domingo, 12 de octubre de 2014

Kimball Coburn (Memphis, 1940)

Como tantos otros adolescentes se enamoró del rock & roll y empezó a cantar armonías vocales, a falta de instrumentos, junto a unos amigos. Tenía facilidad para componer y pronto sus actuaciones en bailes y fiestas le hicieron popular. Tras oirsele en la radio, grabó el single "Boo-Be-Ah-Be" (1958) en el modesto sello Rivermont, de Tennessee. Era una obra magnífica del doo-wop blanco y rockero que podía haberle puesto a la altura de los mismísimos Belmonts, en aquellos años (y en estos) los reyes del estilo sin ninguna duda. De ello se dieron cuenta los de la discográfica Challenge, de California, que se lo regrabó y relanzó con más medios, junto a un nuevo single de parecidas características, "My little girl", que por desgracia llevaba en la cara B el mismo tema siempre, "Cute", que aunque muy bueno también empezaba a hacerse repetitivo. Los discos no funcionaron demasiado bien, pero al menos sirvieron para que el nuevo gran sello especializado en rockabilly, Hi, se fijase en él y lo fichase como una de sus valores de lanzamiento. De nuevo apretando las tuercas y exprimiendo sus hallazgos al máximo, su primer disco con Hi fue "Teenage love", que llevaba en la cara B el "My little girl", solo que ahora rebautizado como "Please, please", para sortear torpemente problemas de derechos, y grabado con un estilo aun más rockabilly por afinidad a la casa. Su siguiente sencillo, "Darlín´" (1959), era un tema high-school que, aunque de gran calidad, ya empezaba a buscar descaradamente un mercado más amplio que no se encontró en parte por lo verde que estaban los de Hi en cuestión de promoción y distribución. Estaba claro que Coburn era un diamante desaprovechado y fueron ahora los de la poderosa RCA los que se dieron cuenta y le ficharon, editándole "Kam & Pam", otro tema pensado para convertirle en un teen-idol, un ídolo para jovencitas que pudieran identificarse con canciones sobre desamor adolescente. Pero fracasó, RCA no le renovó el contrato y recaló en diversas discográficas cada vez de menor importancia, aunque siendo fiel a su du-duá rockero como demuestran buenos temas como "What a day" (1960) o "No reason why" (1962), aunque a la desesperada se adaptó bien a las modas e hizo algún twist, como su "Why don´cha give in". Que su carrera fracasase solo hay que atribuirla a factores externos pues talento, tanto como cantante como compositor, no le faltaba. El caso es que en esta época se casó, con la Pam de su canción antes citada, empezaron a tener hijos, consiguió un trabajo más estable y se involucró más con su iglesia evangélica. Formó un conjunto de rock cristiano junto a sus hijos, todavía unos niños pequeños, a principios de los años 70, tocando en la iglesia y fiestas parroquiales con gran éxito. Viendo su don para transmitir el mensaje divino a través de la música se convirtió en un animado y original Pastor Evangélico que tocaba la guitarra y cantaba animadamente durante sus ritos, consiguiendo bastante adeptos y simpatías, como la que él mismo desprende. Ahora, abuelo, sigue siendo uno de los predicadores más respetados de su fé, y conocido por los discos que sigue autoeditando, con títulos como "Un mensajero y su música", que han hecho que para algunos exaltados sea incluso considerado un profeta.
Músicos: Kimball Coburn (voz y guitarra acústica), The Six O´Clock Boys (coros), Kimball Coburn Jr. (batería), Collie Coburn (órgano), Cathy Coburn y Cari Coburn (pandereta y coros) y la orquesta de Sy Rose. "Please, please".