martes, 16 de junio de 2009

Hank Mizell (Daytona Beach, 1923 - Murfreesboro, 1992)

Aunque nació en Florida, William, que ese es su nombre real, fue llevado muy niño a Carolina del Norte con su padre adoptivo, un predicador. Se enroló en la armada estadounidense para servir en la Segunda Guerra Mundial y cuando lo licenciaron al final del conflicto decidió dedicarse a la música profesionalmente. Se instaló en Alabama y empezó a cantar hillbilly en una radio local tomando el apodo artístico de Hank en homenaje a su idolatrado Hank Williams. Pronto se hizo con una banda de apoyo y consiguió un contrato para tocar en un bar de Chicago en 1956, variando lentamente su estilo hacia el rockabilly. Allí lo vió el cantante country Gene Parsons y se lo llevó para grabar algunos temas al estudio que había montado en el garaje de su casa. Hank grabó allí, en esas condiciones tan penosas, su más famoso tema, "Jungle rock" (1958). Editado con pocos medios y distribuido con menos aun. El disco se vendió más bien poco a pesar de las excelentes y merecidas críticas que cosechó y de que la cara B llevaba un estupendo dúo con su guitarra y co-escritor Jim Bobo (este, curiosamente, aparecía acreditado como el solista de "Jungle rock"). Aun así tuvo una curiosa segunda oportunidad cuando un manager de discos King oyó la canción en una gramola y decidió hacerse con sus derechos de distribución. Parsons se la vendió, claro, su discográfica había quebrado, pero de todas formas tampoco esta vez pasó gran cosa con el disco. Hank siguió cantando hasta 1962, alternando con otros trabajos para poder alimentar a su mujer y a sus cuatro vástagos, año en que dejó la música para hacerse predicador de la Iglesia de Cristo, una de esas en las que gritan mucho y reniegan del rock and roll. Pero cuando Charly Records editó en Inglaterra una reedición de "Jungle Rock" esta llegó al número 3 de las listas y al número 1 en Holanda. Saliendo de su retiro espiritual, o como querais llamarlo, de Tennessee se fue a la BBC londinense y a otros paises anglosajones a aprovecharse de su inesperada popularidad y de paso grabó algunos temas que, una vez más pasaron sin pena ni gloria por lo que decidió volverse a su tranquilo pueblo estadounidense hasta el día de su fallecimiento.
Músicos: Hank Mizell (voz y guitarra acústica), Jim Bobo (guitarra), Eddie Boyd (contrabajo) y Bill Collins (batería).


En su efímero resurgir, Hank aprovecha y canta en Australia su "Jungle rock".