viernes, 11 de abril de 2014

Faron Young (Shreveport, 1932 - Nashville, 1996)

Quizá pocos artistas merezcan menos que él estar en este diccionario, pero no somos rencorosos y hay que agradecerle, a su pesar, un buen puñado de canciones. Y es que esta estrella del country también hizo rockabilly, aunque se vio obligado a ello ya que en la segunda mitad de los años 50 su carrera estaba poco menos que muerta y el country de capa caida ente el empuje del nuevo género. Esto se ilustra con un dato: Un número uno de las listas de la música country en 1957 quería decir que había vendido solo alrededor de 30.000 discos. Los artistas de rockabilly vendián millones. Young, un aprovechado sin principios, delcararía más tarde que "odiaba cada minuto de ello (del rockabilly)", seguramente en venganza porque, encima, sus discos no se vendían tan bien como los de rockers más auténticos y con más talento que él. Para más inri y despecho Young habló mál del género con verdadera inquina y poca gracia, todo lo contrario que su colega George Jones, que aunque renegó de su etapa rockabilly siempre se lo tomó todo con gran sentido del humor. Young nació en el norteamericano estado de Louisiana, en el seno de una familia de humildes granjeros. Aunque un buen estudiante que lllegó a ingresar en la universidad, su verdadera vocación era la música, empezando a cantar desde niño temas country con tal acierto que desde su adolescencia ya consiguió actuar en un club local con regularidad. Fue descubierto por la estrella del country Webb Pierce, que le abrió las puertas del prestigioso programa Louisiana Hayride. No obstante todo lo dicho al principio sus primeros discos eran de un hillbilly alegre que podía presagiar un acercamiento al rockabilly, cuando llegase, de forma natural. Su primer single, "Hot rod shotgun boogie nº 2" (1951), así lo demuestra, pero cuando es fichado por la gran discográfica Capitol su música y su estética se hacen mucho más conservadoras, aunque el primer tema que le dio a conocer, "Goin´steady" (1952), gracias a las ventas (número dos en las listas country) y las apariciones televisivas, todavía tenía cierto gancho juvenil. Tras un largo parón para hacer el servicio militar, no están nada mal tampoco "If you ain´t lovin´" (1954) y, sobre todo el tema honky-tonk "Live hard, love hard, die young" (1955), número uno de las listas country, con una letra de lo más provocadora, juvenil y rebelde (Vive a tope, ama a tope, muere joven), le valieron apodos como El Sheriff Cantante (lo que casi obligó a su conjunto de apoyo a rebautizarse como Los Alguaciles de Campo) o El Robacorazones Hillbilly. Gracias a estos y otros éxitos, como la balada "Sweet dreams" (1956), se convirtió en una de las mayores estrellas del country y del cine del oeste de serie B de la segunda mitad de los años 50... y en esto que llegó, como una apisonadora, el rockabilly. Comparado con los avasalladores rockers de su edad, Young parecía su abuela cantando canciones de la prehistoria y de la noche a la mañana sus discos dejaron de venderse, perdido totalmente el mercado juvenil y, en parte, el adulto. Así, como hemos dicho, se puso a hacer rockabilly. Son canciones como "Honey, stop!" (1957), "Snowball", "I can´t dance" (1958) y otras con más toques du-duá. Rockera aunque un poco blanda es "Alone with you", su mayor éxito en esta fase, que llegó al número uno en las listas country y entró en las listas generales. Tras el tema high-school "Hear you talkin´" (1959), abandonó el rock and roll una vez que su comercialidad empezaba a decaer. Como el country comenzaba a resurgir se pasó de bando nuevamente, triunfando otra vez con "Country girl", otro número uno en las listas del género, "Your old use to be" (1960), número cinco, y "Hello walls" (1961), también número uno, temas conservadores tanto en música como en letra. Su status e influencia en el mundo del country le llevó a fundar una revista especializada, "Music City News", aunque su estrella declinase durante el resto de la década ante la llegada de nuevos géneros musicales como el mersey beat, el surf y la psicodelia. En cuanto se aclaró el panorama volvió a levantar cabeza, demostrando, eso sí, gran espíritu de superviviencia, con grandes éxitos como el hillbilly "Wine me up" (1969) o el vals country "It´s four in the morning" (1971), otro número uno. Se mantuvo cerca de la cima durante el resto de los años 70, aunque no se muy bien hasta que punto si por su talento musical o por su comportamiento desagradable, estúpido y violento, como cuando abofeteó a una chica del público durante un concierto. Para los años 80 su carrera estaba totalmente acabada, y se empleó como portavoz e imagen de una especie de nueva aspirina en polvo. Después hay que destacar un buen álbum de duetos que hizo con Ray Price (1990), producido por el gran rocker Ray Pennington, y poco más. Totalmente olvidado por el público, y con la salud algo deteriorada, decidió que lo mejor era cortar por lo sano y se pegó un tiro con las fiestas de Navidad a la vista, cuando tenía 64 años de edad.
Músicos: Faron Young (voz y guitarra acústica), Billy Byrd, Chet Atkins, Hank Garland, Jack Shook, Grady Martin, Herman Wade, Ray Edenton, Darrell McCall, Odell Martin, Jerry Kennedy, Chip Young, Glenn Keener, Pete Wade, Tommy Allsup, Harold Bradley, Paul Worley, Mark Casstevens, Jimmy Capps, Roger Ball y Richard Bass (guitarra), Lightning Chance, Bob Moore y Thomas Pritchard (contrabajo), Farris Courtsey, Willie Ackerman, Buddy Harman, Eddie Bayers y Gene Chrisman (batería), Floyd Cramer, Marvin Hughes, Hargus Robbins y Thomas B. Keels y Merrill E. Moore (piano), Jimmy Day, Bob Foster, Buddy Emmons, Joe Vincent, Ben Keith, Sonny Burnette, Pete Drake, Joe Green, Sonny Garrish y Larry Sasser (steel guitar), Tommy Jackson, Dale Potter, Tommy Vaden, Buddy Spicher, Johnny Gimble, Red Hayes, Tommy Williams, Clinton Gregory, Jim Buchanan y Henry Husinger (violín), Velma Smith, Spider Wilson y Buck Owens (guitarra acústica), Owen Bradley (órgano), Charlie McCoy (armónica), Teddy Wilburn y Doyle Wilburn (guitarra acústica y coros), Gordon Terry (violín y guitarra acústica), Henry Strzelcky, Joe Osborn y David Smith (bajo), The Shelly Kurland Strings (cuarteto de cuerda), Blondie Calderón (vibráfono), Dennis Burnside (teclados), Hubert Long, Rufus Long, Anita Kerr Singers, Jack Halloran Singers, Donny Young, The Jordanaires, The Nashville Sound, Millie Kirkham y Trish Williams (coros) y Jack Jackson. "Honey, stop!"