miércoles, 21 de enero de 2009

Pin-Up

Bernie Dexter, la Betty Page del siglo XXI.

Pin-up es una guapa modelo cuyas fotografías, cuadros o dibujos figuran, principalmente, en las portadas de las revistas, postales, carteles o calendarios en actitudes sugerentes hacía la cámara y el público. La expresión "pin-up" se popularizó en los Estados Unidos a partir de 1941 aunque es una palabra compuesta que en inglés ya existe desde el siglo XVIII, y, luego, se fue haciendo popular internacionalmente. Su significado es, más o menos, el de algo para colgar en alto y que se vea, nombre adecuado pués, la que las pin-ups eran colgadas en talleres, cuarteles, celdas de prisión y cuartos de adolescentes a millones para alegrarse la vista. En este sentido ya se podía considerar pin-ups a mujeres como La Bella Otero, Mata-Hari, Theda Bara, Mabel Normand, Josephine Baker, Clara Bow, Jean Harlow o Mae West, las cuales ya ponían muy palotes a todo el mundo antes de los años 40. Pero es verdad que desde esta fecha su éxito fue tan rotundo que extendió su aparición no solo al cine sino también a la televisión, la publicidad, los cómics y los dibujos animados donde tenemos el conocido ejemplo de Betty Boop. Una de las primeras pin-ups conocidas internacionalmente fue la actriz Betty Grable, cuyas fotos estaban en las taquillas de muchos soldados estadounidenses durante la Segunda Guerra Mundial, del mismo modo que las de Marlene Dietrich lo estaba en las de los alemanes. Durante la contienda muchos dibujantes se especializaron en dibujar a esta chica ideal, generalmente en bikini o ropa interior, para animar a los soldados y estos muchas veces las reproducían dibujadas en sus aviones o sus vehículos. Los principales dibujantes de este sub-género fueron Vargas, Gibson y, en su vertiente erótica-humorística, John Willie gracias a su personaje Dulce Gwendoline. Pero la reina de las pin-ups llegaría terminada la Segunda Guerra Mundial cuando en 1947 una guapísima modelo llamada Betty Page revolucionaría el mundo del posado en la prensa gracias a su erotismo latente y simpático y a su original imagen (flequillo, ropa negra, ligueros y tacones altos), la cual se ha imitado y se sigue imitando afortunadamente por hordas de rockeras. Su pluriempleo como actriz erótica pseudo-pornográfica le cerró las puertas para el gran público mundial en su época pero ahora es reconocida, con justicia, como la Reina de las pin-ups. Pero las portadas de las revistas las copaban modelos que triunfarían en el mundo del cine tales como Rita Hayworth, Veronica Lake, Jane Russell, Gene Tierney o Lana Turner, todas ellas preciosas y no tan mal vistas por el público femenino como la Page. Los años 50 trajeron unas pin-ups mucho más exhuberantes y con más curvas tales como Marilyn Monroe, Jayne Mansfield, Gina Lollobrigida, Sophia Loren, Kim Novak o nuestra Sarita Montiel aqui. En los años 60 triunfaron Ursula Andress, Briggitte Bardot, Claudia Cardinale y Raquel Welch. Los 70 los coparon practicamente Bo Derek, Farrah Fawcett y Ornella Muti. En los años 80 acabó el que las actrices acapararan todas las portadas y cantantes se pop se rebelaron como las nuevas pin-ups, es el caso de gente como Samantha Fox o Sabrina aunque ahí estaba la hermosura de Nastassia Kinski. Lo años 90 sirvieron para aupar a lo más alto a una de las mejores pin-ups de la historia, me refiero a Pamela Anderson, la cual dejaba a todas aquellas supermodelos famosas a la altura del betún y sigue reinando sin nadie que la haga sombra, quizá solo, por su sentido homenaje permanente a Betty Page, Dita Von Teese, cuyas películas porno recomiendo fervientemente. Sin embargo en el siglo XXI los medios de comunicación han desvirtuado un poco el significado original de pin-up, llamando así a cualquier chica llamativa que vista estilo retro de forma más o menos provocativa.