domingo, 31 de julio de 2016

Fabricio (San Antonio, 1940)

Hijo de músicos mejicanos que habían formado la orquestina El Charro Gil & sus Corporales, nació en Tejas, y su verdadero nombre es Felipe Bojalil Gil Garza. Tras dedicarse a la poesía en su infancia, sus fuertes genes musicales (era también sobrino de uno de Los Panchos) y su inclusión en un coro eclesial de Nueva York (donde la familia se trasladó a vivir) le hicieron decantarse finalmente por la música, poniendosela a sus poemas. Cuando volvieron a ciudad de Méjico, su atractiva presencia y la influencia del rock & roll le llevaron en su juventud a convertirse en una versión mejicana de los teen-idols que a finales de los años 50 inundaban los Estados Unidos. Fichado por la poderosa discográfica RCA, estos le rebautizaron Fabricio, un nombre más comercial para esa tendencia. Al contrario que otros hicieron por el resto del mundo, él no se dedicó a versionear estos temas high-school del otro lado del río Grande, sino que tuvo la originalidad de adaptar al estilo y poniéndoles voz algunas canciones de rock instrumental. Así, triunfó finalmente con "Camina, no corras" (1961), una versión del "Walk, don´t run" de Los Ventures, y otros temas similares que le llevaron a triunfar en buena parte de Sudamérica. Tras hacer la versión de rigor del twist "Multiplicación", al fin se le reconocieron sus méritos como compositor al editársele su buena canción "Yo te querré" (1962). Dio al salto al cine, pero su mayor éxito fue, sin duda, "Mira como me balanceo" (1963), que terminó de convertirle en una estrella en su país y en una cara muy conocida gracias a sus múltiples apariciones televisivas, incluyendo algunas en las del famoso programa de Chespirito. Hizo una gira por Hispanoamérica y aun hizo canciones representativas del rock & roll mejicano como "Me llaman rebelde", antes de ser fichado por una emisora argentina y redicarse allí de 1964 a 1966. De vuelta en Méjico, en 1969 decide cambiar de tercio y convertirse en maduro y responsable (y soso) cantante de música ligera, retomando su verdadero nombre de Felipe Gil. Ahora su estrella decae, y trabajará más sobre todo como compositor para otros artistas (ganando con ellos importantes festivales internacionales como el del a OTI) o programas de televisión, sobre todo para fotonovelas. Era tal su prestigio que para 1983 ya era uno de los principales ejecutivos del sindicato nacional de músicos,organización en la que llegaría al cargo de vicepresidente. Pero en el siglo XXI, y a la vejez viruelas, el horror y la verguenza para su familia. Lo que algunos sospechaban empezó a tomar forma y para el año 2014 Fabricio, o Felipe Gil, se transformó en una mujer (no sabemos hasta que punto), bueno, en una vieja, llamada Felicia.
Músicos: Fabricio (voz).