sábado, 21 de noviembre de 2009

Glam

Marc Bolan

Cuando el rock and roll surgió allá por los años 50 uno de sus principales objetivos era provocar, provocar a unos padres incompresivos, a una sociedad injusta, a un status musical aburrido y conformista, o simplemente provocar una reacción en los jóvenes para que su opinión y gustos también tuvieran peso. Casi desde el primer momento las connotaciones sexuales del rock se convirtieron en una pesadilla para las mentes más conservadoras, las mismas palabras rock & roll significan follar en el argot negro de los años 40 y los movimientos pélvicos de Elvis transtornaron las pacatas mentes norteamericanas. También la ambiguedad sexual se dió entonces, algo absolutamente tabú, con gente como Little Richard o Esquerita apenas disimulando su homosexualidad apareciendo maquillados como mujeres en todas sus actuaciones. Quizá a este último se le fue la mano y esto arruinó su carrera pero este gusto por mostrar todas sus galas y lado femenino seguiría latente en el mundo del rock hasta que el gran público estuviese preparado para verlo. Ya durante los años 60 las melenas y gestos de gente como Los Kinks o Los Rolling Stones fue tildada, con cierta razón, de afeminada, pero no eran más que modas del momento inmersas en unos movimientos mucho mayores. Sin embargo a finales de la década un enloquecido tipo llamado Marc Bolan decidiría romper todos los moldes que quedaban en el rock en cuanto a la masculinidad estética se refiere, y no porque fuera maricón, que no lo era, sino por provocar a una sociedad rockera que a esas alturas se había aburguesado y olvidado su espíritu rebelde con el pop o se había atontado con la lisergia de la psicodelia o el folk. Con el rock and roll de los años 50 de base Bolan, que provenía de un grupo de skiffle, formó una buena banda de rock llamada Tyrannosaurus Rex (luego T-Rex) que en seguida llamó la atención por su estética. Pelos cardados, botas con tacones, maquillaje, pantalones de mujer, ropa brillante casi de ciencia-ficción... formaban parte de un esfuerzo por fastidiar y por divertirse al mismo tiempo. Su éxito y su contemporaneidad con la estética camp y el movimiento underground, también propagador de libertades estéticas de un gusto cuanto menos discutible, y cuyo mayor exponente fue el pintor y mecenas Andy Warhol, hicieron que a la sombra de Bolan empezaran a surgir multitud de cantantes y grupos con un look cada vez más exageradamente femenino, bueno en realidad no femenino, sino una parodia de lo femenino, una hipérbole de pésimo gusto tal y como siempre hace un hombre que gusta disfrazarse de mujer, un insulto que llevan a su máximo exponente los drag queens, de los cuales estos fueron los verdaderos antecedentes. Se llamó a este rock, simple y efectivo, elegante pero provocador, rockero pero algo psicodélico y gay, se le llamó digo con el eufemismo de glam, palabra que proviene de glamour, quizá utilizada en principio más bien sarcasticamente. El amigo de Bolan, David Bowie sería el nuevo furgón de cola de un movimiento que pronto se extendería a otras facetas de la cultura como la literatura, el comic, la pintura y, sobre todo, el cine con obras tan geniales como "La naranja mecánica" (1971), "El fantasma del paraiso" (1974) o "The rocky horror picture show" (1975). Entre los músicos destacarían en esos años 70 Gary Glitter (hoy condenado por pederastia), Lou Reed (ex-miembro de Los Velvet Underground), Elton John, por supuesto Queen (cuyo lider y nuevo icono glam Freddy Mercury moriría joven de SIDA) e incluso ex-rockers como Alex Harvey se pasarían a este oscuro lado (el lado de abajo, atrás). Pronto el glam empezó a diversificarse musicalmente y a calmarse esteticamente. Así surgió por influencia suya el más intelectual rock sinfónico, cuyo mejor exponente es la Electric Light Orchestra; el hard glam rock con gente como Suzi Quatro (que dando otra vuelta de tuerca era una tia vestida como un tio que se disfraza de tia) o The Sweet, verdaderos antecedentes del heavy light; el glam pop, con Los Osmonds; y el glam metal, con los terroríficos y a veces geniales Kiss como más conocidos exponentes. La trágica muerte de Bolan en accidente de tráfico en 1977, cuando solo contaba 29 años, terminó de matar al glam, que poco a poco se iría difuminando entre el rock progresivo, la Nueva Ola Romántica y los mayores excesos del punk, pero que nos enseñó que siempre debemos estar alerta ante un excesivo acomodamiento del rock. Reed murió de problemas hepáticos en 2013 a los 71 años de edad y Bowie le siguió, víctima del cáncer, en 2016, a los 68.


"I want to break free" de Queen. Reiros copón, que no pasa nada.