martes, 19 de abril de 2011

Miklos Fenyö (Budapest, 1947)

Aunque nacido en Hungría, su familia emigró cuando él era aun niño a los Estados Unidos, y en Nueva York asistió Miklos al colegio donde se familiarizó con el rock and roll de primera mano. Ya en su adolescencia regresó a su patria natal con la intención de llevar al otro lado del telón de acero los nuevos ritmos que había aprendido, labor misionera en la que es pionero. Tenía buena voz y ya había aprendido a tocar el piano, así que lideró su primer grupo de rock´n´roll llamándolo Star. Por desgracia no tuvo éxito, quizá estaba demasiado adelantado a su época en el bloque del Este, y lo disolvió para formar uno un tanto más melódico y adaptado al sistema llamado Syconor. Pero no fue hasta 1967 que empezó realemente a triunfar como director y líder de la banda de rock Hungária, ganando un importante premio, pero ya con algunas influencias en su seno que dejaba algo apartado el rock & roll clásico, estilo que por otra parte nunca abandonó en conciertos que pronto se extendieron a todo el territorio nacional. Convertido en uno de los estandartes del rock del bloque comunista, Miklos salió de gira por la Unión Soviética, Polonia o Alemania Oriental en los años 70, pero por desgracia pronto fue derivando su estilo, hacia el pop primero y hacia el funk a finales de esa década, intentando adaptarse de forma patética a las nuevas modas capitalistas, lo que, cual merecido castigo socialista, le valió problemas con las autoridades y prohibición de alguno de sus discos (aquí he de expresar mi agradecimiento al Comisario Político de turno por evitar que aquella basura saliese a la calle durante décadas pues emanaba verdadero hedor). Por fortuna el revivalismo rockabilly también llegó a Europa del Este a finales de los años 70, sorteando las dificultades de distribución, y aunque en un primer momento el nuevo movimiento rocker era bastante marginal pronto se destaparía como uno de los más frescos y vivos de Europa. Así las cosas no es de extrañar que un pionero como Fenyö fuese reclamado por los grandes medios y grabase un álbum superventas tan bueno como es "Rock and roll party" (1980). Pero Miklos se dejó influir por malas o estúpidas gentes que le recomendaron actualizarse a mitad de los años 80 haciendo sonido (me niego a llamarle música) break-dance, creyendo que ese estilo iba a ser recordado en el tiempo. Daba pena ver al otrora digno músico intentando caer bien a un puñado de chavales descerebrados con la gorra para atrás. La triste imagen contribuyó a la disolución de su borreguil banda, evento que coincidió con otro mucho más triste, la caida del muro y la llegada del capitalismo salvaje a Hungría. En los años 90 continuó Fenyö su carrera en solitario (con su hijo acompañándole al piano) y como manager de algunas nuevas bandas de rock en su país, recibiendo numerosos premios, homenajes y protagonizando dos musicales rockeros de bastante éxito, uno de ellos biográfico de su carrera como pianista de rock & roll al estilo del "Gran bola de fuego" sobre Jerry Lee Lewis (solo que Jerry nunca hizo break-dance). En el año 2008, de hecho, se ha realizado una película musical sobre los primeros tiempos rockeros de Fenyö llamada "Made in Hungaria" de la que opinaré cuando la vea. Actualmente es una especie de institución mediática en Hungría, que lo mismo hace de jurado en concursos televisivos, que edita un buen disco como "Mr. Rock and roll" (2004) que hace remix ridículos de viejos éxitos, que sale en películas, que canta ante 70.000 nostálgicos. En cualquier caso no se le puede negar una cosa: que fue el pionero en uno de los lugares con más movimiento y más cantera rocker de Europa (su embajador en los Estados Unidos es un rocker, creo que algo inédito en el mundo, aunque ya no se note tras su alopecia y trajes de corbata). Y si no, ahí están grupos como Mistery Gang o Rockin´ Rockcats (entre muchos otros), clubs como el Gödör o el Lucky 13 o bares como Amigo (calle Harsfa 1 en Budapest), que creo es único en el mundo en hacer un mínimo de dos conciertos semanales del género, cuando no cuatro.
Músicos: Miklos Fenyö (voz y piano) y Hungária.

"Rock and roll party"