viernes, 1 de abril de 2011

Andy Starr (Combs, 1932 - Fayetteville, 2002)

Nacido en el norteamericano estado de Arkansas, su verdadero nombre era Franklin Delano Gulledge y fue un niño problemático que llegó incluso a sacarle un revolver a un profesor en el colegio, nada de extrañar en un chico cuyo ejemplo era un padre que estaba en prisión por atraco a mano armada. Como los estudios no eran lo suyo y vivían en la más absoluta miseria, los dejó a los catorce años para buscarse la vida en los empleos más bajos, incluyendo catador de whisky ilegal para comprobar que no dejaba ciego. Aunque aficionado a la música, el deseo de huir de este espantoso mundo cuanto antes y de un alcoholismo al que parecía abocado, hizo que se alistase en las fuerzas especiales del ejército cuando solo tenía 17 años, debiendo servir en la guerra de Corea poco después. Harto de disciplina dejó la milicia por la música, formando a su vuelta a casa el grupo hillbilly The Arkansas Plowboys, junto a sus hermanos Bob y Clark. Se trasladaron a California donde consiguieron pocas actuaciones, por lo que Frank, siempre inestable e inconstante, se fue a Las Vegas a perder lo poco que había ganado bebiendo, jugando y casándose de forma más que precipitada. Se trasladó a Tejas en 1954, cuando el rockabilly estaba empezando a nacer, y, enamorado de este nuevo sonido, empezó a tocarlo en diversos clubs de la ciudad de Denison para ganarse algunas perrillas. Tras hacer una actuación en la radio local consiguió una audición en el modesto sello Lin, lo que dió como resultado el single "The dirty bird song" (1955), un proto-rock & roll que no se vendió demasiado bien en el que aparecía acreditado con su nombre artístico de Frank Starr. Acompañado por la banda Rock-Away Boys, integrada por los hermanos Pace, actuaron en los conciertos del Grand Ole Opry y su siguiente single fue más country que el anterior y por tanto también fracasó en las listas, una estupidez sin duda de la discográfica pues en aquellas sesiones se grabaron espléndidos temas de rockabilly que no saldrían a la luz hasta décadas después. No es de extrañar pues que, aunque desconocido, este pionero del género fuera elegido para acompañar en el escenario a un principiante pero ya arrollador Elvis Presley en el concierto que daría en la localidad. Elvis llegó en un Cadillac blanco y vistiendo pantalones rosas, pero la humildad de Starr no desmereció al futuro Rey sobre las tablas. Sin embargo su influencia sobre él fue muy poderosa, y ya en los siguientes discos, contratado ya por MGM y acreditado como Andy Starr, el rockabilly predominaba con toda su fuerza, como se puede notar en el single "Rockin´ rollin´ stone" (1956), co-escrita por el propio Starr. De hecho, poco después, a la salida de un hotel de Tennessee, fue abordado por una multitud de adolescentes que lo confundieron con un Elvis ya convertido en estrella, y le arrancaron la ropa y casi lo asfixian antes de que la policia pudiese rescatarlo. Tras cambiar de banda, llevando ahora como apoyo a Los Strikes (un grupo de doo-wop reciclado al rockabilly que llegó a editar un buen single por su cuenta), sus siguientes discos fueron aun mejores, e incluso "One more time" (1957) llegó a entrar en algunas listas de éxitos sureñas y le convirtió en telonero de Carl Perkins. Sin embargo siempre era comparado con Presley, con lo de handicap que ello llevaba, hasta extremos ridículos y que no le hacían justicia. Una vez se le presentó en la radio con estas palabras: "Ustedes han oido a Elvis la Pelvis, oigan ahora a Andy el Dandy". Así las cosas se trasladó a Idaho para hacer un show semanal y fichó por discos Kapp, que suavizaron un poco su sonido por lo que su único single con ellos, "Do it right now", fue también un fracaso. Desesperado y sin compromisos con sus músicos al disolverse Los Strikes cuando a su lider Willie Jacobs lo llamaron a filas (el resto aceptó trabajos convencionales: administrativo de escuela, marino, visitador médico, técnico de televisión, vendedor de neumáticos...) aceptó la oferta de un promotor de Alaska de ir allí a actuar cuando este le regaló un flamante T-Bird como anticipo. Allí se estableció y cuando unas fans le arrancaron la ropa durante una actuación se le ocurrió que sería más sencillo, espectacular y barato incorporar un semi-strip-tease a sus conciertos. Sentido del humor y jeta no le faltaban. Aun así añoraba el sur y además estaba muy bien considerado por las discográficas por su gran talento, y volvió a Nashville para grabar con los mejores músicos de rock and roll del momento, volviéndose a acreditar, seguramente para sembrar confusión, como Frank Starr nuevamente. Aun así, y a pesar de su calidad, los singles resultantes, entre los que destaca "Knees shakin´" (1961) pasaron sin pena ni gloria, siendo editado "Feelin´ and dream" (1962) solo en Gran Bretaña. A mediados de los años 60, harto de decepciones e injusticias por parte de un público ignorante que solo reclamaba pop, dejó definitivamente Alaska y se trasladó a Idaho, donde se empleó primero en un aserradero, luego como pincha-discos, más tarde como sacristán, para terminar como pastor evangelista en reservas indias, todo ello sin dejar de cantar en cualquier club que quisiese escucharle, acompañado a veces por un grupo igual de peculiar que él llamado Los Blue Notes. Este loco periplo lo finalizó cuando se licenció en filosofía en los años 70 y fundó su propia compañía discográfica, Starr, con la que editó algún disco, uno de ellos de gospel, y quiso volver con fuerza al negocio musical, aun destilando muchas veces buen rock and roll. Pero se topó con la censura estadounidense que calificó alguna de sus canciones como pornográficas y ofensivas a los políticos. El intento romántico de presentarse a presidente en las elecciones de 1996, culminación de una serie de intentos por introducirse como un torpedo en los ámbitos de la administración, para destrozarla desde dentro, se saldó con el previsible fracaso, pero no se le pudo culpar de no haberlo intentado. La realidad es que oyéndole en sus mítines pseudo-místicos se podría pensar que estaba como una cabra, pero siempre sería una cabra mejor, más competente y buena, y sobre todo, más rockera, que toda la sarte de criminales que han ocupado la presidencia de su país desde entonces. Luego grabó un dueto con Gail Lloyd, la cantante de Los Tricksters, y un CD de rockabilly y country llamado "Starr struck" (2002), espléndido testamento musical pues menos de un año después fallecía en su estado natal el último rebelde salvaje del rockabilly a la edad de 70 años, dejando varias viudas y siete hijos. Por su parte, una vez se hubo licenciado, Jacobs se dedicó al periodismo un tiempo antes de dedicarse a vender seguros, aunque siempre siguió cobrando royalties por las canciones que escribió para Starr, pocos, y para otros artistas como Ricky Nelson ("If you cant rock me"), muchos.
Aunque parezca mentira nada de este artículo tiene que ver con la banda de rock & roll estadounidense de los años 50 Andy Starr & the Casinos, estos solo aprovecharon lo atractivo del nombre artístico de nuestro talentoso amigo (vease su entrada en este mismo diccionario).
Músicos: Andy Starr (voz y guitarra), Bob Gulledge, Larry "Red" Adair, Albert Branden Cornelius, J.B. Brinkley, Jack Peterson, Ray Edenton, Harold Bradley y Buck (guitarra), Marvin Pace, Bob Moore y Don Alexander (contrabajo), Clark "Chuck" Gulledge (guitarra acústica), Johnny Pace y Floyd Cramer (piano), Tom Gwin, Walter Paschal Parsons, Buddy Harman y Richard Ochoa (batería), George Burns, Lonnie Mitchell y Boots Randolph (saxo), Neil Livingston (steel guitar), Willie Jacobs, Kenneth Ewing Scott y Paul Kunz -The Strikes- y The Jordanaries (coros) y Wlson-McKinley Jesus Rock Band.

"Rokin´ rollin´ stone"

1 comentario:

sebas dijo...

Me encanta la cantidad de informacion que manejas, ademas del buen gusto, un plkacer pasar siempre por tu blog (¿o debería decir: enciclopedia del rock? jeje) Un saludo compañero