sábado, 22 de diciembre de 2012

Dusty Rhodes (Nueva York, 1940)

Famoso pincha-discos de la emisora WSAI de Cincinnati de los años 60, Rhodes dio a conocer a multitud de nuevos grupos de rock and roll. Joven, dinámico y simpático también solía hacer de maestro de ceremonias en los grandes eventos rockeros, llegando a trabar amistad con estrellas efímeras como Dale Wright o The McCoys, y siendo el principal responsable de que Los Beatles viniesen a Cincinnati en 1964. Siempre, desde su niñez había querido ser pincha-discos pero primero se intodujo en la radio como comentarista deportivo (su otra gran pasión, además de la música). Debía seguir al equipo de los Yankees de su Nueva York natal toda la temporada, y cuando recalaron en Cincinnati para enfrentarse a los Reds locales en 1961, recibió una oferta de la citada emisora local para trabajar como disc-jockey. Pronto se ganó el apodo de Rey del Rock and Roll de Cincinnati, aunque popularmente era simplemente conocido como El Rey. En sus años dorados, de 1964 a 1967, llegó a ser tan popular entre la juventud que incluso una banda de rock and roll se puso su nombre en su honor: Los Rhode Runners, de Cincinnati (no confundir con la banda country Red Rhodes & the Road Runners). Estos rockers, aunque en su época no llegaron a grabar, si lo hicieron en disco compacto cuando se reunieron brevemente en el siglo XXI en una de cuyas canciones el propio Rhodes dice una frase: "What a trip!" ("¡Menudo viaje!"). Volviendo al hilo del tema, Rhodes se desilusionó mucho con los patrocinadores y otros estamentos de la radio y emigró a Detroit y a Canadá. Pero volvió al cabo de un año para trabajar en otras emisoras durante los años 70, principalmente en WKRC, aunque en esta década su popularidad bajó enormemente. Tras un periodo como broker de la bolsa, ocupación que nunca dejó del todo, en los años 80 fichó por WLM, donde de nuevo repuntó su fama gracias a sus dinámicos programas que recuperaban lo mejor de la época dorada del rock and roll, fichando ya en los años 90 por otra emisora aun más importante y en la que estuvo hasta que decidió dedicarse de lleno a la política (ya había sido elegido tesorero y auditor en anteriores elecciones) en la segunda década del siglo XXI, apoyando la vacua política de su líder Barack Obama. Como político no ha resultado ser muy diplómatico (recurriendo al insulto fácil en más de una ocasión) y no le auguramos gran futuro en esta rama de la delincuencia. Mientras tanto, sigue a cargo de inspeccionar pesos y medidas en gasolineras, controles, etc... dejando su sello lacrado por todo Cincinnati (está penado severamente llevarse uno).