domingo, 1 de mayo de 2011

Lucerito Bárcenas (Méjico D. F., h. 1930)

Guapa, simpática y con ganas de triunfar, esta joven se metió de lleno en el mundo de la revista teatral y muy pronto consiguió dar el salto al cine, en primer lugar como extra, merced a su excelente físico, en una película cuyo título lo dice todo con respecto a cual era el género músical del que trataba, "Canta y no llores" (1949), protagonizada por uno de los reyes del mariachi, Carlos López Moctezuma. Su papel no tenía importancia pero si consiguió destacar lo suficiente como para elevar su caché en sus espectáculos, llegando al grado de primera vedette. En esto estuvo un tiempo hasta que los del cine la recuperaron para un rol de mayor enjundia en la insufrible producción "Se le pasó la mano" (1952), cuyo fracaso ya hizo pensar a nuestra protagonista que desde luego el cine no iba a ser la vía por la cual alcanzar el triunfo. De regreso a su carrera de artista de variedades empieza a trabajar también por el sur de Estados Unidos, conociendo de primera mano los nuevos ritmos que están surgiendo en los primeros años 50 y decide incorporar el rhythm & blues y el incipiente rock & roll a su repertorio, pero siempre con una orquesta de fondo que atenuaban cualquier atisbo de rebeldía o agresividad en su música haciéndolo apto para los mayores que iban a ese tipo de espectáculo. Seguiría el ejemplo de Gloria Ríos, otra vedette que había aprovechado sus contactos con el mundo de la farándula para pasarse con descaro al género con éxito. No era rock and roll, eran letras adaptadas del r&r a los gustos viejunos con un ritmo generalmente de swing, cha-cha-chá o jazz. No obstante, ello fue suficiente para que los productores americanos del film "Cha-cha-chá boom" (1956) la contratasen como una de las protogonistas del proyecto, una especie de respuesta latina al film promocional del rock estadounidense "Ella no puede remediarlo". Las distancias entre uno y otro son insalvables, en este se contrata a artistas de tercera fila estadounidenses que de forma descarada solo adaptan el rock para darse a conocer (Judd Conlon Group, Helen Grayco,...) y que luego desaparecerán tan rápido como aparecieron, mezclándolos con algunos grandes nombres de los ritmos latinos (Damaso Pérez Prado, Manny López,...) y estrellas del cha-cha-chá o el mambo como la bailarina Sylvia Lewis junto a nuevas promesas como se suponía que era la Bárcenas, todo ello aderezado con un poco de aventura en una Cuba acosada por los rebeldes de Fidel Castro. Del bodrío poco se puede salvar excepto la orquesta de Bernie Lowe (adaptador del "Hound dog" y autor de "Teddy Bear", entre otros míticos temas), luego acompañante de Elvis en sus primeros films, y la versión del "Lonesome road" por el Mary Kaye Trio. Aprovechando el tirón y a la busqueda de otra reina del rock más, los de discos Peerless ficharon a Lucerito y le editaron el oportunista single "El semáforo" (1957), que llevaba en la cara B la al menos divertida "Mi marido y el rock and roll". El disco fue un éxito y, efectivamente, Lucerito fue promocionada con bastante desvergüenza como "La reina mejicana del rock & roll", haciendo giras por toda sudamérica con este ostentoso y exagerado título. La realidad es que contribuyó en no poca medida a la expansión del género en paises más aislados como Perú o Bolivia. Y eso fue todo, con la aparición en Méjico de conjuntos verdaderamente rockers quedó completamente relegada en cuestión de meses, volviendo un tiempo a las tablas del escenario hasta que contrajo matrimonio, retirándose acto seguido del mundo del espectáculo para dedicarse a la vida familiar. De sus antiguos compañeros en "Cha-cha-chá boom" Lowe siguió dedicándose a la composición practicamente hasta el día de su muerte en 1993, Conlon se empleó como arreglista musical para la casa Disney hasta su temprana muerte en 1966, su amiga Grayco apareció en diferentes programas de televisión un tiempo, antes de retirarse a la vida familiar también, mientras que la Lewis, una vez terminada su aceptable carrera en Hollywood, se dedicó a la coreografía.
Músicos: Lucerito Bárcenas (voz) y Orquesta y la orquesta de Bernie Lowe.

En la película "Cha-cha-chá boom" la Orquesta de Pérez Prado toca y Lucerito baila con el resto del coro. Luego Sylvia Lewis se luce con "Voodoo suite". Para que se os hagais una idea.