lunes, 22 de febrero de 2010

Roy Hamilton (Leesburg, 1929 - New Rochelle, 1969)

Aunque nacido en el norteamericano estado de Georgia, donde ya destacó cantando en el coro de la iglesia a los 6 años de edad, se trasladó con su familia a Nueva Jersey cuando solo tenía 14 para estudiar, en principio, un módulo de marketing, pero pronto su amor por la música se cruzó en sus espectativas y comenzó a estudiar cantó, principalmente estilos clásicos como la ópera. Aunque tenía talento la adolescencia llena de dudas el cerebro de un chico y para un muchacho fornido como él el boxeo era también muy atrayente por lo que se apuntó a un gimnasio. Pronto destacó en los pesos pesados, llegando muy alto en los golden gloves, una competición amateur muy popular en los Estados Unidos y que le hizo ganar uno de sus apodos, el Golden Boy of Song (el chico de oro de la canción). Compaginó durante un tiempo el pugilato con la canción, aficionándose a la música gospel que empezó a escuchar en la iglesia. Formó un grupo de este género religioso llamado The Searchlight Singers con los cuales logra ganar un concurso para jóvenes promesas nada menos que en el teatro Apollo, en aquel entonces la meca de los grupos vocales aficionados, cantando una vertsión del "You´ll never walk alone", extraido del musical "Carrusel". Sin embargo Roy no llegó lejos ni con el grupo ni en el cuadrilátero y se dedicó a cantar rhythm & blues en solitario en algunos garitos de Jersey ciudad hasta que lo descubrió un pincha-discos local que consiguió que lo contrataran los de discos Epic como una especie de eslabón perdido entre el gospel y el rhythm & blues. Su primer single fue precisamente su particular "You´ll never walk alone" (1954), el emocionante tema que a día de hoy es el impresionante himno oficioso del club de fútbol Liverpool. Fue un éxito inmediato, claro, llegando al número uno de las listas del género y convirtiendo a Hamilton es una estrella. Su estilo siguió evolucionando, primero hacia las baladas populares dignas de un crooner, luego hacia las más modernas como "Unchained melody" (1955) y finalmente asentándose en un peculiar estilo de rhythm & blues muy rockero que le convertían en un claro precedente de Jackie Wilson y el soul, de los cuales es clara influencia. Con todos esos temas y estilos triunfó, pero a costa de arduo trabajo y agotadoras giras. Sin embargo contrajó una tuberculosis que le llevó a anunciar que se retiraba cuando estaba en plena cima (acababa de aparecer en la película "Let´s rock") y solo tenía 27 años. Sin embargo problemas economicos le obligaron a volver tras un par de años de reposo. Lo hizo a lo grande, con un estilo más high school, rock & roll o doo-wop con toques gospel de forma alternativa y cuyo mayor y mejor exponente rockero es "Don´t let go" (1958). Sin embargo poco a poco se fue decantando por la música secular de nuevo, como reacción al rock y al soul que él mismo tanto había contribuido a crear, y por las baladas, algunas geniales como su versión del "It´s only make believe" de Conway Twitty. En los años 60 su fama decayó un tanto, en parte por la aparición de otros artistas más frescos y originales y en parte por su ahora débil resistencia física, algo impensable en un ex-campeón de boxeo sino fuese por que ocultaba una entonces desconocida dolencia cardiaca. Tras grabar un tema que le cedió Elvis, "Angelica" (1969), en agradecimiento por todo lo que Hamilton había significado para él, murió poco después de un infarto cuando solo tenía 40 de edad. Temprana muerte para uno de los cantantes que más influyó en los teen-idols de los años 50, en los baladistas rockers de los 60 y en el nacimiento del soul.
Músicos: Roy Hamilton (voz)

"Don´t let go"