viernes, 23 de mayo de 2014

Joyce Harris (Bowling Green, 1939)

Aunque nació en el estado norteamericano de Kentucky su familia se trasladó a Nueva Orleans cuando aun era una niña, y fue allí donde forjó su educación musical escuchando a grandes genios del primer rock & roll como Fats Domino o Little Richard. Decidida a hacer esa música formó un dueto junto a una de sus hermanas llamado Judy & Joyce. Tras ganar un concurso de jóvenes talentos se les concedió de premio el derecho a grabar un single. El resultado fue el algo irritante "Hey pretty baby" (1958), que llevaba en la cara B un tema propio, "Rock and roll kittens". Gustaron a los de discos Dot, que decidieron reeditar el disco pero regrabándolo mejorada y con el rockabilly "He´s the one" en la otra cara. Fichadas por discos Decca editaron ahora "Nursery rock", otro single que tampoco, como los anteriores, tampoco alcanzó el éxito. Sus temas no estaban faltos de ritmo, energía rockera y toques de originalidad, pero sus voces femeninas paralelas sonaban demasiado a los grupos de hermanas del boogie-woogie, haciéndolas obsoletas. El fracaso y el hecho de que Judy se casase terminó con el dúo, grabando en seguida Joyce un disco producido por una productora televisiva y compuesto por ella misma, "The boy in school" (1959). Estaba claro que su música había ganado con la disolución del dueto Harris, mostrando ahora Joyce toda su potencia de voz y desparpajo rockero, pero por desgracia la ínfima tirada del disco hizo que pasase desapercibido. Hubo de marcharse Joyce a Méjico, donde había conseguido un trabajo cantando para una cadena de restaurantes, y donde sucedió que Lora Richardson, de la discográfica Domino, estaba por allí de vacaciones, la vio y la fichó de inmediato. Grabó con ellos en seguida una tremebunda y dificilmente superable versión del "Got my mojo working", sin desperdicio pero que tardó años en ver la luz, y el excelente y puro du-duá "I cheated" (1961) que fue pinchado incesantemente en la radio, sin duda bien encauzado publicitariamente con unas fotos promocionales de Joyce posando como una bomba sexual. Mejor aun fue el tardío y agresivo rockabilly "No way out", éxito importante en algunos estados y reeditado inmediatamente en California por el sello Infinity. No le faltaron actuaciones ahora en Lousiana, Tejas, California y Las Vegas, asi como en importantes programas de la televisión nacional. Pero estaba claro que la fiebre del rockabilly había pasado y nuevas corrientes musicales arrasaban en el mercado. Joyce tuvo que reciclarse, pasandose al soul primero, con el nuevo y adecuado nombre artístico para la ocasión de Sinner Strong (Fuerte Pecadora). Su disco de este estilo, "Don´t knock it" (1963), es de una fuerza extraordinaria y de lo mejor de su discografía, pero pronto retomó su nombre original para hacer un sencillo estilo grupos de chicas que tan de moda estaban entonces, el nada malo "Baby, baby, baby". Después volvió a sus raices, tocando sobre todo bluegrass, la música de su tierra natal y hoy día, aunque sigue componiendo y cantando, sobre todo por diversión, y vive casi retirada de los escenarios en un bucólico pueblo de Lousiana.
Músicos: Joyce Harris (voz, guitarra acústica y mandolina), Sonny Rhodes (guitarra), Anita Kerr Singers y The Slades (coros) y The Daylighters. "No way out".