viernes, 13 de noviembre de 2009

P.J. Proby (Houston, 1938)

James Marcus Smith tenía un gran talento para la música y ya con tres años un tío suyo le había grabado interpretando un tema de hillbilly bastante bien. Sin embargo sus padres lo metieron en academias militares desde que tenía 9 años, costumbre muy habitual en su Tejas natal que viene a ser lo que aquí los internados y que dice mucho sobre su cultura de la violencia y la guerra en Norteamérica. Aunque no salió de allí hasta los 18 años durante sus permisos había tenido oportunidad de conocer y cantar con gente como Tennessse Ernie Ford, George Jones o The Collins Kids y se marchó a California en busca de fama y fortuna ya fuera como actor o como cantante de rock and roll. Contactó con unos agentes de Hollywood que lo primero que le aconsejaron es que se cambiara el nombre, adoptando el espectacular apodo de Jett Powers. Así cualquiera se resistía por lo que empezó a aparecer de extra en varias películas y, animado por esto, empezó a tomar clases de interpretación y de canto. Demostró tener un talento innato y pronto dos modestas discográficas le editaron un par de singles de rockabilly bastante buenos, "Go girl go" (1958) y "Loud perfume" (1959) que, sin embargo, no tuvieron mucho éxito. Era difícil, estaba en el ojo del huracán rocker mundial con todos los grandes interpretes del rockabilly repartidos en los grandes sellos californianos y él poco tenía que hacer por allí, incluso Elvis prácticamente se estableció en Hollywood a su regreso de la mili en 1960. Pensando en esto, ya que su imagen no parecía gustar a las multinacionales, se le ocurrió que podría ponerse a componer para todas esas estrellas y, ni corto ni perezoso, se puso a grabar maquetas que pudieran ser escuchadas y compradas por los grandes estudios. De esta forma colocó algunos de sus temas a Bobby Vee y a otros. Pero la suerte de James cambiaría cuando conoció a la compositora Sharon Sheeley, esta, que reconocía un talento a la legua, le presentó a los de discos Liberty y estos le contrataron no solo como compositor sino también como cantante, eso si, Sharon le cambió el nombre artístico a P. J. Proby porque le recordaba a un novio de instituto que se llamaba así (recordemos que en ese momento el novio de Sheeley, Eddie Cochran, acababa de morir). Sus primeros singles, "Try to forget her" (1961) y "The other side of town" (1962), este último compuesto por Sheeley ya habían olvidado completamente el rockabilly más salvaje para centrarse en el más calmado estilo high school enfocado hacía el pop. No se vendió mucho y tuvo que centrarse nuevamente en componer para otros, principalmente flojas canciones para películas de Elvis, y en convertirse en músico de estudio, eso si, para gente como Johnny Cash o Little Richard. Sheeley decidió llevárselo a Inglaterra donde gustaron sus temas de forma que fue invitado a aparecer en el especial de los Beatles que se retransmitió en 1964. La canción que interpretó allí, "Hold me", le dio a conocer al público británico y se colocó número tres en las listas de Gran Bretaña, a la que siguió "Together" (1965) que llegó al número 8. Resulta sorprendente que Proby, envuelto ya en el torbellino pop y la beatlemania, diera cierto giro rockero a estos temas aparentemente tan blandos y que hiciera algunas provocaciones en escena, impulso rocker muy olvidado en esos últimos y pacatos años. Quizá por ello se le empezó a hacer cierto boicot en radio y televisión lo que le llevó a tranquilizarse y empezar a sacar baladas casi crooners como "I apologise" o teatrales como el "María" del musical "West Side Story", que fueron sendos éxitos. Tal vez de aquí le vino el gusto por los musicales pues, tras hacer algunos discos country y de blues, protagonizó el musical "Catch my soul" (1971), basado en el Otelo de Shakespeare. Terminadas las representaciones Proby tuvo que ponerse a cantar baladas y rhythm & blues en clubs y cabarets con distinta suerte hasta que esta cambio de nuevo cuando su compañero Elvis Presley murió un triste 16 de agosto de 1977. Rapidamente se preparó un musical en Londres sobre el Rey y Proby fue el elegido para interpretarlo, triunfando a lo grande y recibiendo premios y los halagos de la crítica. En 1978 se juntó con el grupo de rock progresivo holandés Focus, pero esto fue una estupidez y tuvo que volver a actuar en los cabarets británicos o como asesor artístico en televisión y en los años 80 versioneó cualquier cosa que se le pusiera por delante, incluido el "Anarchy in the U.K." de los Sex Pistols. Tras sobrevivir milagrosamente a un infarto serían otras lamentables muertes las que lo volverían a sacar del olvido, esta vez les tocó el turno a su amigo y productor Jack Good, por lo que Proby aparecía en el musical sobre él "Good rockin´tonight" (1993); y a Roy Orbison, protagonizando P.J. "Only the lonely" (1995) sobre la vida del desgraciado músico. Poco después volvía a estar en escena con "Elvis, el musical" (1996) y con la opera mod "Quadrophenia" (1997) junto a los Who y acreditado como El Padrino, lo que demuestra que a él eso de las etiquetas no le convencía demasiado. En el siglo XXI se ha dedicado a recorrer mundo en conciertos en los que canta sobre todo sus éxitos de los años 60.
Músicos: P. J. Proby (voz), Glen Campbell, Big Jim Sullivan, Jimmy Page (guitarra), Leon Russell (teclados), David Gates (bajo), Hal Blane (batería) y Johnny Mann Singers (coros).

"Loud perfume".