viernes, 24 de agosto de 2012

Rick Griffin (Palos Verdes, 1944 - Petaluma, 1991)

Hijo de un arquitecto y arqueólogo aficionado, desde niño Rick acompañó a su padre a ciudades fantasma del suroeste de Estados Unidos, en busca de objetos de coleccionista y la visión de ellos y el contacto con la cultura india influyó grandemente en su obra artística posterior. Durante su adolescencia su amigo Randy Neuert le introdujo en la pujante cultura surfista de California, ganando en seguida popularidad entre sus congéneres surfers gracias a su talento para dibujar tebeos sobre el tema, en especial la serie "Charlie", que empezó a publica la revista "Surfer" en 1961, y su ojo alado, cabalgando o no sobre las olas, que sirvió para decorar no pocos hot-rods de la época. Poco después se apuntó a una academia de arte, donde conoció a su mujer, la también artista Ida Pfefferle, y tomó contacto y se integró en el grupo de artistas conocidos como los Jook Savages. Destaca de esta época la portada para un disco del grupo de música surf The Challengers, uno de cuyos miembros era su amigo Neuert. Tras un viaje surfista a Méjico Rick se quedó fascinado con los posters psicodélicos que por esa época se estaban haciendo en San Francisco. Así que hacía allí fueron, transformando los colores surf de su furgoneta (donde vivía la pareja) en un carnaval hippy de colores, sin duda transformados por los experimentos con ácido en los que participaron, alguno de ellos dirigidos por el estrafalario gurú de la contracultura Ken Kesey. Fue abriendose camino como dibujante de posters para conciertos, destacando sus obras para Los Charlatans o Grateful Dead y como historietista underground, aunque también hay que nombrar sus exposiciones, con o sin los otros Jook Savages, y su integración en el grupo Berkeley Bonaparte a partir de 1967 junto a otros artistas surfers, psicodélicos y hot-rods, como los famosos Víctor Moscoso, Stanley Mouse o Wes Wilson entre otros. Finalmente decide volver a las playas del sur de California, donde, quizá todavía algo drogado, pasó una crisis de fé y abrazó el cristianismo. Su cambió de religión se nota en su obra, de hecho a partir de entonces solo haría portadas para grupos de rock cristiano en un ejemplo mayúsculo de la radical fé del converso. Ello no le impedía seguir conduciendo su Harley-Davidson y un mal día una furgoneta giró sin poner el intermitente cuando intentaba adelantarla, haciendo que Rick se estrellase contra ella, muriendo tres días después, el 18 de agosto, cuando solo tenía 47 años de edad.