miércoles, 15 de diciembre de 2010

Stanley Mouse (Fresno, 1940)

Stanley George Miller nació en California, Estados Unidos, y su padre era un animador de Disney, del cual heredó el talento y su afición por el dibujo. Pero tras la separación de sus progenitores se fue con su madre y sus hermanos a Detroit, ciudad industrial que habría de marcar la la vida y carrera profesional del pequeño, como veremos. Ya en el colegio empezaron a llamarle Mouse (Ratón), puesto que era su firma personal dibujar este animal, y ese mote adoptaría como apellido profesional para el resto de sus días. No paraba de dibujar, muy influido por los tebeos y por los bocetos profesionales de su padre, pero pronto desarrolló un estilo propio, a medio camino entre el infantilismo de Disney y la nueva ola del género de terror, viendo el arte pronto como un medio para alegrar el mundo con sus colores y formas. Se entregó a esta creencia con tal entusiasmo que le expulsaron del instituto por repintar a su gusto una noche la fachada del restaurante frente al colegio. Quizá esto fuera para bien pues así completó sus estudios en la Escuela de Artes y Oficios, depurando su técnica, hasta entonces completamente autodidáctica. Los años 50 vieron la aparición de jóvenes rockers conduciendo motos y coches trucados o hot-rods, con el rock & roll en la radio sonando a todo volumen, y este movimiento fue especialmente fuerte en Detroit, conocida como la ciudad del motor por la gran cantidad de automóviles y repuestos que producía para el mundo entero. Stanley se inmiscuyó en este mundo, pero más que los customizados coches en si, le atraía el afán de sus dueños por decorarlos y pintarlos de formas llamativas. Rapidamente se puso a decorar algunas camisetas de amigos, pasando luego a los autos, usando las típicas calaveras, dados y pin-ups del movimiento, quizá por cierta influencia del artista californiano Rick Griffin, pero pronto introdujo elementos propios que con el tiempo habrían de ser básicos, no solo del estilo artístico weirdo hot-rod, sino de todo el mundo rocker, me estoy refiriendo a las llamas. Así es, Mouse empezó a pintarlas en aerógrafo como si saliesen del motor, luego de las ruedas o de cualquier sitio, para pasar luego a estamparlas en camisetas o cualquier prenda que le pidiesen. En 1959 ya había montado su propia empresa de venta por catálogo de vestuario y piezas de carrocería ilustradas con sus famosas llamas, a las que poco a poco incorporó todo tipo de monstruos. El negocio le fue bien, derivando su dibujo hacia el estilo underground, hasta el punto que, en 1964, le ficharon los de una empresa de maquetas a escala para diseñar unos monstruos a incluir entre sus modelos que pudieran hacer la competencia a la Rata Fink, el bichejo de Ed Roth que estaba triunfando en el mundo del diseño californiano y que, según Mouse, estaba basado en su ratón-firma de una vez que se conocieron y colaboraron brevemente. No lo consiguió, en parte porque la creación de Roth era mejor y en parte porque se marchó a California a estudiar el ambiente sobre el terreno en plena época hippy. Allí se metió en una comuna llamada, tal y como el ácido les dictó, La Pandilla del Salón del Perro Rojo, rebautizada luego, conforme dejaban de limpiar y de lavarse, simplemente como La Familia Perro. Empezaron a organizar bailes y conciertos de rock, que repentinamente se hicieron muy importantes cuando el productor Chet Helms, amigo de Janis Joplin, entró en la comuna, atraido por las drogas, las orgias y las matas de pelos en los sobacos femeninos. Helms fundó pronto su propia discográfica y se convirtió en organizador del mítico festival de Monterrey, mientras que Mouse y su colega Alton Kelley, antiguo gurú del clan, se dedicaban a hacer los posters publicitarios, verdaderas obras maestras pioneras del estilo psicodélico. Ambos se asociaron luego con otros artistas del estilo, Wes Wilson, el español Victor Moscoso y el propio Griffin, para formar una compañía de distribución y creación de sus obras llamada Berkeley Bonaparte. La empresa de venta de Detroit, gracias a sus padres y hermanos, aun no se había ido a la ruina y Stanley la rescató ampliándola con la aportación de Kelley, llamándose ahora Mouse Studios & the Monster Company, para dedicarse a hacer portadas de discos. Tras algún gran logro (ahí quedan las portadas más psicodélicas de Grateful Dead) y una vuelta a la cultura hot-rod, la empresa entró en bancarrota cuando un nuevamente aburguesado Helms prescindió de sus servicios para posters y carátulas pues ya tenía quién le llevaba la marihuana directamente a su palacio. Su trabajo de todas formas influyó grandemente en toda la obra posterior de los estilos psicodélico y underground que todavía habría de ocupar buena parte del estilismo de los últimos años 60 y primeros 70. Mouse se fue entonces a las comunidades hippies de Londres, Massachussets y Canadá, que todavía guardaban cierto porrismo, montando una mezcla de tienda de camas de agua con galería de arte. Tenía que estar divertido pero desde luego como negociazo no, así que volvió a California a retomar su asociación con Kelley ya en 1971. Consiguieron algunos buenos trabajos para el grupo Journey y, sobre todo, para Grateful Dead de nuevo, siendo ellos los diseñadores de su pseudo-logotipo del esqueleto con las rosas. Cuando la asociación se rompió en 1980, Mouse se trasladó a Nuevo Méjico donde su estilo se volvió más elegante y refinado. Pero en plena evolución enfermó gravamente requiriendo con urgencia un transplante de hígado. Sus amigos los Grateful Dead hicieron un concierto benéfico para conseguirle uno. Le salvaron la vida, pero terror me da un país donde consigue un hígado quién más dinero pone, sin listas de espera ni justicia social (porque está bien ser hippy, pero cuando te toca a ti...). Pero bueno, nos ha dado el rock & roll, que es de lo que trata este blog. Desde aquello Mouse se trasladó a California nuevamente, donde regenta una galería-museo y donde ha retomado con entusiasmo, por petición popular, sus viejos diseños hot-rod. De sus amigos, Kelley siguió haciendo portadas y posters hasta que el cáncer se lo llevó al eterno viaje en el año 2008, y Helms prosperó con sus Family Dog Productions (Producciones Familia Perro, no olvidéis sus orígenes) pero una hepatitis C se lo llevó a la tumba en el año 2005 con solo 62 años de edad.

Algunas obras de Mouse entre las variadas de los eventos organizados por la Familia Perro.