lunes, 31 de marzo de 2008

Sun Records (Memphis, 1952 - 1968)


En 1950 un optimista joven llamado Sam Phillips alquila un pequeño bajo comercial en la Avenida de la Unión nº 706, en Memphis (Tennessee, Estados Unidos), y funda un pequeño estudio de grabación (con la ayuda de Marion Keisker, una pincha-discos local apodada Kitty Kelley, secretamente enamorada de él) al que pone por nombre Memphis Recording Service. Su objetivo es que los nuevos artistas negros sin recursos, a los que ha visto actuar en la cercana Beale Street, tengan oportunidad de grabar sus nuevos ritmos, rhythm & blues principalmente. El único precedente local de esto fue el estudio itinerante de Ralph Peer, que se arriesgó a grabar a algunos artistas de jazz y blues en el edificio McCall, en 1927. Ahora, el lema de Phillips y su estudio era "Grabamos a todos, en todas partes, todo el tiempo". Poco después se asocía con el conocido pincha-discos local Dewey Phillips (sin parentesco con él y al cual había recomendado previamente a su tío político, director de una emisora en Alabama para el animado programa "The Atomic boogie hour"), un tipo con sus mismas inquietudes musicales, para formar la discográfica The Phillips. Tras una única, y hoy joya discográfica, edición ("Boogie in the park", de Joe Hill Lewis, con 300 copias impresas) la asociación se deshace, creando entonces Sam (tomando como socio al empresario Jim Bulleit) la discográfica Sun Records, teniendo a Keisker prácticamente como única empleada fija en la secretaría y recepción, mientras que el propio jefe ejerce de ingeniero de sonido y editor. Toma un sol naciente como símbolo, al considerar su negocio un nuevo dia y un nuevo comienzo en el mundo de la música. El tiempo le daría la razón. En seguida se ganó una gran reputación en su estado al tratar a los artistas locales con respeto y honestidad, y les invitaba siempre a ser más creativos y originales. Por desgracía Bulleit resultó ser un caradura que a punto estuvo de arruinarle y Sun se vio obligada a grabar cualquier cosa para sobrevivir, como partidos de beisbol para la radio o ceremonias de circuncisión judias para recuerdos privados. Mientras, Sam arrendaba las canciones que creía con posibilidades a sellos más importantes, como Chess de Chicago. Por alli empezaron a pasar novatos cantantes de gospel, country, blues, hillbilly y sobre todo rhythm & blues, para hacer pruebas ante Phillips, pero también podía ir cualquiera a grabar su propio acetato por unas pocas monedas. Para cuidar de los derechos y la promoción se creo Hi-Lo Music, una empresa filial que llevaría competentemente el extrovertido hermano de Sam, Jud. Finalmente Sun tuvo un gran éxito en 1953 con el "Bear Cat" de Rufus Thomas (que le costó un pleito y más perdida de dinero contra los de discos Duke, ya que no era sino el "Hound dog" de Big Mama Thornton, con la letra cambiada), y al año siguiente con Los Prisonaires. De esta manera fue como un jovencísimo Elvis Presley se animó a acercarse al estudio para grabarse un acetato y el resto es historia. Desde aquel dia todos los que quisieran emular los pasos del rey rock and roll tenían que pasar por los estudios Sun, los cuales les lanzarían a la fama. Allí empezaron nada menos que Johnny Cash, Jerry Lee Lewis, Carl Perkins, Roy Orbison, Charlie Rich, Bil Justis, Conway Twitty, Malcolm Yelvington, Sonny Burgess, Warren Smith, Billy Lee Riley, y un larguísimo etcétera (Phillips creó una subsidiaria, Flip Records, para los que cantaran country, aunque tuvo que cerrarla al existir una llamada igual en California, y también otra, de efímera vida a su vez, Sun Spot, regida por Jud, para los artistas de gospel). Se hicieron entre sus paredes los grandes clásicos del rockabilly con un sonido propio y característico de Sun, en gran parte debido al eco casero de la sala de grabación denominado slapback, que se hacía al pasar la señal de grabación original a través de un segundo amplificador, con lo que se conseguía un efecto escalonado casi silbante que tapaba los muchos defectos de sonido del estudio (un secreto que les resultó imposible de copiar a los ingenieros de sonido de la multinacional RCA, incapaces de dar con el truco). Pero eso era solo un detalle técnico. La grandeza de Sun residía en la manera de trabajar de Phillips, sin preparación pre y post canción, dejando a los músicos libertad de acción e improvisación, grábándoles incluso sin que lo supieran, por lo que la espontaneidad de las grabaciones estaba asegurada. Además, faltos de presión de tiempo (el reloj de la sala de grabación estaba siempre parado a las cuatro y media), los músicos podían dar lo mejor de sí. Sam prometió un nuevo Cadillac Fleetwood al primero de sus artistas que vendiese un millón de copias, y se vio en un apuro cuando Perkins lo consiguió y solo unos días después Cash vendió dos millones. Resolvió el entuerto dándoselo a Perkins (aunque luego le descontó una parte de los royalties), enfriando su relación con Cash para siempre. Pero Phillips, al igual que hizo con Presley, se fue deshaciendo de sus chicos uno por uno para venderselos a las grandes multinacionales del disco -y también se fue de allí Keisker, tras un enfado, para alistarse en las fuerzas aéreas (destinada en Alemania y ascendida a Capitán, se encontraría con Elvis cuando este cumplía el servicio militar allí, y fue regañada por un superior por confraternizar con él. Luego, se lo volvería a encontrar durante una entrega de premios, y Elvis reconocería en ambos casos publicamente la importancia que tuvo Marion en su descubrimiento)-. Hay gente que piensa que hizo mal negocio pero no fue tal, Phillips ganó mucho dinero así y además no tenía logística para llevar a cabo una distribución de ventas como ellos merecían, de hecho antes de él parecía imposible que un sello independiente pudiese tener esa difusión e influencia, y menos aun desde una ciudad de provincias como Memphis. Pero al fin y al cabo la preocupación de Phillips siempre fue el bienestar de los músicos y el hacer llegar la música al mayor número posible de personas. El último romántico. Incorporó nuevos y valiosos elementos al estudio, componiendo un equipo fijo tremendamente eficaz, entre ellos el director musical Bill Justis o el productor y compositor Jack Clement. Ante la falta del espacio más básico (Phillips no tenía ni despacho propio ni sitio para poner una mesa de mezclas de varias pistas) construyó unos nuevos estudios, Sam Phillips Recording Service Inc., más modernos pero que resultaron una chapuza con defectos de infrestructura y sonido desde el primer día. Luego creó un nuevo sello, Phillips Internacional, que siguió apoyando el rock & roll, y Sun Records dejó de grabar en 1968. Al año siguiente Sam vendió su catálogo y los derechos de imagen a Shelby Singleton, propietario de la discográfica independiente de Nashville, Plantation (cuya mayor estrella era en esos momentos Jeannie C. Riley). Singleton resultó ser un zorro, y dejando Plantation solo para cantantes country, se dedicó a publicar en su nuevo Sun International (con el mismo famoso logo del gallo y el sol) canciones de los astros del rockabilly que estaban en los archivos de Sun, pero Phillips no había editado en su momento. De esta manera en seguida empezó a cosechar tremendos éxitos sin ni siquiera los gastos de grabación, con temas de Jerry Lee Lewis o Johnny Cash (hacerlo con Elvis era imposible, RCA había comprado todos sus derechos, pasados y futuros). De todas formas también grabaría nuevos temas, siendo en estos momentos su principal baza un casi-repudiado de Sun en los años 50: Sleepy LaBeef. A principios de los años 70 Singleton abriría un poco la mano, permitiendo grabar para Sun a músicos de otros estilos fuera del rockabilly, como los psicodelicos The Gentrys (1971), pero siempre debemos agradecerle que lo mantuviera como lo que había sido, como el mejor sello especializado en el género de todos los tiempos, como lo demuestran discos de la talla de "Duets" (1979), de Jerry Lee Lewis y el intento de lanzamiento de una nueva estrella del género, Orion. A finales de la década Singleton vendió los derechos de Sun a la nueva y pujante discográfica europea de rockabilly, Charly Records (a los que ya había cedido todos los derechos para la promoción y edición en Europa en exclusiva, desde 1973), y estos se apuntarían el tanto de publicar aquellas míticas grabaciones de El Cuarteto del Millón de Dólares (1984) -vease-. Cuando el catalogo antiguo quedó esquilmado y la sustitución del vinilo por el CD arruinó a las discográficas, Charlie vendió todos los derechos sobre Sun a Hi-Lo Music. Estos se han dedicado desde entonces ha reeditar viejo material, muchas veces en formato de vinilo casi idéntico al original. Mientras tanto los viejos estudios Sun habían quedado casi abandonados, abiertos solo cuando algún músico mitómano y famoso quería probar como era una grabación entre sus paredes. Volvió a abrir hace unos cuantos años como una especie de museo (añadiendo a la estructura, como entrada principal y museo, el adyacente restaurante Taylor´s, y poniendo los letreros de Sun Studio, que nunca tuvo mientras funcionó), reclamo turístico para miles de pregrinos que ven este pequeño local, con razón, como La Meca del Rockabilly.


Una visita virtual a los estudios Sun.