jueves, 18 de diciembre de 2014

Bobby Mizzell (Childersburg, 1937)

Al poco de nacer en el norteamericano estado de Alabama, su familia se trasladó a un pueblo cercano, Sylacauga, y allí el pequeño dio muestras de ser un niño prodigio con el piano. Hasta tal punto esto es así que cuando tenía ocho años de edad ya estaba tocando de forma semi-profesional con un conjunto de música country, la Johnny Robinson String Band. También pertenecía a un club infantil, gracias al cual consiguió algunas actuaciones en la radio local, recibidas con verdadero alborozo. La emisora se lo llevó a un concurso estatal televisado, que ganó tocando "The Tommy Dorsey boogie". Consiguió un programa propio en la radio (donde se grabaron algunos temas, que quedaron inéditos entonces), y del boogie-woogie pasó al rock & roll y del R&R al rockabilly conforme avanzaban los años 50. Cuando cumplió los 20 años, él y su amigo Jerry Woodward, otro temprano rocker que también había conseguido programa propio en la emisora local, decidieron dejar el pueblo y marchar a Birmingham, la ciudad más importante del estado que en esos momentos un hervidero de nuevos cantantes y clubs de rockabilly. Como músicos dotados aque eran pronto consiguieron trabajo en un par de programas de la televisión estatal, uno de ellos presentado por Country Boy Eddie, un respetado ya cantante de hillbilly y rockabilly en la ciudad. Finalmente decidieron formar un dueto que alegraba los principales garitos nocturnos acompañando a los instrumentos a nuevos cantantes como Sammy Salvo o Len Wade. Cuando ahorraron un poco de dinero Mizzell creó el sello discográfico Kim (en homenaje a la actriz Kim Novak). Las discos de Mizzell están repletos de sensacional rockabilly instrumental, como en "Knockout" (1958), pero no era tan egocéntrico como para olvidarse de los viejos amigos, y también le editó a Wade el disco "Found someone", una composición suya, y a Chris Tayler. Las ventas eran bajas y Mizzell tuvo que trabajar de forma paralela como músico de estudio en discos Reed, uno de los más fieles con el género que nos ocupa, y en muchos otros (se dice que fue él el pianista en la mítica "Chantilly Lace", de Big Bopper), no obstante estaba ya considerado como el mejor pianista de R&R de Alabama. Finalmente se le dió la oportunidad de grabar allí su instro-rockabilly "Atomic fallout" (1959), con su amigo Woodward, que también había recalado allí, rellenando la otra cara del single. Precisamente en se siguiente single, la versión instro de "Heart & soul", el que cantaba en la otra cara era el hermano de Woodward, Lee Wayne. Este disco se aireó bastante bien y Mizzell pudo tocar de telonero de estrellas rockeras del momento como Buddy Knox o Brenda Lee cuando visitaban su estado. Luego salió de gira por Tejas, donde conoció al gran Jack Clement, para quién ya había trabajado en estudio, que se convertiría en su manager. Instalado en Beaumont ficharía por discos Phillips, pero para su decepción se le usó como músico de estudio, destacando su participación en la tempranas grabaciones de Johnny Winter. Creó entonces el dueto Bobby & Glenn (Layne), luego el grupo Bobby Acorn & the Leaves, y finalmente Neal & the Newcomers, que aunque grabaron en modestas discográficas, no tuvieron ningún éxito. En 1966, harto de que se desperdiciara su talento, cogió a su mujer y a su hijo y se marchó a California, obteniendo un trabajo fijo como pianista en un club de Hollywood de 1967 a 1972. Luego se convirtió en restaurador de viejas películas, destacando su labor con las cintas olvidades de serie B de los años 50, fundando incluso su propia compañía, Mizzell Films, hasta que la llegada del video doméstico a principios de los años 80 dio al traste con los cines y de rebote a su negocio. Regresó pues a los escenarios, teniendo la suerte de conocer a la eterna promesa del rockabilly de Los Angeles, el gran James Intveld, que le ayudó y le promocionó como nadie, llegando a actuar juntos con asiduidad. Y todavía mantenía la propiedad de Kim Records, y con ilusiones renovadas se lanzó a editar una serie de estupendos discos, como el dueto "Palm Springs blues" (1985) con la leyenda del boogie-woogie Hadda Brooks, con la que ya estaba actuando usualmente en un club local. En Kim también destacar sus tardiós y salvajes rockabillys "Rambo rock" (1986) y  "Moron rock" (1991), donde se atribuye ya el apodo de Gordito, un mote de juventud acentuado por el sobrepeso de la edad, y es que buen humor nunca le ha faltado. Aun sigue grabando, ahora en formato CD y mp3. Decir que no es esta la única discográfica que regenta, otra es Roswell Records, llamada así por su afición a los OVNIS, de cuando estuvo viviendo en esta localidad de Nuevo Méjico en la que, dicen, se estrelló uno.  
Músicos: Bobby Mizzell (voz y piano), Jerry Woodward, Newman Cohely y Sam Newfill y James Intveld (guitarra), Lee Hood Carzle (contrabajo) y Billy Self, Tommy Willingham y Johnny Carter (batería) y The Big Boppers.