viernes, 19 de abril de 2013

Charlie Gracie (Filadelfia, 1936)

 
Después de que su padre le comprará su primera guitarra en su más tierna infancia, el pequeño Charlie se volvió un niño prodigio del instrumento, tocando en seguida en fiestas de todo tipo. Tras empezar a cobrar dinero por actuar en bodas y otros eventos familiares (su padre demostró buenas dotes para los negocios), el chico debutó con gran éxito en la radio, ganó un concurso para jóvenes talentos local y, con solo catorce años de edad, apareció en el espectáculo televisivo del entonces famoso en Estados Unidos, Paul Whiteman. Su estilo giraba entonces entre el western bop y el jump blues, como queriendo adentrarse en el rock and roll que aun, oficialmente, no existía. Pero si estaba dentro de sus coordenadas, lo llamaran como lo llamaran, tal y como lo demuestra ya su primer single, con Cadillac Records, "Boogie woogie blues" (1951), un proto-rockabilly con todas las de la ley. No era una casualidad de las mezlcas rítmicas. Sus claros objetivos rockeros, su intuición pionera y su talento se dejaron notar en sus siguientes discos, sobre todo en "Rockin´n´rollin´" (1952). Apareció en el famoso programa televisivo "American bandstand", todo un escaparate de los primeros rockers mundiales y de su impacto entre la juventud. Firmó entonces por la filial discográfica de 20th Century, pero como suele suceder con las grandes compañías, incapaces de arriesgar lo más mínimo, le domesticaron un tanto y aletargaron su carrera editándole el un tanto conservador disco "My baby loves me" (1955). Tras otro más por el estilo, desilusionado, se pasó como mascarón de proa al recién fundando sello Cameo. Aquí triunfó plenamente con su tema "Butterfly" (1956), que llegó al número uno y del que vendió más de dos millones de copias. No es de extrañar, lo tenía todo en uno, rock and roll, ritmos románticos y du-duá. Ese mismo año "Fabulous" llegó al número 16, pero lo más importante es que se introdujo en las listas británicas, llegando al número seis, haciéndole popular ya para siempre en el mercado europeo. Otras acertadas canciones dieron ya las suficientes ganancias a Cameo para permitirle establecerse firmemente en el negocio musical. En estos momentos era Gracie uno de los grandes del rock and roll estadounidense, haciendo giras con el show de Alan Freed, apareciendo en el programa de televisión de Ed Sullivan o teniendo un papelín en la película promocional del rock "Jamboree" (1957). De estos días data su gran amistad con Eddie Cochran. Pero Charlie perdió la competencia con otras estrellas más carismáticas del genero en esos días, y se refugió en Inglaterra, donde era inmensamente popular, haciendo unas multitudinarias giras que ejercieron gran influencia entre un público en el que estaban todas las futuras estrellas del rock británico. También actuó en Francia, Alemania, Austría, Holanda,... Fue el primer grande del rock and roll en ir a Europa tras Bill Haley. De vuelta a Estados Unidos pudo darse cuenta de como su estrella había declinado con rapidez (hasta el punto que estuvo muchos años olvidado), pasando ahora a discográficas cada vez más modestas, y recurriendo al rhythm & blues durante los años 60, una vez que la fiebre por el rockabilly ya había pasado. Aun así hay buenos discos que destacar, como "The race" (1960). Su gran recuperación vino en los años 90, con el resurgir de los festivales y las discográficas especializadas en el género, que reconocieron a Gracie como uno de los grandes pioneros. Grabó un nuevo disco, volvió a actuar ante multitudes y Van Morrison le reclamó como su telonero para su gira del año 2000. El culmen del reconocimiento a su carrera ha llegado con el documental sobre su vida y su obra "Fabulous" (2007).
Músicos: Charlie Gracie (voz y guitarra), Tommy Conwell y Jimmy Vivino (guitarra), Quentin Jones (bajo), Dave Ferrara y Dennis Diken (batería), Ralph Miller y Craig Ross (piano), Daryl Jenkins (saxo), Pete Barnhart (percusión), Grahm Nash (coros) y las orquestas de Bernie Lowe y Dick Jacobs.  "Butterfly"

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