martes, 18 de marzo de 2014

Robert Mitchum (Bridgeport, 1917 - Santa Bárbara, 1997)

Nació en el norteamericano estado de Connecticut en el seno de una humilda pero honrada familia de profundas convicciones religiosas y sangre salada por los mares del Norte. Cuando Robert tenía solo dos años de edad, su padre fue atropellado por un tren, cobrando por suerte su madre una pensión de viudedad, ya que estaba embarazada. Su madre se volvió a casar y la recién estrenada familia se trasladó a vivir a una granja de Delaware. Fue aquí, yendo al colegio, cuando empezaron los serios problemas de comportamiento de Robert, peleando constantemente y cometiendo pequeños delitos que le costaron la expulsión de más de un centro. Su madre, harta, le envió a casa de sus abuelos una vez que tuvo edad para ir al instituto. Pero de aquí le echaron también por pegarle al mismísimo director, por lo que la desesperada familia le envió a casa de su hermana mayor, que vivía en el barrio irlandés (La Cocina del Infierno) de Nueva York. No era el mejor lugar precisamente para rehabilitar a un proyecto de delincuente juvenil, y, efectivamente, Robert se mezcló en pandillas y fue nuevamente expulsado del instituto. Renegando de toto tipo de autoridad, se escapó de casa y se dedicó a recorrer el país a bordo de vagones de mercancias vacios, algo que durante la época de la Gran Depresión era bastante peligroso y poco reconfortante. Trabajó en los empleos más duros para sobrevivir, incluso llegó a disputar algún combate de boxeo pseudo-ilegal cuando acababa de cumplir 14 años, pero durante su paso por Georgia, fue arrestado por vagancia y encadenado a una cuerda de presos. Escapó, casi a costa de perder una pierna, durante la fuga, lo que le dejaría una ligera cojera de por vida, reuniéndose con su familia en Delaware. Pero el joven rebelde no era de los de estarse quieto, y pronto se embarcó en una nueva aventura rumbo a California, en 1936, donde su hermana Julie estaba trabajando como corista. Consiguió un trabajo como "negro" escribiendo el horóscopo para un conocido astrólogo, y en sus ratos libres empezó a aparecer como extra en pequeñas obras teatrales, gracias a su impresionante físico y poco habitual rostro. Empezó a escribirle pequeños números a su hermana y, visto el éxito, se animó a escribir entremeses para el teatro e incluso poesía, algo para lo que demostró tener talento. En 1940 fue a buscar a su novia de Delaware para casarse con ella (con la que en seguida tuvo tres hijos), y de paso llevarse a California al resto de su familia. Comenzó a trabajar como montador en la fábrica de aviones Lockheed, pero sufió un ataque de nervios que le produjo una cegera psicosómatica temporal, por lo cual los jefes prescindieron de él en labor tan delicada. Bastante recuperado empezó a conseguir trabajo de extra cinematográfico, casi siempre en westerns de serie B, y haciendo de malo de pocas palabras, dada su jeta. Pero le llegó una gran oportunidad, que no desaprovechó, como actor secundario en el film bélico "Treinta segundos sobre Tokio" (1944), donde impresionó tanto a los productores de RKO que le hicieron un rápido y suculento contrato. Su primer papel protagonista fue en el western "Nevada", pero su primer gran éxito fue con "También somos seres humanos" (1945), una película bélica que se alejaba del bobo patrioterismo sin reflexión de otros productos de la época y que la valió una nominación a los oscars. Tras hacer el servicio militar retoma su carrera especializándose ahora en el cine negro, y convirtiéndose por fin en una cara conocida en el mundo entero gracias a obras maestras como "Regreso al pasado" (1947), por citar una. Pero en esos días fue arrestado por posesión de marihuana, ganándose una condena de cárcel quefue suspendida a los 43 días de su estancia entre rejas gracias a las influencias de Hollywood. Quién pensase que eso podía acabar con su carrera no podía estar más equivocado, la publicidad que ello produjo convirtió a Mitchum en el chico rebelde (y víctima de la sociedad, las mujeres o de diversos malentendidos) por excelencia del cine estadounidense de finales de los años 40 y principios de los 50, antecedente claro de los Brando, Dean o Presley que estaban por venir. Esto queda demostrado en grandes cintas, como "Cara de Angel" (1952), pero la versatilidad y el dominio de la interpretación que Mitchum había alcanzado quedaran patentes pronto en papales tan distintos como el western "Río sin retorno" (1954), con Marilyn Monroe como co-protagonista, y, sobre todo, la inmortal "La noche del cazador" (1955), interpretando el mejor asesino en serie de la Historia del cine, el predicador Harry Powell. La misma conducta de Mitchum seguía siendo problemática, bebiendo en exceso, negandose a pasar por el aro a todo y acarreando frecuentes dolores de cabeza a productores y resto de elencos. Fue por ello que se le dio bastante de lado, por lo que se decidió a producir algunos de su films, y fue así como construyó la película "Camino de odio" (1958), donde interpreta a un pendenciero joven que se dedica al contrabando de alcohol y a desafiar a la ley en sus vehiculos de gran potencia. Mitchum ya había demostrado sus dotes como cantante, de forma breve y tangencial en "Raquel y el forastero", "Río sin retorno" y "La noche del cazador", incluso había editado un disco de calypso, pero es aquí donde sorprende y canta el tema de aires rockabilly que da título al film en inglés, "The ballad of Thunder Road" (con otro tema rockeril en la cara B, "My honey´s lovin´ arms"). El tema llegó al puesto 62 de las listas de éxitos y la película fue de las más queridas por los adolescentes de la época, no en vano no solo estaba inmersa en el género rocker, sino que se encumbraba por encima de otros títulos del estilo gracias a su calidad, dinamismo y, sobre todo, por la interpretación de Mitchum. "The ballad..." fue reeditada de nuevo con éxito en 1962 y Los Planet Rockers lo versionearían en 1993. Pero Mitchum sabía entonces que no era buena idea dedicarse a la canción, con tantos rockers mucho más jovenes que él en el mercado, y se centró en su faceta de actor. Llegaron otras grandes interpretaciones que le venían que ni pintadas: el mujeriego de  "Con él llegó el escándalo" (1960), el vengativo ex-convito de "El Cabo del Terror" (1962), el borracho de "El Dorado" (1966) o "El poker de la muerte" (1968), donde retoma en cierta manera el personaje de Harry Powell. Edita ahora un nuevo disco, "That man, Robert Mitchum", una estupenda selección de temas, algunos propios, donde va del country al rock & roll que rozaba en "Thunder road", como en "You deserve each other". Su espléndido "Little old wine drinker me" llegó al número nueve de las listas country. Los años 70 fueron años de madurez, cambiando completamente el carácter de sus personajes cinematográficos, como en "La hija de Ryan" (1970) o "La batalla de Midway" (1976), pero a partir de aquí, la falta de buenos papeles y la comodidad le empujan a trabajar, cada vez con mayor exclusividad para la televisión, saliendo solo de la pequeña pantalla para hacer cameos en producciones mayores -inteligente y cinéfilo el de "El Cabo del Miedo" (1991)-. Uno de los mejores actores de siempre y con tangenciales relaciones con el mundo rockin´murió a los 79 años víctima de un cáncer de pulmón. "The ballad of Thunder Road".