les unió Dave Appell como director artístico, una amigo de Lowe de la época de las big bands de los años 40, para las que había sido arreglista, y que incluso había llegado a grabar con los Dave Appell Four, luego rebautizados como The Applejacks. Pero lo que movió a Cameo a ficharle fue que Appell era ya uno de los mayores entendidos en rock & roll, género en el que pensaban especializarse, y de hecho tenido protagonismo en una película promocional del género: "Don´t knock the rock". Pero es que además era guitarrista, ingeniero de sonido y cantante, una joya en fin para una discográfica novata. Con semejante trío era difícil que las cosas no funcionasen bien, y en seguida tuvieron un gran éxito con el medio tempo "Butterfly" (1957), de Charlie Gracie (número uno de las listas), seguido del hoy clásico del du-duá "Silhouettes" de The Rays (número tres). Las cosas fueron tan bien que en 1958 fundaron una filial, Parkway, pronto tan importante como la casa original, por lo que trasladaron la sede un par de manzanas al sur, a un edificio exclusivo para ellos (309 South Broad Street). La vista para elegir artistas y momentos adecuados, sumado a sus aportaciones compositivas y de otro cariz, hizo que Cameo-Parkway se convirtiera en el sello independiente más importante de la Historia de Estados Unidos, gracias a toda su tripulación. Entre ellos destacar a Los Applejacks, ahora con Lowe al piano, que ya eran de hecho los músicos de estudio en la mayoría de las grabaciones, aunque también grababan con éxito, por su cuenta, como su tema instrumental "Mexican hat rock" (1958) o, en menor medida, "Rocka-Conga" (1959). A partir de este año destacan por encima de todos las figuras del teen-idol Bobby Rydell, y del Rey del Twist, Chubby Checker, acaparadores de números uno. Pero a pesar de todo este talento había un factor externo fundamental para explicar el tremendo y duradero éxito del sello. El famoso programa promocional del rock & roll en televisión "American Bandstand", era de su misma ciudad y existía amistad entre Lowe y el presentador de este, Dick Clark, ocupándose ambos de que nunca faltaran artistas de Cameo en el programa, para beneficio mutuo. Se especializaron en bailes de moda, con grupos de este estilo como The Dovells, The Orlons o The Tymes, pero esto que les reportó tantos beneficios acabó con su edad de oro, ya que esas canciones eran de usar y tirar y como todo el estilo en sí, pasajero. A mediados de los años 60 no solo el twist y otros bailes habían quedado obsoletos, sino que "American Bandstand" se trasladó a California, acabando con toda su promoción gratuita. Checker y Rydell se fueron y Cameo intentó adaptarse a los tiempos grabando a una de las grandes promesas del mersey-beat británico, The Kinks, pero aunque estos luego triunfarían, no era su momento y las ventas fueron flojas. Deprimido, Lowe vendió su parte al magnate del petroleo Al Rosenthal, y poco después le siguieron los otros dos fundadores, de forma que para 1965 Cameo-Parkway pertenecía a extraños con mucha menos visión que sus fundadores. De todas formas gracias al nuevo y joven director artístico Neil Bogart, todavía se grabaron buenos discos de Jo Ann Campbell y el actor Clint Eastwood, aunque no fueron grandes éxitos como el tema psicódelico "96 tears" (1966), de Question Mark & the Mysterians, número uno y auténtico canto del cisne de Cameo-Parkway. En 1967 la empresa (que ya había creado una nueva subsidiaria, Vando) fue absorvida por MGM y unos meses después Cameo y Parkway vendidas como trapo viejo a Allen Klein (el contable que se encargó de las finanzas de los Rolling Stones y los Beatles), que tras ciertos escándalos financieros la hizo desaparecer entre los laberintos de su conglomerado musical ABKCO, mientras que Vando era comprada por discos Bell, donde curiosamente ahora estaba trabajando Appell (y que tendría un éxito como productor allí con "Knock three times", de Tony Orlando). Bogart y la mayoría de su plantilla se fueron entonces a discos Buddah, que acababa de fundar un ex-ejecutivo de MGM. Allí se convirtió en uno de esos maestros de guiñol del chicle pop (vease) y luego fundó sus propios sellos discográficos, donde se encumbró como uno de los grandes creadores y promotores del glam y el funk. En plena cima, murió de cáncer en 1982 cuando solo tenía 39 años de edad. Lowe moriría en 1993, a los 75, Mann en el 2001, de alzheimer, a los 84, y Appell en el 2014, a los 92. Klein pasó una temporada en la cárcel por evasión de impuestos y le ganó una demanda de plagio al ex-beatle George Harrison antes de convertirse en apoderado de éxito de artistas como Phil Spector o The Verve. Murió de alzheimer en 2009 a los 77 años. Ahora, al menos, la sede de Cameo-Parkway está ocupada por Philadelphia International Records.