domingo, 13 de abril de 2014

Bobby Lee Trammell (Jonesboro, 1934 - 2008)

Nacido en el norteamericano estado de Arkansas, sus padres eran unos pobres jornaleros con grandes aptitudes músicales, no obstante su padre era violinistas y su madre tocaba el órgano en la parroquía local. La formación musical del pequeño Bobby Lee se enriqueció también cantando en el coro de la iglesia y escuchando programas de música country en la radio. En el instituto ya se empezó a hacer un nombre en su localidad, cantando country y, poco después, rockabilly, hasta tal punto que cuando Carl Perkins y Johnny Cash actuaron en su zona le invitaron a subir al escenario a cantar una canción. Luego le recomendaron que fuera a discos Sun de su parte y así lo hizo, pero el jefe y dueño de Sun, Sam Phillips, estaba ya tan cansado de que Cash le mandase recomendados que no hizo mucho caso al chico y le dijo que volviese en unas semanas. Pero, impaciente, decidió emigrar a California, donde en unos difíciles comienzos tuvo que emplearse en una planta de montaje de automóviles. Un buen día, acudió a un festival gratuito en un parque, y convenció al cantante Bobby Bare de que le dejase subir al escenario a cantar una canción. Causó sensación y tuvo la suerte añadida de que entre el público estaba la estrella del country Lefty Frizzell, simpatizante del rockabilly, que le invitó a ser su telonero en el más importante festival radiofónico Jubilee Ballroom. Trammell se convirtió inmediatamente en fijo del programa, una sensación no exenta de polémica, pues su rockabilly era muy salvaje y sus actuaciones estaban llenas de movimientos sensuales y provocadores al estilo del primer Elvis, incitando a la juventud al alboroto y el vandalismo. Fichado por el modesto sello Fabor, sus primeros singles reflejan su espíritu, como "Shirley Lee" (1958), un gran rockabilly propio que se vendió bien gracias a la distribución de ABC-Paramount, que fue un gran éxito en algunas ciudades. Cuando Trammell la interpretó en un conocido show televisivo fue el momento más salvajes de la Historia del programa. Ricky Nelson, ya una estrella, hizo una versión del tema y mostró más interés en nuevos temas que Trammell estaba grabando ya, como "My Mostest girl", "Uh oh" o "My Susie Jane", que le venían al pelo, por lo que quizá para compensar al autor le ofreció un papel en su famosa serie televisiva, "Las aventuras de Ozzie & Harriet", pero Trammell no se lo tomó en serio y los productores televisivos tampoco, frustrándose su gran esperanza de convertirse en estrella. Para colmo hubo grandes desacuerdos sobre como se había llevado la grabación de los últimos discos, coartando su salvajismo innato, y empezó a cambiar de discográfica, cada vez a una menos importante, aunque aun grabó grandes temas de rockabilly, como "Woe is me" (1959) o "Been a walking" (1960), irreductible a las modas, pues ya el género estaba de capa caida. Acorde a su comportamiento cada vez más excéntrico y silvestre y, por qué no, en busca de algo de publicidad extra, improvisó un concierto desde lo alto de la torre de antena de una emisora (antes del más famoso concierto de los Beatles desde un tejado, lo que hizo que después se auto-proclamara El primer Beatle americano), provocando que parte de la estructura amenazase desplomarse, siendo bajado de allí por las autoridades con urgencia. Después de este desastre se le prohibió actuar en California, por lo que tuvo que volver a Arkansas donde buscó mayor éxito comercial pasándose a los bailes rockers de moda, como con sus "Arkansas twist", que fue un éxito local, "Come on baby" o "Sally twist" (1962). Como una especie de rey del twist de su estado tocó de telonero de Jerry Lee Lewis cuando allí fue, pero la volvió a liar parda cuando destruyó el piano del Killer en uno de sus momentos de frenesí desbocado. De hecho su comportamiento se volvió tan errático e impredecible que nadie le contrataba en su estado, otro más a borrar de la lista. Ahora tuvo que emigrar a Tennessee, donde regrabó algunos viejos temas (a veces acreditado, simplemente, como Bobby Lee), discos que distribuía él mismo desde el maletero de su coche después de cada concierto en clubs de carretera. A pesar de la fama de maldito que le perseguía su talento compositivo no había decaido e hizo algunos buenos temas de rock & roll, blues-rock como "New dance in France" (1964) o "Come on and love me", que hicieron que algunas grandes productoras se fijasen en él. Pero su espíritu indipendiente las rechazó, prefiriendo buscarse la vida por su cuenta y volviendo al rockabilly, en discos como "Long tall Sally" (1965), "If you ever get it once" (1966) o "It´s all your fault" (1967), este con tintes algo más psicodéllicos. Como no tuvo éxito se pasó al country en los años 70, género en el que había mercado al menos para ganarse la vida tocando en garitos, y reeditó, una vez más, viejos temas, pero en los años 80, con el revivalismo rockabilly, fue recuperado como uno de los pioneros más salvajes, y no le faltaron contratos en Europa. Aunque no estaba ya para muchos trotes intentaba que sus conciertos fueran igual de salvajes que en los años 50, por lo que todo teminó cuando, durante una actuación en Holanda, saltó encima del piano, resbaló y cayó al suelo rompiéndose la cadera. Tras aquello optó por retirarse de los escenarios para dedicarse a la política, siendo elegido diputado estatal en 1997, puesto en que estuvo hasta el año 2002 . Falleció en su localidad natal no mucho después, a los 74 años de edad.
Músicos: Bobby Lee Trammell (voz y guitarra acústica), James Burton (guitarra), James Kirkland (contrabajo) y The Paulettes (coros). "Shirley Lee".