jueves, 20 de noviembre de 2014

Billy Barton (London, 1929 - Nashville, 2011)

Los primos John Barton Grimes y Rod Barton, nacieron en un pueblo del norteamericano estado de Kentucky  y como buenos locales desde muy jóvenes se aficionaron a la música hillbilly, aprendiendo a tocar y cantar. John consiguió trabajo a los 16 años como subastador de tábaco, pero se cansó de ese empleo y se alistó en el ejército, casándose durante esa época y teniendo dos hijos. Pero la llamada de la música fue más fuerte y se lo dejó todo (incluida su esposa) cuando le ofrecieron tocar en una emisora radiofónica de California en 1950. Allí trabó amistad con otros artistas ya más establecidos en el negocio, como Johnny Horton, y así fue como Horton le ofreció grabar el single de duetos hillbillies "Rhythm is my baby´s walk" (1952) en el sello Abbott, acreditado ya con su nombre artístico de Billy Barton. Sin embargo sería como compositor con lo que se ganaría el sustento y el respeto del mundillo country, destacando su "Dear John" (1953), que Ferlin Husky llevaría al número uno de las listas del género -y que sería versioneada infinidad de veces por grandes estrellas-, entre otras muchas. Como cantante siguió acompañando a Horton, pero también a una nueva cantante country de Alabama llamada Wanda Wayne, destacando su balada conjunta "The world called love" (1954). Su compenetración llegaría a tal punto que se casaron ese mismo año. No es de extrañar que ambos ficharan juntos por el sello King, entonces el primer productor mundial de hillbilly, y que Billy se ganara el poco original sobrenombre de Hillbilly en sus primeras grabaciones en esta mítica discográfica, destacando "Pardon me, old buddy" (1955) por parte de Billy y "Turn your fire down" por Wanda en ese mismo año (y grabando ambos algún dueto acreditados como Johnny Grimes & Wanda Wayne). Mientras tanto su primo Rod estaba tocando en fiestas y bailes, conociendo en este modesto circuito a Gwen Reynolds, una bella promesa. Empezaron a actuar juntos, y cuando se creó el nuevo sello discográfico local especializado en el género, Goldenrod, la pareja no tardó en presentarse allí, consiguiendo que les editaran el single "Your magic hour" (1956), un dueto que llevaba en la cara B un western-bop de Reynolds en solitario. Con la llegada arrolladora del rockabilly los Barton se vieron fuertemente influidos, así, Rod, ya sin Reynolds como partenaire (a la que tampoco acompañaría la suerte) grabó los buenos temas, "Teen age baby", "Rotating mama" (1958) y "Through the moon" (1959) -acompañado de una banda llamada The Rocketts-, Wanda haría el a medio camino "Turn your fire down", y Billy, ya dejando el sello King y su mote de el hillbilly, haría "Teen wheels" (1957), "Doorway to heaven" (1958) y el sensacional "Crazy lover" (1959). La verdad es que ninguno de ellos tuvo éxito, y cuando el rockabilly pasó de moda los Barton atemperaron su estilo. Rod grabó primero un excelente EP compartido en el que destaca el mestizo "Rock and roll blues" (1960), luego un disco a medias con Nervous Norvus en sus horas bajas, haciendo en la cara B "Dear old San Francisco" (1961), poco después su mejor edición, el medio tempo "Cold feet" (1962), y también el exótico "The Congo song", pero tampoco ocurrió nada digno de mención con ninguna de estas tácticas. Billy, por su parte, grabó el estupendo "Monkey business" (1961), acreditado como Billy Boy Barton, y el reivindicativo "Don´t knock the rock" (1962), ahora escondido bajo el pseudónimo de Laurel London. Cuando el mersey beat británico y la psicodelía se imponía en los gustos musicales, Rod se pasó a ambos a la vez sin demasiada vergüenza, e instalado en Ohio, grabó un single de ambos géneros, el mediocre "Aeolus" (1964). Tras tanto fracaso acabaría abandonando su sueño discográfico para volver a tocar en pequeños clubs de su tierra. Billy, como tantos otros rockeros de los 50, volvería al country de sus raices, destacando aun sus temas "Even Steven" (1964) y el emocionante dueto con la cantante yodel Janet McBride "A letter to a fool" (1965), y convirtiendose en habitual del aun prestigioso festival Lousiana Hayride. Divorciose de Wanda (que se apartaría de la música), casándose no mucho después con Hattie Starnes, con la que no solo tuvo varios hijos, sino que ambos se dedicaron tanto a la iglesia que grabaron juntos varios discos de country cristiano y gospel hasta la muerte de Billy a los 82 años de edad.
Músicas: Billy Barton (voz y guitarra). "Crazy lover".