viernes, 8 de enero de 2010

Beach Music

Clifford Curry

Beach music es un término practicamente desconocido en España y, al contrario de lo que su traducción pueda hacer pensar (Música playera), poco o nada tiene que ver con la música surf. Todo empezó en las playas de Carolina del Sur en los años 30 del siglo XX, estado norteamericano donde la segregación racial existió hasta 1965 y donde a los jóvenes blancos les era practicamente imposible poder escuchar los nuevos sonidos de rhythm & blues que hacían los negros ante el riesgo de que sociedad y falmiliares se enterasen. De forma semi-clandestina los más entusiastas empezaron a arriesgarse a ir a los clubs que los negros tenían en las playas, a veces solo chiringuitos de mala muerte donde se interpretaba esta música en vivo. Allí empezó a nacer, al mezclar los ritmos negros con las aportaciones de algunos pasos country de los blancos (que eran aceptados sin problemas por los negros), un nuevo baile llamado shag, una animada danza parecida y antecedente suave del rock and roll (en el que el macho, a modo de cortejo animal, hace más espectáculo que la hembra) y que, como este, significa follar en el argot negro de Carolina. Poco a poco, a veces para adaptarse al mismo shag en una especie de círculo vicioso, este rhythm & blues vocal fue derivando su estilo hasta hacerse más personal, más animado, divertido y desenfadado pero muchas veces también excesivamente simple, monótono y muchas veces instrumental. La popularidad del shag (que pronto se convertiría en baile oficial de las dos Carolinas) hizo que esta música se extendiese a los estados vecinos en los años 40 y al final de esta década apareció en Tennessee el que está considerado el rey de este estilo, Clifford Curry. La llegada de los años 50 y del rock & roll, un estilo mucho más juvenil y sólido, fue una golpe mortal para la expansión de la beach music, que se mezcló irremediablemente no solo con el rock, sino con el gospel, el doo-wop, el rockabilly y, después con el soul a principios de los años 60. Pero siempre quedó un rescoldo en Carolina de nostálgicos de su música nacional, y en esta década aparecieron multitud de artistas, ahora agrupados en bandas (las beach bands), que homenajeaban el estilo, eso si, ahora muchas veces bajo los psicodélicos efectos de ciertas drogas que les daba un sonido a veces cercano al de sus hippys colegas de California (influencia mutua que allí recogerán Los Eagles, cuyo "Hotel California" será un tremendo éxito mundial y que lideraron una musica playera local propia). Entre ellos están The Monzas, The Embers, John Fred o The Righteous Brothers, curiosamente muchos de ellos blancos. Los años 80 vivieron un revivalismo del estilo pero con la pureza de antaño, gracias a concursos de shags, a fanzines reivindicativos de la cultura estatal y a algunas asociaciones de puristas. El cenit de ello vino con la película "Shag" (1989), protagonizada por Bridget Fonda, aunque ello no fue suficiente para popularizarlo fuera de las fronteras estadounidenses.

Shag