lunes, 19 de mayo de 2008

Swing

Glenn Miller y su orquesta



El swing no es otra cosa que una evolución comercial del jazz y el ragtime para hacerlo bailable (en parejas cogidas de la mano y mediante ritmos frenéticos y acrobacias) y facilmente vendible, tanto entre blancos como entre negros, a finales de los años 30 y durante los años 40. Partiendo del jazz la música se vuelve más alegre, menos libre y usa más instrumentos (aunque sin tener voz), formandose las llamadas Big Bands para interpretarlo, auténticas orquestas que solían llevar el nombre de su director y que solo se diferenciaban de las clásicas en un mayor protagonismo de los vientos y en que no eran serios maestros de conservatorio, sino simpáticos músicos que no dudaban en levantarse y bailar mientras tocaban. Así en los años 30 destacaron la Chick Webb Big Band y la Duke Ellington Orchestra, gracias a la fama que le dieron sus actuaciones en el famoso y gangsteril Cotton Club de Nueva York. A comienzos de los años 40 se crean bandas blancas para atraer al gran público de esa raza que es la que tiene el dinero y la que compra los discos. Se forman con lectores de partituras que no improvisen (alejandose por tanto cada vez más el jazz) y tienen, aparte de un carismático director, un solista lider destacado (generalmente el saxo). Así es como aparecen las fantásticas Big Bands de Benny Goodman (1938-1941), Woody Herman (1945-1949), Count Bassie (con mayor influencia del Boogie Woogie, el estilo hermano), Tommy Dorsey y, sobre todo, Glenn Miller (1937-1944) que con temas como "Chattanooga choo choo", "Pennsylvania 6-5000", "Moonlight serenade" y, desde luego, "In the mood" alegró a los Estados Unidos durante los dificiles años de la Segunda Guerra Mundial (dandosele diversos nombres según los estados o sus mínimas variantes: Texas Tommy, shag, be-bop -más individualista-, jive -este una amalgama introducido por los soldados americanos en Europa y que derivó en el jumpín jive, más a base de saltos-, el shim-sham -en grupos paralelos-, etc,...). Su misteriosa desaparición en el canal de La Mancha dió fin a una época. Las Andrew Sisters cogieron el relevo durante breve pero exitoso tiempo poniendo voz al swing. Paralelamente había pequeños combos que mantuvieron el swing alejado de esta comercialización del estilo, eran grupos muchas veces llamados Hot Clubs (el hot era la forma de tocar más pura del swing) de tres o cuatro virtuosos de los cuales salieron grandes músicos como Nat King Cole. En los años 50 la aparición del rock and roll (que se baila casi exactamente igual que el swing, que a su vez lo había tomado del boogie-woogie y del jitterburg, estilos que derivaban del fox-trot y este último había evolucionado del charleston, y así sucesivamente. Durante una época se les llamó a estos bailes Jive, genericamente, para no hacerse lios) absorvió el estilo del que bebía, anulandolo completamente y haciendo que perdiera sentido ante los jovenes. Sin embargo nunca dejó de existir, gracias a gente como Louis Prima o Las Fontane Sisters (que hacían versiones swing de temas de rock and roll) y vivió un revivalismo muy fuerte a finales de los años 80 gracias a tipos como Dave Taylor, Ray Gelato y, posteriormente, en los años 90, a la Brian Setzer Orchestra y a Big Sandy. Después, han surgido más grandes bandas entre las que destaca, sin duda, los Royal Crown Revue. Un estilo híbrido muy aconsejable es el Western Swing, es decir el swing mezclado con la música country, cuyos mejores representantes son Asleep at the Wheel.


Un buen compendio: La Orquesta de Brian Setzer interprendo el "In the mood" de Glenn Miller con la letra que le pusieron las Andrew Sister.